Locuritas

Capitulo 16 (Especial Día De La Madre Parte 2)

El sonido de ronquidos se escucha fuerte y claro por toda Libra.

Yace dormido el séptimo dorado, sin preocupación alguna.

Había hecho su tarea, recogió todas las plantas que se necesitan para los medicamentos y remedios del santuario.

Mañana le dará la sorpresa a su borreguito, y sabiendo que puede confiar plenamente en los dorados para cumplir el otro trabajo, nada le quita el sueño.

Bueno, no por completo…

-¡¡¡DOHKO!!!- El potente grito del patriarca se hace presenté en la séptima casa, apareciendo repentinamente en la habitación del Chino.

Si bien, su sueño es un tanto pesado, un fuerte grito de quienes ama lo hace despertar al instante de manera abrupta, y cayéndose de la cama por tal impacto.

-¡¡¡AAAAH!!!- Es el grito qué logra pronuncia mientras yace en el piso a lado derecho de la cama, con las sabanas cubriéndole de forma desordenada -¡¡¡¿QUÉ ESTÁ PASANDO?!!!- No entiende nada y mira para todos lados, hasta que se topa con la cara de susto y confusión del anterior Aries, sus ojos parpadean un poco para acostumbrarse a la claridad del lugar -¿Borreguito?¿Qué pasa?- Sus ojos están medio cerrados, por el sueño que carga, no enfoca bien su mirada, hasta que… Empieza a escuchar balbuceos y llantos, cosa que lo hace creer que aún está dormido, pero… Al abrir sus parpados, noto esas miniaturas entre los brazos de su amado y flotando en unas especies de esferas de cosmos para no perderlos -¿Qué?- Confuso no logra entender aun nada bien -¡¡¡¿QUÉ?!!! ¡¡¡¿QUÉ SON ESOS BEBÉS?!!!- Al fin reacciona como se espera.

-¡¡¡SON NUESTROS NIÑOS DORADOS!!!- Le contesta todo alarmado el peliverde, qué apenas podía con los cuatro qué carga, pero su grito asusta a los pequeños y empiezan a llorar al unísono.

-¡¡¡BUAAAA AAAAHHH!!!-

-Ay no… Lo siento… No lloren- Baja la voz solo por los bebés, pero su rostro descompuesto y alarmado no lo deja en paz, sus cabellos están muy desordenados al igual que sus ropas, pero eso poco le importa ante este desastre.

Dohko se queda ido y confuso ante esta develación -¿Cómo… Que... Que… Nuestros… Dorados?-

Es allí qué se fija bien. Los doce bebés están allí… La cantidad de todos ellos, sus cuerpos y caritas cambiaron para verse acorde a la edad que poseen ahora, pero sus cabellitos y los ojos de quienes no los cierran son exactamente iguales a los adultos qué conoce.

Es allí qué se levanta del suelo, llevando solo un bóxer para dormir y se acerca al patriarca -¿Cómo fue…? ¿Qué paso?- Sus preguntas son muy obvias, sigue en trance sin darle crédito a lo que ve.

Entre los brazos de Shion, están Saga, Milo, Mu y Afrodita quienes se van calmando lentamente del llanto.

-No lo sé…- Su voz casi de igual llanto, pues ya es muy tarde para esto, y el no entender lo que curre solo lo hace peor -Los encontré cerca de la entrada al recinto patriarcal, y sus cosmos son ahora diminutos, ellos también lo son… ¿Cómo puede estar pasando algo como esto?- Se pregunta, negando con la cabeza, hasta sintiendo ganas de llorar, pues claramente esto escapa de sus conocimientos.

Al notar como esta de contrariado su amado esposo, sabe que lo debe intentar calmar. Acaricia su mejilla para acercarse lo más posible sin aplastar a los pequeñines -Debemos… Pensar con calma…- Sonríe nervioso –Aunque no sea mi fuerte- Lo dice para crear un ambiente más agradable -Pero, debemos primero asegurarnos de que el santuario no está bajo ataque- Es lo primero que se le viene a la mente, y por acto seguido se dispone a llamar vía cosmos a Libra para estar listo ante cualquier situación.

Vistiendo de inmediato su armadura, lo cual hace que Aioros, Aldebarán y Aioria se deslumbren y sonrían, pidiendo ir con él a pesar de estar suspendidos en el aire por la Telequinesis del patriarca.

Niega con la cabeza, frunciendo el ceño preocupado -Ya me asegure de eso, no capte ningún cosmos peligroso o enemigo…- Mira a los pequeños atentamente -Solo el de ellos alterado, lo demás esta en calma, con los de plata y bronce vigilando los alrededores- Suspira decaído… Arrullando un poco a los cuatro qué lleva en brazos, sintiéndose impotente por lo que ocurre.

No le gusta ver esa angustia en Shion, haría cualquier cosa por evitarla si es posible…

Sabiendo qué el uso constante de Telequinesis tarde que temprano lo terminara cansando, y al saber que no ha descansado correctamente últimamente, sus manos toman a los bebés qué están muy atentos a él.

-Vengan con papá Dohko- Toma a Tauro, Sagitario y Leo… Sosteniéndolos sin ningún problema, también arrullándolos con cuidado -Tal vez… No pueda con cuatro o los doce como tú, pero con ellos tres conmigo, puede ser más fácil para ti. Puedes ponerlos sobre mi cama… Es muy cómoda- Le sonríe tiernamente a su amado Shion.

La dulzura del tigre sin duda le ayuda a olvidar cualquier mal rato, salvo que en esta ocasión es muy peligroso para sus hijos -Gracias y creo que si…- Es allí qué recuerda lo que recién descubrió –Sabes, tengo una pista… Cuando…- Muestra el pergamino y aquel objeto negro roto -Encontré esto junto a ellos y sus ropas…- Frunce el ceño preocupado -No sé qué sea eso con certeza… Y no he podido desenvolver el pergamino. Lanza un suspiro decaído –Quise primero venir contigo para calmarme… Y pensar mejor las cosas- Mueve sus hombros algo tensos, pero llenándose de ternura casi al instante al ver como algunos bebés empiezan a bostezar.

Libra se fija seriamente en ese objeto negro y luego en el rollo de papel antiguo, y es allí qué el color se le va a los pies y se puede decir que siente un enorme miedo ante lo ocurrido.

-Ay… No…- Murmura esto casi en un grito ahogado… Suda frío, sabiendo que ni su armadura lo lograría proteger de lo que llegar a ocurrir

-¿Qué pasa amor?- Se le sale decirle cosas bonitas a su amado Chinito, pues tener a sus bebés en brazos lo llena de felicidad -¿Reconoces algo de esto?- Le pregunta ilusionado por la posibilidad.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.