Soñé que mi casa estaba al lado de las de mis amigos Gerson y Axel, por lo que éramos vecinos. En eso salimos a jugar, pero una camioneta se paró y ahí desapareció Axel. Luego, de la camioneta se asomó por la ventana una mujer que nos amarró y nos puso dentro de una jaula junto con Gerson, y la congelaron por fuera. Sin embargo, alcancé a ver que había más personas en esa misma situación.
En medio del camino, rompí la jaula y salté a la carretera. Le grité a Gerson —ya ni me acuerdo qué le dije—, pero el muy güey no me siguió y se quedó allí. Llegué a mi casa e intenté ayudar a buscar a Gerson.
(Antes de que eso pasara, Axel, Mayin, Gerson y yo estábamos como en unas islas muy cercanas y cada una tenía una cultura diferente. Queríamos llegar a una isla que estaba pasando una grieta gigante e intentábamos cruzar. En eso salimos y pasó lo que conté al inicio, pero Mayin y Axel no volvieron a aparecer en el sueño).
Después, me puse a buscar a Gerson porque seguía secuestrado. En el sueño pasaron varios días y también me llevaron a mí otra vez, pero me volví a escapar entre todo el tráfico y terminé lejos de casa, en un centro comercial. Allí me encontré con antiguos amigos de la secundaria y también a Gerson.
Gerson y Cristian me avisaron que me alejara de los vendedores y corrieron, pero a mí los vendedores me alcanzaron y no pasó nada. En eso me encontré con Axel, pero ahora Cristian y Gerson se convirtieron en Aldo. Entramos a un restaurante y comimos gratis gracias a que Aldo tenía unos puntos allí, aunque yo no comí porque me encontré a mi hermano mayor y tenía miedo de que le dijera a mi mamá que estaba tan lejos. Al final, regresé en el mismo carro de los que me habían secuestrado al inicio.