Los Demonios Mentales ( +18)

Capítulo 52

Capítulo 52

"Sintiendo la primera sensación en el escenario"

Miré alrededor y estaba en la habitación del hotel... en este momento, no puedo describir los días que pasé atrás.

Estaba con una ropa que había elegido porque me gustaba, pero no me gustaba que sea de marca y tampoco que el que la haya pagado no sea yo mismo sino Larry en su tienda favorita.

Quisiera volver al día en que compre esta ropa, lleno de risas y no tan nervioso como lo estaba ahora.

El hotel era hermoso.

Las nubes negras se aproximaban nuevamente, y yo tenía una sensación de que esto ya lo había vivido... quizás lo había visto en sueño ¿no?

Había algo que me faltaba.

Además de las personas del hotel que me acompañaban que se habían ido y me habían dejado solo... como un completo extraño, había algo que no estaba bien y que me faltaba.

Apoyé mis manos en el vidrio enorme que mostraba el lindo cielo, y mordí mi labio inferior para contener todos estos nervios que tenía encima.

Debía hacer algo para sacarlos...

Mi pelo pasó a estar arreglado todo el tiempo, al igual que mi rostro maquillado, y esto era algo de lo que no estaba acostumbrado, mantener mi imagen todo el tiempo como una persona narcisista que lo único que quiere hacer es llamar la atención.

Tenía la garganta seca, cada vez que miraba el tránsito y sentía que esas personas, tenían un objetivo... ¿Yo tenía un objetivo?

Ser famoso.

Ser reconocido.

Creo que era eso mi objetivo, si no hubiera hecho todas esas cosas absurdas que me llevarían a poder realizar la meta que tanto había esperado cuando era pequeño.

Había viajado a San Francisco, además de que fue lindo porque conocí otra ciudad que no fuera Houston y estoy a punto de cantar, en un gran festival.

No podía imaginarlo.

Las noches eran largas, y a mí me costaba dormir más de lo que antes me costaba. Cuando amanecía, y en este hotel "hermoso" los trabajadores, me traían el desayuno, trataba de sonreír para no tirar todo por la borda...

Observé un poco la enorme habitación, y me dolía... era hermosa y lujosa... por eso le he mandado fotos a mi hermana:

Eso es un poco estúpido...

¿Qué pensara mi familia de mí? ¿Qué me he vuelto estúpido? ¿Qué ya no soy el mismo de antes? ¿Ese chico que se le pasaba encerrado en la habitación, escribiendo canciones y con la computadora encima o escribiendo cosas raras en un cuaderno viejo lleno de polvo que ocultaba?

Todo había cambiado.

Me miré al espejo y estaba mi "otro yo" a la vista.

Todavía no me adaptaba... mis demonios no se adaptaban, entonces por las noches me hacían sufrir, pero ya no podía sacar a Black Rose de mi cuerpo...

Larry lo adoraba.

John también.

Jayden también.

El otro día lo había visto por TV, con su video en el bosque, tocando la guitarra en blanco y negro, corriendo realmente y todo el ambiente era realmente triste.

Se veía tan diferente esa imagen, que no la podía asociar con mi cuerpo... No la podía asociar. Todos festejaron, inclusive mi mejor amigo... yo solo miraba el video y escuchaba la voz editada por el estudio de grabación...

Todo era tan triste...y alegre a la vez.

Todo era tan diferente...

Esto era lo que yo quería, pero ahora debía liberarme. Como el sello estaba promocionando mi EP, mi video y mi canción por los medios, yo ya tenía que actuar como una persona nueva, me dijo Larry.

Como por ejemplo vi que me dejó una gorra con unas gafas negras para salir cuando quisiera.

Me tenía que quedar en este hotel asombroso, pero no quería hacerlo, necesitaba tomar un poco de aire, aunque la tormenta este por venir...

Quería tomar un poco de aire y ser libre, como solía hacer esos días cuando estaba en Houston y recorría las calles con Cheryl hasta unas altas horas de las noches... recordaba mucho el día que me hizo ver el amanecer en ese pequeño bosque.

Tomé los lentes y la gorra, y me fui... sin saber a dónde, solo caminaba y caminaba para curar mis nervios.

Sentía miradas clavadas en mí, pero no tenía que prestarles atención... tenía que seguir caminando.

Quizás mi cuerpo se dirigía... a un lugar tranquilo y pacifico... o quién sabe. Quizás se dirigían a mi propio destino: la muerte.

Mis nervios se retorcían en mi pequeño cuerpo.

Soy joven, no estoy acostumbrado a esta vida, el maquillaje e ir a la peluquería dos horas antes no me había funcionado nada, seguía muriendo de a poco con estos nervios indispensables.

Elegir vestuario con Larry tampoco funcionó y más como se puso hoy de insoportable porque todos estábamos nerviosos.

Mi mente no se acostumbrado a nada, solo en lo que pasaría en unas horas.

— ¡Vamos, te está yendo bien en todo, solo tienes que poder cantar esas canciones!

Decía mi mente.

Mi celular vibró y ya era el momento donde tenía que salir afuera de esta habitación. Llevaba puesta la ropa que me había comprado Larry el día que fuimos a pasear por San Francisco, si, esa campera con la estrella...

Recogí lo último en el hotel, y me puse la mochila en la espalda para ingresar a la combi blanca que me estaba esperando abajo para llegar al festival.

Pero antes de bajar... recibí una llamada inesperada.



#15216 en Joven Adulto
#16650 en Thriller
#6722 en Suspenso

En el texto hay: depresion, drama, juvenil +18

Editado: 03.06.2026

Añadir a la biblioteca


Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.