Los Elegidos: el niño de la llama azul.

Capítulo 49: La oscuridad olvidada

El Sirviente del Olvido no se movió hacia ellos.
Era el vacío mismo, un reflejo de lo que quedó atrás y nunca debió recordarse.
Cuando su sombra tocó el suelo, las paredes de piedra comenzaron a desmoronarse. La oscuridad se apoderó del aire, y la luz de la llama comenzó a apagarse, como si el mismo ser quisiera borrar todo a su alrededor.
—¡¡Corre!! —gritó Tomás, pero nadie se movió.
El Sirviente alzó su mano.
De ella brotaron sombras líquidas que se extendieron hacia el suelo como tentáculos. La forma humana que había tomado se disolvió en un remolino de oscuridad.
—"Eres un error", dijo con una voz que se multiplicaba en ecos.
"El pasado no debe volver."

Tomás fue el primero en reaccionar, su cuerpo se tensó, y con un rugido, se lanzó hacia la figura oscura. Su fuerza era abrumadora, pero cuando sus puños golpearon la sombra, solo pasaron a través de ella como si fuera niebla.
El Sirviente se rió, y una ola de energía oscura lo golpeó de lleno.
—¡Tomás! —gritó Emilia, pero fue Damián quien avanzó.
—¡No! ¡Es lo que quiere! —Damián sintió el aire pesado, denso.
Sus ojos brillaron con una luz violeta intensa.
La telequinesis comenzó a girar en su mente. No solo movía objetos; ahora podía moldear el espacio.
A través de sus dedos, lanzó un rayo psíquico que atravesó la sombra, pero el Sirviente simplemente se disolvió en un destello oscuro, apareciendo detrás de él.
—"¿Qué sabes tú del olvido?" —dijo el Sirviente, mientras Damián caía al suelo, agotado.
"Todo lo que han olvidado, volverá."
Emilia corrió hacia su amigo, pero algo la detuvo.
La sombra se extendió por el suelo, en busca de la llama.
Sin pensarlo, se abrió paso con su energía curativa.
Al principio no lo entendió, pero la llama dentro de ella brilló, expulsando la oscuridad que la rodeaba.
—¡NO! —El Sirviente rugió.
"¡La luz no puede sanar lo que fue borrado!"

El enfrentamiento se intensificó.
Tomás, Emilia y Damián luchaban contra la oscuridad, pero cada golpe parecía disiparse en la neblina.
Fue Naima quien, al ver la desesperación en sus ojos, gritó:
—¡El Sirviente no es un enemigo físico!
"Su poder viene de los recuerdos que nunca deben ser recuperados."
Damián entendió de inmediato.
—"La llama es nuestro pasado.
Es lo que nos da el poder de no olvidar."
La visión que había tenido al tocarla comenzó a clarear.

Concentrando toda su energía psíquica, Damián extendió sus manos, pero no para atacar.
Ahora comprendía.
Debería recordar, no olvidar.
En su mente, revivió los momentos de su vida, sus recuerdos más puros:
Las risas de su madre, la calidez de la mano de su padre, sus primeros pasos.
Sus amigos, su dolor, sus victorias.
Todo se alineó en su mente, un torrente de recuerdos que lo conectaban con la verdad de quién era.
Cuando sus ojos se abrieron, una onda de energía violeta explotó de su cuerpo, destruyendo la oscuridad.
El Sirviente gimió, su forma comenzó a desmoronarse mientras la energía de Damián lo consumía.
—¡Lo hemos olvidado! ¡Pero no desapareceremos! —gritó Damián con fuerza, antes de caer de rodillas, agotado.
El Sirviente fue empujado hacia atrás, su figura desintegrándose en un remolino de sombras.
Al final, la oscuridad se disipó y la cámara se iluminó de nuevo.
La llama brillaba con mayor intensidad, como si hubiera sido liberada.

Damián respiraba con dificultad.
Tomás lo sostuvo, mientras Emilia lo ayudaba a levantarse.
—¿Lo conseguimos? —preguntó Tomás.
Naima miró alrededor, el suelo ahora tranquilo, aunque aún lleno de huellas de oscuridad.
—El Sirviente del Olvido es solo una sombra del pasado.
Pero habrá más.
Este solo fue un guardián.
Y si seguimos, nos encontraremos con los otros.

Damián miró la llama por última vez.
El tatuaje sobre su sien brillaba con fuerza, el símbolo de la conexión.
—Vamos —dijo, levantándose—. El destino no espera.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.