Los corazones negros 2

Capítulo 10: Ella

Los chicos y yo nos vamos a un lugar desolado y en donde nos podemos ocultar, ya conocen nuestra identidad y regresar a casa o la universidad puede ser algún riesgo para nosotros.

Conocemos los planes que tienen, pero lo que me molesta es saber que Galata trabaja para el lado de los malvados.

— Estas bien— dice Hanna.

El refugio parece tener todo lo que necesitamos y lo que necesito ahora es quitarme el traje y recostarme en el sofá para digerir las imágenes y ante todo esas palabras “es mi hija”.

— Es difícil— dice Axel.

— Tengo la oportunidad de arreglar mis errores y ahora tengo que soportar esto— digo enojado.

— ¿De qué habla? — dice Axel.

— Debemos decirle— sugiere Hanna.

Extiendo la mano indicando de que se diga la verdad.

— Estamos viviendo otra línea de tiempo con Alex— dice Hanna.

— Es como esa película de las pastillas y donde sale Morfeo— dice Axel emocionado.

— No— digo.

— Hay una teoría que en muchos años podrá crear diversidades de línea de tiempo. En nuestra línea de tiempo original, Alex muere y parece que tenía un hijo con Galata, pero todo eso cambio cuando un grupo, que no existe, llamado Holland nos recluto para acabar con los planes de un emperador galáctico. El hijo de Axel logro cambiar esa línea de tiempo y ahora estamos viviendo en otra línea de tiempo — explica Hanna.

— Estamos en una especie de inception — dice Axel.

— Solo digo que, Alex recupero su vida y ahora quiere hacer las cosas de la mejor forma y esto no está en nuestros planes de vida— dice Hanna.

Axel pudo comprender la situación. Hanna se queda con ellos explicando mi situación y también los sucesos que nos trajeron aquí. Santi interrumpió un suceso que me parece es vital para mi vida, pero no sabemos que puede ocurrir.

— Alex— dice Tania.

— Dime— y me siento en el sofá.

— Necesitamos un plan— dice ella.

— Lo que necesitamos es huir— digo.

— Sabemos que planean hacer, una especie de guerra y la podemos detener. Tenemos todo: tecnología, equipo y más personal— dice ella con optimismo.

— Jacobo, quiero su identidad— digo.

— Te daré acceso a la base de datos y de paso saber quién es Ficha— dice Tania.

Los muchachos y yo descansamos por un momento. La situación del día de hoy me tiene agotado mentalmente y creo que todo esto seguirá hasta que le demos un fin.

En la noche duermo un poco mejor hasta que veo el reloj cuando me levanto por un vaso de agua, recibo un mensaje de Galata.

— Perdón— dice ella.

Si le respondo el mensaje querrá saber mi ubicación, así que activo el cortafuegos en dado caso quiera infiltrarse.

— Por no decirme que eres una traidora o que tu padre es el malvado para cual trabaje— digo.

— Quiero hacer lo correcto y tú me inspiras a hacerlo— dice.

— Hablemos, solos tu y yo— digo.

Ella me envía unas coordenadas para ubicarnos, parece estar cerca del centro histórico. Los chicos pueden enterarse, pero es momento de que yo corra ese riesgo por mi cuenta, me llevo mi traje y la motocicleta del refugio.

Al llegar al lugar me doy cuenta de que hay mucho público presente, ahora no se si confiar en mi instinto, Pandromeda está alertándome sobre lo que ocurre a mi alrededor y me muestra con la visión de calor que todas las personas que están aquí emiten su propio calor y eso me da un poco de seguridad.

En ese momento un dron suelta lo que parece ser un celular y cae en mis pies sin destruirse, esto no pinta nada bien para mí y mi súper instinto y lo mejor que puedo hacer es estar en alerta.

Recibo una llamada y supongo que es ella:

— Estoy aquí— digo.

— Lo sé— dice Galata.

— Explicame todo lo que sepas— exijo.

— Mi padre los utilizó como experimento para sus fines, yo lo descubrí por accidente y tuve que hacerlo— dice ella.

— ¿Por qué no lo dijiste antes? — digo.

— Miedo, mi padre ha creado medidas de seguridad completamente anarquistas— dice ella.

— Necesito saber quién es Ficha— digo.

— No puedo darte esa información— dice ella.

— ¿Por qué? Tienes miedo de que tu novio se entere — digo.

— No, quizás salgas más lastimado de lo que estas— dice ella algo triste.

— Ya me has decepcionado lo suficiente. Dame algo para detener esto— digo.

— ¿Qué te parece si te doy una paliza? — dice Inmagic.

Me golpea en la cara y cuando me levanto veo como las personas desaparece.

— Gal me mentiste— grito.




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