Los Amores PlatÓnicos ¿se Hacen Realidad?

¿EH? ¡ALGO EXTRAÑO ESTÁ PASANDO AQUÍ¡

Después de haber estado en los torneos obligatorios el fin de semana, al día siguiente regresamos a las clases normales.

Al entrar al salón de clases, no sé si era mi imaginación, pero parecía que todos estaban murmurando o diciéndose en secreto cosas, lo extraño aquí es que las miradas iban dirigidas hacia mí. Lo que me faltaba no, que ahora yo sea tema de conversación para estos sujetos.

Zac me tomo del brazo y comenzó a arrástrame fuera del aula diciendo:

-tengo que preguntarte algo-

-está bien- le dije

Al llegar al pasillo nos detuvimos allí.

-bien, dime ¿qué pasó el primer día de los torneos?-

-¿a qué te refieres?- pregunte

-oooh, vamos, todos hablan de eso-

-primero dime que es lo que están hablando-

-al parecer alguien te vio a ti, Kei y Alex juntos-

-¿eh?-

-lo que escuchas, de eso de lo que hablan, pero quiero saber que fue lo que paso exactamente-

-mmmmmmmmmm-

-¿no me dirás nada?- dijo Zac

-sí, lo hare-

Respire profundamente, y le conté todo lo sucedido a Zac.

-bueno, en realidad creo que eras la única que no se había dado cuenta de eso- me dijo

-y hubiera querido seguir de esa forma- le respondí

-bien, al parecer alguien vio a los tres y se encargo de regar información acerca de ello. Lo que están diciendo es que estas involucrada en un triangulo amoroso-

-¿eh?-

-sabes, las chicas no lo pueden creer, y bueno están enojadas, así que deberías de prepararte-

-bueno, no es como si me interesara lo que digan ellas o los demás-

Un triangulo amoroso, ya quisiera yo que Kei me viera de esa forma, desafortunadamente es Alex, aunque sigo pensando que es una broma, ya saben, lo clásico de las historias de preparatoria una apuesta para poder ligarte a la mas mensa y tímida de la clase, aunque claro de mensa yo no tengo ni un pelo. Así que espero que Alex este preparado para perder.

Después de hablar con Zac, ambos regresamos al salón de clases, no negare que me parecía un fastidio el hecho de mis compañeros me vieran a cada rato, pero no le di importancia, después de todo de esta manera he estado sobreviviendo en este lugar. Y a estas alturas de mi vida no le voy a comenzar a dar importancia a lo que digan ellos.

Las clases pasaron, así que todos nos fuimos a la cafetería a almorzar, en el menú de hoy había sopa de fideos, pechuga de pollo asada con ensalada de lechuga y espinaca y puré de papa. No negare que se veía delicioso, recibí mi comida y salí del comedor, hay un lugar al que siempre me encanta ir a comer, es a las orillas del bosque, claro, me adentrara mas pero esta prohibido ingresar con comida al lugar, ya saben, lo de dejar basura y ese tipo de cosas. Lo único bueno era que teníamos libertad de comer donde quisiéramos no específicamente tenía que ser en el comedor.

Bien, coloque la manta, puse encima de ella mi comida y en un costado de esta me senté, estaba a punto comer el primer bocado, cuando alguien comenzó a arruinar mi estado de ánimo en ese momento, y si, era Alex. Maldita sea ¿qué haces aquí? El sujeto coloco una manta cerca de donde yo estaba y se sentó a comer como si nada. Decidí simplemente ignorarlo así que me voltee a al otro lado y comencé a comer, aaaaaah, era como estar en un día de campo saben. El aire se sentía demasiado fresco, disfrutaba muchísimo mi comida de esa manera, o así era en días anteriores, pero ya saben, tenía que venir ese sujeto a arruinarlo todo.

Apenas dos cucharadas de comida había podido comer cuando vi a Leia venir también con una manta, maldición, que hacen aquí, váyanse a donde siempre suelen comer. En fin, respire hondo y decidí seguir comiendo. De repente vi a Kei enfrente de mí. Demonios a caso eres un fantasma o que.

-hazte un poco para allá- me dijo

-¿eh? ¿Por qué debería?- le respondí

Pero mientras le respondía eso, yo me moví, dejando un poco de espacio en la manta en la que estaba sentada. Kei tomo asiento en ese espacio y comenzó a comer. Oooooooooooooh, por favor, alguien dígame ¿qué diablos está pasando aquí? Por lo visto mis días de paz en este lugar han terminado. Tendré que encontrar otro lugar al cual ir a comer.

Todos nos enfocamos en comer pero por alguna extraña razón sentía que Alex veía a kei como si lo quisiera asesinar en ese momento, y no negare que yo veía Alex queriéndolo asesinar en ese momento.

-woow, comer aquí es increíble- escuche decir a Kei

No pude evitar hacer una pequeña sonrisa, ya que después de todo estaba diciendo la verdad, y no voy a negar que me sentía feliz porque el estaba al lado mío.

Terminamos de comer, y comenzamos a recoger las cosas, Kei levanto la manta se encargo de llevarla al aula, después de ello nos fuimos al club de botánica.

Los arboles de cerezo estaban ya demasiado grandes para llevar un año ya de haberlos sembrado, al parecer nuestros cuidados estaban funcionando. Por supuesto, las personas que nos los dieron, nos dieron arboles de duraznos ya grandes, diciéndonos que de esta manera seria más rápido la floración de cada uno de ellos, bueno, sería en dos años, y ya había pasado un año y con todos los cuidado que le hemos dado es posible que para el mes de abril cuando este el festival cultural lo podremos presentar.

Los días seguían pasando con normalidad, o eso era lo que creía, pero comenzaba a sentir extraño que Alex y Kei pasaran la mayoría del tiempo cerca de mí. No sé si ya estoy loca, o que es lo que está pasando aquí pero comenzaba a estresarme un poco. Cada que estaba en algún lugar Alex aparecía de la nada y después Kei se acercaba a mí, claro a veces hablábamos y cosas así, pero me parecía extraño, claro, no me quejare después de todo podía pasar más tiempo con él, el problema era Alex, de alguna u otra forma me sentía incomoda o tal vez mal a verlo solo allí, pero por alguna extraña razón Leia también se aparecía de la nada. Saben a veces también quiero un poco de paz.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.