Han pasado 2 meses desde la caída de Atrix, se escuchan rumores de un nuevo monstruo, pero al buscarlo nunca esta, es raro, queremos vencerlo, pero no se deja ver, la búsqueda es incansable, solo sabemos que aparece de la nada, los dragones nos alertan y vamos corriendo como podemos, incluso me transporto más rápido, pero nada, creo que nos está buscando una trampa
Por el momento sigo en la universidad. Mis días últimamente son raros, como sabrás, nuestras identidades no son un secreto para nadie, por lo que al llegar a clases es una fila de personas que quieren un autógrafo de mí, pero me da mucha ansiedad tener mucha gente cerca de mí, por lo que siempre busco estar algo alejado. El lado bueno es que los profesores me ayudan cuando hay un problema, siempre regreso y jamás les he quedado mal, espero nunca quedarles mal. Este día logre ver muchas clases que esta algo atrasado, pero al final solo quiero regresar a la mansión y seguir entrenando por lo que al terminar las clases me dirijo a la mansión, donde noto algo muy raro, estoy más delgado
Amber y yo decidimos entrenar con Naomi, ella al crecer aprendió a pelear, es muy buena enseñando, siempre supe que ella quería ser maestra, nos ha enseñado todo lo que sabemos y las batallas contra los monstruos, las peleas han sido gracias a ella, sé que su sueño es poder enseñar sus estilos de pelea a mucha más persona, pero el banco no le presta dinero para iniciar su Dojo, sé que algún día lo hará, solo tiene que esperar
Mientras peleábamos los dragones nos dijeron que teníamos que empezar otro tipo de entrenamiento, pero que necesitaban a los 5, por lo que dijeron este entrenamiento es muy importante, no nos quisieron decir porque no querían arruinar la sorpresa, aunque algo no me gusta, mientras esperamos, sigo entrenando con Amber y Naomi. Me he vuelto un gran peleador, no es por alardear, pero soy más rápido a la hora de esquivar y siempre busco el punto exacto para atacar. Naomi dice que la clave en una batalla es ser paciente, esperar el momento perfecto para atacar
Al cabo de unas horas llegan Lance y Howard, Lance está feliz, su equipo está cerca de ganar el campeonato, pero Howard no, esta raro, en todos estos meses en lo que he conocido a Howard, siempre ha sido un chico alegre y bromista, le gusta alegrarnos la moral y también quitarnos la mala cara, pero creo que no quiere hablar. Nora nos lleva al salón con pupitres y la pizarra, lo llamamos el salón de clases
- Bien – dice Mone – han pasado al menos 5 meses desde que inició su entrenamiento y ha habido resultados, han caído 2 generales, y además, ustedes ya son expertos al manejar tanto como su elemento como sus espadas – eso es cierto, las espadas ya parecen una extensión nuestra, más para Lance que incluso ha empezado a practicar con 2 espadas a la vez, lo que jamás pensé posible era que ya van 5 meses, los elementos se sienten raros, por lo menos de mi lado, el relámpago lo aprendí a usar como extensión más, siento que los demás también, no hemos tenido fallos, estos 5 meses han servido mucho, Mone continua – Viendo que su entrenamiento ha avanzado mejor de lo esperado, hemos decido ir al siguiente nivel
Nora muestra una pantalla donde se aprecian imágenes muy graficas de nuestras espadas – Como saben las espadas son artefactos místicos creadas para los caballeros, en principio las espadas dragón tienen una segunda función, ellas pueden transformarse en un arma aparte, un arma especial para cada uno de ustedes
- Genial – dicen Amber - ¿Cuándo podremos tener esas armas?
- ¿Cuándo podremos usarlas? – pregunta Lance
- Todo a su tiempo – dice Mone – por el momento aprenderán a cómo usar su respectiva arma, Nora, la caja – Nora saca una caja donde se ven algunas armas normales
- Bien – dice Mone – Amber, tu tendrás los 2 látigos – le da los látigos a Amber
- Naomi, tu tendrás la lanza – le da una lanza
- Howard, tu tendrás un arco y unas flechas – Nora se las entrega
- Lance, tu tendrás un hacha – Nora le da el hacha
- Y tu Dylan tendrás un escudo – Nora me da un escudo algo, es circular, parezco el capitán América
- Por el momento entrenaran – dice Mone – Nora está preparando un cargador especial con el cual pasaran el cilindro del revolver en la hoja, esto hará que las espadas se transformen en su arma
- Se que es algo raro – dice Nora – pero necesito tiempo en poder desarrollar el cargador
- No hay problema - le digo – me imagino que los dragones no enseñaran a usarlas ¿verdad?
- Claro – me responde Link
Tomamos a los dragones y nos dirigimos a los espacios para entrenar, Shen me conto un poco de las armas, cada una fue elegida para algo especial, el látigo es para el caballero del fuego, puesto que como su poder necesitar tener control para evitar dañar a los que los rodea, la lanza se le da al caballero del bosque ya que le será mejor controlar a alguien que sepa pelear y tener muchos reflejos, al caballero del aire se le da el arco y las flechas, ya que las flechas siempre están en el aire y se necesita una gran inteligencia para poder hacer un disparo certero según el ambiente donde el esta, el hacha se le da al caballero de la tierra, ya que al ser el fuerte, es el único en poder levantar el arma y blandirla con exactitud, por último, el escudo, o mi escudo se le da al caballero del rayo ya que como líder, mi deber no es solo guiar, si no también defender a mi equipo y ser la base que soporte todo, las armas funcionan para que cada caballero use su poder con responsabilidad, no con idioteces, los hace mantenerse serenos ante cualquier adversidad
Mis entrenamientos son complicados, en un principio tengo que lanzar el escudo, como si fuera el verdadero capitán América ya que mi escudo puede revotar, lo importante es lograr encontrarlo y saber dónde tiene que rebotar. Intento ver una superficie exacta, lanzo el escudo y nada. ¿Por qué no me funcionara?, intentemos de nuevo. Lanzo el escudo y hace un rebote en un muro, luego hacia arriba y golpea una viga, eso hace que venga hacia a mí, por fin lo logro tomar con mi brazo