Los ecos del silencio

Capítulo 7

Sadie

Los últimos tres días han sido un poco fastidiosos pero lo digo solo por mi. Hemos trabajado bien en conjunto a pesar de que he tratado de salir lo menos posible en cámara, y las veces que he salido en alguna toma mi actuación es patética. Por otro lado está el imbécil del acosador, hemos tenido muchos desacuerdos todos estos días por muchas tonterías, como las luces, mis entradas en escena y esas cosas, a demás detesto el estúpido apodo que me tiene, ni siquiera se de donde sacó lo de decirme “red” y no tengo dudas de que notó que me molesta porque lo usa a cada nada.

-Quizá en el primer acto cuando anuncian el compromiso deberíamos iluminar un poco desde arriba para que no se vea tan siniestro- opino a lo que Kaysen refutar de inmediato.

-No, así no…

Como cosa rara Kaysen descarta mi sugerencia.

-A ver ilumíname diciendo que tiene de malo-pongo los ojos en blanco ante su negativa.

-Si no interrumpieras a las personas cada que van a hablar te evitarías discusiones.

-Solo lo hago contigo- replico con ironía- eso me sale del alma.

-Vaya, ni siquiera red es tan maleducado- sonríe pero sigo sin encontrar el chiste.

-Tu…

-Ya Basta- interviene Stella ya cansada de la situación- continuemos con lo referente a la obra, Kaysen ¿Qué aclaración ibas a hacer?.

-Decía que deberíamos dejar solo la iluminación lateral porque el ambiente de la escena es sombrío ya que sigue siendo un entorno de luto.

Stella decide darle la razón descartando completamente mi sugerencia. Así ha pasado varías veces en toda la semana. Cada vez que le dan la razón me mira con un poco de burla como si fuera un niño victorioso.

-¿Quieren café?-pregunta el mismo chico al que quiero desintegrar.

-Si Kaysen, gracias- Lina responde amablemente por las dos.

-¿Lo quieren helado o caliente?.

-El mío caliente, gracias- contesta Lin.

Él se gira hacía mi y ya que es notoriamente más alto que yo levanto un poco la cabeza para mirarlo, eleva una de sus comisuras en un gesto casi invisible.

-A ti te sugiero el frío.

-Puedes hacer una cuerda con tus sugerencias y ahorcarte con ella- le dedico una falsa sonrisa. Kaysen aprieta los labios en un intento por no reírse.

-Caliente entonces-dice para luego marcharse.

Apenas se va Lin suelta a reír, esto para ella ha sido un show todo lo que va de semana; mientras que para mi se ha sentido como un atentado a mis limpios antecedentes policiales ya que he estado a nada de accidentalmente dejarle caer un saco de arena en la cabeza a Kaysen.

-Te juro que no lo soporto-me dejo caer en un puff junto a mi amiga.

-¿En serio?, no lo noté.

-O sea que idiota recomienda café frío cuando estamos a menos de -10° C y como si fuera poco paso la mañana y parte de la tarde rodeada de cámaras a eso súmele tener que aguantármelo todo el semestre. Casi como para beberme un frasco de formol.

-Aún no entiendo su batalla campal, ya se sobre entendió que aquello fue un malentendido y él es un tipo algo agradable.

-Si pero pasa que obviando aquello él no es agradable, es irritante.

-Tu también tiendes a serlo.

-Él es inmaduro.

-Tu también lo has sido todos estos días.

-Si pero él… ¿tu de qué lado estás?- reclamo ante sus constantes replicas.

-Lo que trato de hacer es que entiendas que ambos han estado actuando igual, así que si vamos a pasar seis meses viéndonos tres o cuatro veces por semana deberían limar asperezas y llevarse bien-dice encogiéndose de hombros.

Eso sería lo más racional solo que con él lo veo imposible. Su personalidad choca mucho con la mía y siento que hace las cosas apropósito como musitar ese apodo a un volumen lo suficientemente fuerte como para que yo lo escuche.

Como soy una persona a la que las fiestas le dan mucho de lo mismo empleo mi sábado en hacer las compras necesarias para mi casa, le hago una llamada a mis padres como es costumbre para mi, saco a pasear a mi perro stark y lo que más disfruto hacer es ponerme mis audífonos y salir a caminar, observar como la ciudad se va tiñendo de blanco poco a poco aunque me muera de frío yo amo las nevadas, para mi la nieve significa muchas cosas y una de ella es unión ya que en una fuerte nevada de enero se conocieron mis padres y su historia de amor siempre me ha parecido como película. Mi madre estaba haciendo ángeles de nieve tirada en el suelo y papá la observaba con una sonrisa desde la distancia, le pareció una chica muy genial, de repente la brisa arrastro su gorro y cuando logró alcanzarlo ya estaba parado junto a mi madre, sus miradas se cruzaron por unos segundo y creo que en ese momento hicieron clic. Después de eso recorrieron toda la ciudad junto y bueno el resto es historia. La nieve para mi significa algo muy fuerte, algo que no cualquiera entendería.

-Al fin llegas-Lina está acostada en mi cama viendo no se que en la TV- ¿no vas a ir?- me pregunta y me giro para detallarla. Lleva un blusa negra escotada que se le adhiere a la cintura en conjunto con una minifalda dorada brillante, un maquillaje con tonos fríos que resaltan sus facciones finas.

-Que sexy, ¿a dónde vas?- indago.

-Vamos querrás decir.

-Nop, vas, ya sabes que hoy es noche de helado, cronología marvel y luego a dormir-digo mientras busco que me pondré para dormir.

Empieza a darme su discurso de porque debería salir, y quizás salirme un poco de la rutina enredándome con algún chico que me guste y otras muchas cosas que no me interesan. Prefiero mi plan. Me dirán aburrida pero son pocas las veces que tengo ganas de salir a una fiesta, no tengo buenos recuerdos con eso.

-¿Terminaste el monólogo?-me sigue a la cocina, abro el refri saco mi helado y tomo una cuchara para luego devolverme a mi habitación.

-No te convencí ni un poco- hace un gesto gracioso con la cara.

-¿Qué crees tu?.

-Bien- dice resignada- hoy me quedo aquí, nos vemos te amo- dice mientras se coloca su abrigo para marcharse.




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