Lol: Si caigo, caes conmigo

Primer día

01 de Marzo de 2015

Siempre me despierto antes de que suene la alarma.
No porque quiera, sino porque mi cabeza funciona así: adelantándose a todo.

Mi mamá golpea la puerta a las seis y media en punto.
—Lola, ya es hora.

Asiento aunque ella no pueda verme.
Mi uniforme está doblado desde la noche anterior, los zapatos alineados debajo de la cama. Me visto rápido, sin pensar demasiado. Pensar de más siempre termina en errores. Y más hoy que es el primer día, genial.

En la cocina, el café de mi mamá humea.
Ella me observa mientras desayuno, como si intentara leer algo en mi cara.

—¿Todo bien? —pregunta.
—Sí —respondo, como siempre.

No es mentira. Tampoco es toda la verdad.

Salimos de casa juntas. El aire de la mañana es frío y ordena mis ideas. Me gusta ese momento, cuando todavía no pasa nada, cuando el día es solo una posibilidad.

En el auto, mi mamá habla del tráfico, de una reunión, de cualquier cosa que no sea importante. Yo miro por la ventana y repaso mentalmente mi horario: clases, tareas, tiempos. Todo encaja.

—Hoy empiezan con alumnos nuevos, ¿no? —dice de pronto.
—Eso creo.

No le doy importancia. Los cambios suelen ser pequeños. Controlables.

Cuando el colegio aparece frente a nosotras, siento esa calma conocida: la de llegar temprano, la de saber exactamente dónde tengo que estar.

—Que te vaya bien —dice mi mamá antes de que baje.
—Gracias.

Cierro la puerta del auto le indico a Melissa que llegué:

-Obvio siempre temprano tú, que acaso duermes ahí?

-Seras boba

No quería entrar sin ella pero creo que así será no queda de otra.
Todavía no lo sé, pero ese va a ser el último día en mucho tiempo en el que todo está en orden.




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