Los Caballeros Dragón

CAPITULO 10: ARREPENTIMIENTO

Han pasado 2 días, el ambiente de la mansión ha sido raro, mi abuela solía creer en las segundas oportunidades, pero yo estaba contra la espada y la pared, era difícil mantener la armonía, Howard, Amber, Lance y Nora no nos creían, sentían que estábamos exagerando algunas cosas. Yo si estaba del lado de Naomi, se lo que ella piensa, prácticamente la he conocido toda mi vida, aunque la verdad yo también tenía mis dudas, era raro pensar que un monstruo fuera nuestro amigo, nuestro aliado, cada vez que lo pienso me dan ganas de vomitar, Marix tiene una forma de ser algo graciosa, hace muchos chistes, pero son raros dado a su naturaleza. Por alguna razón cuando Naomi hace este tipo de cosas siempre la apoyo, me ha protegido como una hermana toda mi vida, por eso confía en ella.

Naomi salió al centro comercial, fue al banco, por fin le darán el dinero que estaba esperando. Desde que la conozco siempre ha querido dar lo mejor de sí, dando lo máximo. Esta es la oportunidad que ha esperado, me había contado que tiene un lugar listo en el centro de la ciudad para alquilar y poner su Dojo. Solo la vi salir, pero sentí que alguien faltaba, fui a donde estaba Nora, veo que anda algo desesperada y como que busca algo.

- ¿Han visto a Marix? – pregunto Nora en la mansión

- ¿No está en la habitación? – pregunto Amber

- No – respondió Nora

- Bien - digo yo – hay que buscarlo, no puede estar lejos

Lo buscamos por toda la mansión, yo fui al sótano donde está el área de entreno terrestre, Lance a la superficie, donde entrenamos al aire libre, Nora en lo que resta de la mansión y Howard en el laboratorio, nadie lo encontró, por lo que llamamos a Naomi

- Naomi – le dije por el teléfono – Marix no está, estamos preocupados

- ¿No aparece en la mansión? – pregunto Naomi

- No – respondí – lo buscamos por todos lados, no aparece, ¿será que esta con Kai y Mist?

- Espero que no, no me quiero decepcionar otra vez

Cuando ella dijo eso se escucharon unos gritos desde lejos

- Espera – dijo asustada – creo que hay un ataque – solo oí como se alejó del teléfono

- Naomi – digo yo - ¿Qué pasa?

- Es Marix – me responde – me siguió, vengan, estoy en el centro comercial

- De acuerdo – digo – iremos para allá – Cuelgo el teléfono y le digo a los demás – está en el centro comercial con Naomi, vamos

Nos tomamos las manos y nos transportamos al centro comercial, era un lugar muy hermoso, enfrente del banco había una fuente donde la gente tira monedas, el lugar está cubierto por un techo, tiene 2 pisos para todos los locales, hay tiendas de comida, de ropa, de objetos personales, muchos lugares, en un lugar pequeño como Nueva Fresh, era el lugar perfecto para salir con tus amigos, era como tener un lugar donde todo lo que necesitas está aquí

Al llegar Naomi estaba regañando a Marix

- Escúchame – dijo Naomi – no te escapes, la gente tiene miedo a los monstruos

- Lo sé – respondió Marix – es que tengo miedo de dejarte sola, eres mi única amiga

Lo que dijo me puso triste, era cierto. Lance, Howard y Amber no lo trataban bien, yo apenas lo toleraba por Naomi, pero tenía mis razones, no es fácil iniciar una guerra contra unos monstruos que atacan casi que todas las semanas, atacan gente para causar caos, y luego, solo porque se sintió decidido cambiar de bando. Es algo que no me convence

Naomi ha tenido una vida difícil, ella nació con una familia muy poco funcional, su madre, la señora Kwan, sufría por los abusos de su esposo, el señor Kwan. Naomi se crio en un ambiente algo toxico, que era complicado para una niña de su edad, a los 5 años Naomi tuvo su primera golpiza, su padre tomaba demasiado y si no era la señora Kwan, era ella

Un día se arto, fue cuando empezó a entrenar para pelear, sabía que había un momento en el cual se enfrentaría a su padre, pues al fin y al cabo se cansaría de todo lo que su padre le hacía, a los 14 años ya conocía varios estilos de pelea

El día llego, en su cumpleaños 15, yo ya la conocía, pues vio como unos brabucones me querían golpear, me defendió,

- ¿Estas bien? - me dijo mientras yo lloraba

- Si – dije entre lágrimas

- Vamos levántate – dijo – te llevare a tu casa, vivo en frente

- ¿Eres la hija de los Kwan? – pregunto

- Si – me responde – me llamo Naomi, un gusto

- Me llamo Dylan – le tome la mano y me levanto

- Vamos, como te mencione, no te preocupes, veras que la vida da vueltas y tu momento llegara – esas palabras me dieron esperanza, ahora como caballero lo entiendo

En su cumpleaños su padre se puso muy ebrio, empezó a golpear a su madre al punto de dejarle un ojo morado

- De todos los días – dijo Naomi – de todos los días, tenía que elegir hoy

- A ti no te importa – dijo el señor Kwan – tu solo eres una mocosa que se cree señorita por su edad

- Cállate – dijo Naomi mientras le dio un puñetazo en la cara

El señor Kwan le quiso golpear de nuevo, pero Naomi tomo su puño y lo apretó fuerte y lo lanzo a un costado, donde le dio una gran patada, mientras él estaba en el suelo, Naomi lo empezó a golpear repetidas veces hasta que le rompió la nariz. No se pudo contener hasta que su madre se abalanzo sobre ella. Cuando recobro el conocimiento, tenía su puño ensangrentado, se puso a llorar

- Lo siento mamá – dijo Naomi mientras lloraba descontroladamente – lo siento mucho

- No te preocupes – dijo la señora Kwan – eres mi heroína, me salvaste, te estoy muy agradecida

Cuando su padre recupero la conciencia

- Váyanse al diablo – dijo mientas escupía sangre. Ese día hizo sus maletas y se fue, desde entonces no lo ha visto, han pasado 10 años, su vida ha girado en torno a creer en las personas, les da una oportunidad, siempre espera lo mejor de ellos, como me la dio a mí, cuando entre a la universidad, ella siempre me apoyo y me ayudo a pasar mi examen para entrar, siempre sentí que estaba en deuda, es una gran mujer




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