Los 5 amores

Parte 1

CINCO AMORES

Cinco chicos. Cinco historias. Una sola mentira.

PRÓLOGO

Una chica, cinco secretos

Valentina siempre había pensado que enamorarse era una pérdida de tiempo.

No porque nunca hubiera sentido nada.

Sino porque había aprendido algo mucho más importante:

nunca entregues tu corazón por completo.

A sus diecinueve años, Valentina tenía una vida aparentemente normal. Estudiaba, salía con sus amigas, escuchaba música durante horas y soñaba con viajar.

Hasta que conoció a cinco chicos.

Cinco encuentros completamente diferentes.

Cinco historias que jamás debieron cruzarse.

Y cinco corazones que terminarían perteneciendo a la misma persona.

Ella.

Lo que ninguno de ellos sabía era que Valentina no tenía intención de elegir.

CAPÍTULO 1

La biblioteca

La primera vez que Valentina conoció a Adrián estaba lloviendo.

Había entrado a la biblioteca para escapar de la tormenta y encontró todas las mesas ocupadas excepto una.

Frente a ella estaba un chico de cabello oscuro leyendo un libro.

—¿Está ocupado?

Él levantó la mirada.

—No.

Valentina se sentó.

Pasaron varios minutos sin hablar.

Hasta que ella miró el libro.

—¿De verdad estás leyendo eso?

Adrián levantó una ceja.

—¿Qué tiene de malo?

—Es aburridísimo.

Él sonrió por primera vez.

—Entonces recomiéndame algo mejor.

Valentina tomó un libro de la estantería.

—Este.

Adrián lo recibió.

—¿Por qué este?

—Porque me gusta.

—¿Y si no me gusta?

Valentina sonrió.

—Entonces tendrás que volver mañana para decírmelo.

Y volvió.

Al día siguiente.

Y al siguiente.

Y al siguiente.

Sin darse cuenta, Adrián comenzó a esperar aquellas tardes.

Una tarde, mientras caminaban por la biblioteca vacía, él le tomó la mano.

—Valentina...

—¿Sí?

—Me gustas.

Ella sintió algo extraño en el pecho.

—Tú también me gustas.

Adrián sonrió.

Y así comenzó su primera relación.

CAPÍTULO 2

El restaurante

Tres semanas después, Valentina consiguió un trabajo de medio tiempo en un restaurante.

Allí conoció a Max.

Max era todo lo contrario a Adrián.

Hablaba demasiado.

Se reía demasiado.

Y parecía incapaz de permanecer serio durante más de treinta segundos.

—Eres nueva —dijo mientras llevaba una bandeja.

—Sí.

—Perfecto.

—¿Perfecto?

—Necesitaba a alguien que trabajara mientras yo hago absolutamente nada.

Valentina soltó una carcajada.

Desde ese día comenzaron a pasar mucho tiempo juntos.

Una noche, después del cierre, Max la acompañó hasta su casa.

—¿Te puedo hacer una pregunta?

—Claro.

—¿Estás saliendo con alguien?

Valentina se quedó callada durante unos segundos.

—No.

No era exactamente cierto.

Pero tampoco quería perderlo.

Max sonrió.

—Entonces tengo oportunidad.

—Tal vez.

—¿Eso significa que puedo invitarte a salir?

Valentina sonrió.

—Tal vez.

Dos días después tuvieron su primera cita.

Y Valentina comenzó a vivir su segunda historia de amor.

CAPÍTULO 3

La carretera

Damián apareció en su vida de la manera más inesperada.

Una noche, el automóvil de Valentina se detuvo en medio de una carretera.

Estaba sola.

No había nadie alrededor.

Entonces escuchó una motocicleta.

Damián se detuvo frente a ella.

Se quitó el casco.

—¿Necesitas ayuda?

—Mi automóvil murió.

—Eso parece.

—¿Puedes arreglarlo?

—No.

Valentina suspiró.

—Entonces no eres muy útil.

Damián soltó una carcajada.

—Pero puedo llevarte.

—¿En esa cosa?

—¿Tienes miedo?

Valentina tomó el casco.

—Nunca.

Subió a la motocicleta.

La noche estaba fría.

La ciudad pasó rápidamente frente a sus ojos.

Cuando llegaron a su destino, Damián se quitó el casco.

—¿Te divertiste?

—Muchísimo.

—Entonces nos veremos otra vez.

Y se fue.

Valentina pensó que no volvería a verlo.

Se equivocó.

Durante las siguientes semanas comenzaron a encontrarse constantemente.

Damián la llevó a lugares que nadie conocía.

Miraron las estrellas desde una colina.

Comieron pizza a medianoche.

Se rieron hasta que les dolió el estómago.

Y finalmente Damián la besó.

—Me gustas, Valentina.

Ella cerró los ojos.

—Tú también me gustas.

Tercer novio.

CAPÍTULO 4

El hospital

Ethan fue diferente.

Valentina lo conoció cuando visitó a una amiga que estaba enferma.

Ethan era voluntario.

Siempre estaba ayudando a los demás.

Siempre tenía una sonrisa.

Siempre parecía saber cuándo alguien necesitaba hablar.

Una tarde, Valentina tuvo un día terrible.

Se sentó sola en una banca.

Ethan se acercó.

—¿Estás bien?

—Sí.

—No parece.

Valentina lo miró.

—No quiero hablar.

Ethan se sentó a su lado.

—Entonces no hables.

Se quedaron en silencio.

Por primera vez, Valentina sintió que alguien podía acompañarla sin exigirle nada.

Después comenzaron a verse fuera del hospital.

Ethan nunca intentó impresionarla.

Solo quería hacerla feliz.

Una noche le dijo:

—Contigo puedo ser yo mismo.

Valentina sintió una pequeña culpa.

Porque ella no estaba siendo completamente ella misma.

CAPÍTULO 5

El escenario

Luca llegó con música.

Valentina asistió a un pequeño concierto con sus amigas.

Y allí lo vio.

Luca estaba en el escenario con una guitarra.

Cuando comenzó a cantar, todo el lugar quedó en silencio.



#1726 en Otros

En el texto hay: engaños secretos

Editado: 17.08.2026

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