-¡¡¡ESTO ES RIDÍCULO!!!-
-Me quiero ir-
-Esto no es digno de un caballero dorado-
-El sol me va a matar-
-No exageres. Y con ese sombrero te ves tan gracioso ja, ja, ja-
-¿Qué dijiste? Gato pulgoso-
-Por favor, cálmense-
-Mu, no nos pidas que nos calmemos cuando estamos aquí, atrapados, en Rodorio, junto a los de bronce-
-Oye, tampoco es que estemos muy felices de estar aquí-
-De hecho, todos teníamos planes este día-
-Además, ya no somos niños desde hace tiempo-
-Técnicamente es cierto, ya no son niños, pero a una comparativa de edad y estatura si lo son para nosotros-
-No sigas Aldebarán, qué esto puede ser peor-
-Pues, no nos queda de otra que acatar las órdenes de nuestra Diosa-
-¿Y por qué teníamos que pasar tiempo con los enanos mocosos de Bronce? Ni qué fuéramos sus padres para celebrarles este día- Se cruza de brazos el cangrejo dorado, frunciendo el ceño bastante enojado -Ni a nosotros nos festejaban este día de niños-
-Sí mal no recuerdo- Posiciona su mano debajo de su mentón, mirando levemente hacia arriba -Si nos llegaron a festejar este día cuando niños… El patriarca…- Es interrumpido, pues rápidamente alguien le levanta su bufanda roja, para que le tape la cara y no continúe.
-Ay, como digas, bebé borrego- El Italiano demuestra sus actitudes poco atentas y educadas, al contrario gira sus ojos, portando sus ropas civiles de vagabundo y molesto bufa -Lo que realmente importa, es que en este día yo –Se señala a si mismo con el dedo índice- Quería ir al bar y apostar un poco, pero ahora no puedo hacerlo por hacernos cargo de estos idiotas- Señala con ambas manos a los de menor rango, haciendo énfasis en su obvia molestia, dándole igual que varios ciudadanos vean confundido al grupo de doce hombres, junto a seis Adolecentes y un niño, el cual es el único realmente feliz de la vida por este bonito día.
-¿Esta bien, Mu?-
-Sí, no es nada- Se quita la bufanda de su rostro, sacudiéndose un poco su cabello qué se desordeno por la grosería del cuarto dorado.
Obviamente ese grosero actuar contra Aries, lo hace molestar y mirar con enfado al de barba ridícula.
-Tus costumbres deshonrosas no deberían interferir en nuestros deberes- Aún con sus ojos cerrados, intenta dar su nuevo punto de vista acertado -Nos encargaron tener que pasar tiempo con los de bronce, solo por este día. No tenemos más que desobedecer-
-Solo lo dices Shaka, porque Mu es el único que tiene un niño a su cargo y quieres pasar tiempo con él y ganarte a Kiki- Sin reparos, Aioria es quien habla para descubrir a su vecino.
Las mejillas del ariano se tiñen de rojo, pero intenta mejor desviar la vista para que nadie lo note.
Mientras el rubio, solo se limita a ahora sí abrir sus ojos y, querer matar al griego con sus propias manos si es necesario.
Mientas unos se ríen y, otros intentan evitar que Leo y Virgo se maten.
Sagitario interviene para que esta misión se lleve a cabo lo antes y mejor posible -Sabemos perfectamente que ir contra una orden de nuestra Diosa es completamente impensable- Una sonrisa se posa en sus labios para calmar las aguas alteradas.
Qué bueno que la mayoría de los allí presentes respetan y aprecian al centauro, para así prestarle toda la atención posible.
-Así que deberíamos ponernos en marcha y acatar la lista de tareas que nos dio para darles a los más pequeños un bonito día del niño- Saca en efecto una hoja de papel, no es muy larga, luciendo una tibia sonrisa, emocionado por la idea, mientras acomoda sus ropas civiles.
-Pero, ya no somos unos niños-
-Eso es algo obvio, pero no tenemos se otra- Un suspiro de parte de Saga se manifiesta y gira sus ojos tomando con cuidado la lista de las manos del noveno dorado -Tenemos que hacer que la pasan bien, disfruten de buenas comidas, dulces, juegos, regalos…- Lee cada punto y se queda pensativo en el último.
-¿Y de dónde vamos a sacar dinero para eso? Sí ni nos pagan quincenas- Capricornio habla con los brazos cruzados y aburrido como de costumbre.
-Creo que por eso nos dieron estos plásticos cuadrados- Camus es quien saca doce tarjetas de crédito, objetos que para los dorados son bastante raros.
-¿Qué son?- Milo es quién se muestra curioso y, sin pensarlo mucho toma una para verla más de cerca.
-Son tarjetas de crédito- Habla desinteresado el único dorado qué ya no tiene por completo ese título, pues ahora pertenecer a las marinas -Las usan para comprar cosas, pagarlas y facilitar mucho la vida– Da su explicación tranquilo mientras se bebe un jugo de arándanos enlatado.
-¿Y tú como sabes?- Saga cuestiona al menor, alzando una ceja.
-Don Poseidón me ha prestado la suya cuando quiere que le compre atún- Despreocupado habla, pues también tiene el ceño fruncido por esta ridícula situación -Lo que quiero saber es… ¡¡¡¿QUÉ HAGO YO AQUÍ, SI SOY DE OTRO BANDO?!!!-
-Tienes que pagar algunas deudas a la sociedad- Comenta Piscis, mientras le quita la tarjeta de crédito que le corresponde a Camus, ya todo ilusionado y pensando en que comprara con esto primero.
Sin duda para algunos esto será muy interesante y divertido, pues jamás se les permitió dinero infinito.
Sin embargo, deben saber que nada en este mundo es gratis y tan fácil.
-Pero antes de que estén pensando en gastar dinero en cervezas, macetas, tés, libros o cualquier otra cosa que les guste a ustedes- Sagitario es quien vuelve a tener la batuta para dar la información que Atena les dio en ese papel.
Apenas escuchan las prohibiciones que ya tiene, se giran para ver atentos al centauro, mientras toman sus tarjetas de crédito.
-Como siempre nada bueno nos puede pasar- El cangrejo frunce el ceño y bufa fastidiado.
Algunos si están de acuerdo con el cuarto dorado, pero otros prefiere escuchar lo que el noveno tiene que decir.
-Deben tener la tarjeta de crédito, según su signo es la que les corresponde. Las de géminis son dos, pero tienen los nombres de cada quien y sus firmas, así que no podrán confundirse-
#372 en Fanfic
#1760 en Otros
#350 en Relatos cortos
comedia romantica, saint seiya yaoi, parodias de días festivos
Editado: 04.03.2026