Sadie.
Se que dije que quizás el acosador y yo podríamos empezar a llevarnos bien pero me equivoqué totalmente. Es un idiota. Siempre lo he pensado pero estos días ha estado como todo un asocial, las palabras hay que sacárselas casi que con una cuchara y responde a las cosas solamente si lo ve necesario, sino te deja con la palabra en la boca así como me hizo a mi y de momentos anda con un humor de perro. Posiblemente ni el se debe soportar.
-Lin corrígeme si estoy mal- estoy frente al espejo retocándome el maquillaje para ensayar- pero ¿soy yo o Kaysen lleva días actuando como un imbécil?- ella me mira extrañada por la pregunta.
-Si, definitivamente si, pero ¿desde cuándo te importa?-pongo los ojos en blanco cuando noto a través del espejo como sonríe levemente. Lleva días con eso.
-No es que me importe, es solo que quería asegurarme de que no eran ideas mías porque como me vuelva a dejar con la palabra en la boca o a ignorarme cuando le digo algo te juro que le voy a patear las bolas.
Nos miramos por un segundo y estoy muy segura de que ambas nos imaginamos la escena porque soltamos unas sonoras carcajadas que posiblemente se escuchen en la otra cuadra. De repente noto que Lina empieza a darme codazos y a silenciarme para que deje de reírme. Estoy bastante segura de que este es uno de esos típicos momentos donde la persona está detrás de mi y obviamente escuchó todo lo que dije.
-¿Me repites a quien le vas a patear las bolas?- escucho una voz ronca a mi espalda. Veo a Kaysen recostado en la pared con los brazos cruzados, como es costumbre su cabello esta algo despeinado y está esbozando algo muy parecido a una sonrisa.
-A ti ¿no es obvio?- me levanto- y si vas a escuchar conversaciones ajenas presta atención por lo menos.
-Yo no suelo escuchar a escondidas…
-¿Eres más del tipo que lo hace descaradamente?.
-Que manía la tuya de interrumpirme siempre- se despega de la pared para quedar frente a frente.
Nos quedamos en silencio por unos segundos. Mirándonos desafiantes, esperando a ver quien rompe el contacto primero, a la espera de una ápice de timidez y definitivamente no seré yo porque primero me tomo un litro de ácido de batería antes de que piense que me presiona de alguna manera. Pasamos así un par de segundos más.
-¿Por qué me retas?- habla al fin.
-¿Disculpa?.
-Siempre parece que buscaras una excusa para pelear conmigo, en serió le haces justicia a tu apodo.
-Lo siento pero la que viene a pagar sus malos días con otros no soy yo.
-En ningún momento te he ignorado.
Al parecer si disfruta de escuchar conversaciones ajenas, como todo un acosador.
-Literalmente lo hiciste hace dos minutos.
-Yo conteste lo que me preguntaste en ese momento.
-Me habrás enviado la respuesta por señales de humo o en su defecto por bluetooth porque en ningún momento la escuché.
-Posiblemente tenías tu atención en otra cosa.
-¿Insinúas algo?- me cruzo de brazos. Su garganta emite un leve sonido ronco. Una risa.
-Por eso me gusta llamarte red, te molestas con mucha facilidad- su expresión se suaviza un poco.
No dice nada más y yo tampoco. Me detalla el rostro por unos pocos segundos, segundos que por alguna extraña parece que se ralentizan entre más tiempo pasa. Aprovecho para detallarlo un poco. Me saca al menos una cabeza y media de altura, sus facciones son muy masculinas, mandíbula un poco marcada, ojos rasgados, nariz fina y… ¿pecas?. Son casi imperceptibles pero si le prestan atención podrían notarlas y pues supongo que van bien con su tono de piel ya que mi piel es solo un poco más pálida que la suya. Mis ojos bajan a sus labios en cuanto se los humedece, haciendo que se vean aún más rosados que de costumbre. Mi piel se eriza un poco en cuanto busco y su mirada de nuevo y noto que su vista está puesta en mis labios. Luego de unos segundos que sentí eternos aparta su mirada bruscamente al escuchar que lo llaman. Me mira por última vez para después marcharse, mi ojos los siguen instintivamente hasta que pasa el telón y sale de mi campo de visión. Pero la extraña sensación de hace un segundo prevalece pero decido echarle la culpa al aire acondicionado.
-A eso se le llama tensión- por un momento olvidé que Lina estaba aquí- y es una tensión bastante rara si me lo preguntas.
-No te hagas cuentos raros en la cabeza ¿acaso no ves como nos llevamos?-me miro en el espejo mientras me acomodo el vestuario-no hay ninguna tensión y menos la que estás insinuando.
-Si obvio, como no-pongo los ojos en blanco en respuesta a su montaña de sarcasmo en esa frase. Pero no comento nada más al respecto- super normal mirarse los labios por más de veinte segundos- le doy un pequeño golpe en el brazo a lo que ella responde con una carcajada.
Terminamos los ensayos, ya vamos terminando el acto dos, la actuaciones son exhaustivas, sobre todo cuando tengo que poner mi atención en otra cosa que no sea la cámara. Es difícil concentrarse cuando te sientes observada de esa manera. Siento un opresión en el pecho, de momentos cierro los ojos y mi cabeza se queda en blanco como tratando de no pensar en nada, intentando que mis pensamientos no me torturen pero apenas los abro noto que mis esfuerzos nunca son suficientes.
-Bennett, ¿tienes un minuto antes de irte?- me aborda el profesor Matthew.
-Si claro.
Tomamos asiento en las escaleras que llevan a los palcos VIP. Me parece un poco extraño que quiera hablarme de algo, o sea es una persona muy genial pero no hemos interactuado mucho. Aunque no me incomoda, tal vez sea porque tiene complejo de filosofo griego, a demás de ser pelirrojo como papá, tal vez me recuerda un poco a él o que se yo, simplemente inspira confianza.
-Stella me había hablado de ti, dijo que eras una de las mejores a la hora de actuar, porque tu te metes en el papel, tratas de vivirlo en carne propia para que tenga esencia, realidad, ya sabes para que la gente siento lo que el personaje trata de transmitir- los gestos que hace al hablar me resultan graciosos, es muy expresivo de forma verbal- pero… no he sentido eso estos y corrígeme si me equivoco pero casualmente pasa cada vez que grabamos. Centras tu atención en otra cosa como si trataras de huir de algo.
Editado: 29.07.2026