Los expedientes de Kora-79

Entre Neón y Cenizas, la verdadera leyenda de Amanda noble

Hay androides que fueron creados para la grandeza.
Otros, para servir y ser útiles dentro de la sociedad.
Y otros… simplemente son olvidados.

Letalshot ha sido testigo de incontables peleas y Droits excepcionales, pero también de jugadores que, al igual que ellos, nacieron con destinos distintos: algunos destinados a la gloria, otros condenados al olvido.
La historia que estás a punto de leer demuestra que hay jugadores que conquistaron ligas mucho más grandes que cualquier campeonato: las ligas de la vida misma, y llegaron más lejos que muchos campeones reconocidos mundialmente.

Amanda Noble, originaria de Santiago de Chile, comenzó como fanática de Letalshot gracias a la influencia de su padre.
Desde el inicio de su carrera como jugadora, enfrentó dudas y tropiezos sobre el tipo de competidora que podía llegar a ser.

Venator, su Droit, era un pequeño velociraptor con características de tejón de la miel, construido por ella misma a partir de piezas recicladas obtenidas de basureros de compañías automotrices.
No alcanzaba aún el nivel óptimo para competir siquiera en ligas amateur, pero ambos se ganaron el cariño y el reconocimiento del público gracias a algo poco común en Letalshot: su enorme corazón.

Su padre, genuinamente orgulloso de ella y el primero en reconocer su potencial, consiguió arreglar sus primeras peleas en arenas clandestinas. A los catorce años, Amanda ya acumulaba dos derrotas, tres victorias y un empate.

Desde la infancia, destacó por sus habilidades estratégicas y su talento en la ingeniería mecatrónica, resolviendo ecuaciones complejas, ganando premios por excelencia académica y aportaciones tecnológicas. Su talento incluso la convirtió en candidata a una beca en el MIT.

Pero no todo era sencillo.
Aunque contaba con el apoyo total de sus padres, Amanda creció en un entorno hostil marcado por la pobreza. Sin embargo, sus aportaciones tecnológicas se convirtieron en un impulso económico crucial para su familia. Su madre absorbió la mayoría de los gastos y, con ayuda de seres queridos, lograron enviarla a Cambridge, Massachusetts.

Un año después, el destino la cruzó con Jessica Suárez durante una conferencia universitaria. Para entonces, Jessica ya era reconocida como la campeona mundial de Letalshot.

Amanda la desafió a un combate amistoso antes de que Jessica se fuera del campus.

La universidad entera estalló en controversia cuando se supo que la alumna más prometedora había retado a la campeona… y que esta había aceptado. El MIT no solo no se opuso, sino que convirtió el evento en un espectáculo, usando el Jack Barry Field e invitando a todo el campus.

El momento más recordado de aquella noche fue la entrada de Lightcat.
Transportado en helicóptero, el Droit se lanzó al vacío justo cuando el réferi dio inicio al combate. Apenas tocó tierra, Venator se desplazó a máxima velocidad… hasta que fue detenido en seco, por el brazo de Ligthcat sujetando su mandíbula y lanzado por los aires tras una brutal patada giratoria.
El público estalló en euforia.

Contra todo pronóstico, Jessica Suárez admitió su derrota limpiamente.

La fama mundial llegó de inmediato. Aunque la opinión pública se dividió, Amanda rechazó el título de campeona amateur: no se sentía lista para cargar con ese peso. Para ella, había sido solo una batalla.
Aquella noche no solo ganó un combate, sino también la amistad y el respeto de Jessica.

Motivada, Amanda perfeccionó a Venator y regresó a las peleas clandestinas de Massachusetts. En un mundo cada vez más cyberpunk, esas batallas ya no eran del todo ilegales.
Derrotó a figuras como Argón, Sandra Román, las gemelas Yaxkin, Yax Green, y alcanzó la fama mundial tras vencer a Leyto, Elektra de Cosmic y Jade de Mafia en el torneo DemolitionRush 2015.

Fue invitada al equipo M16, pero lo abandonó seis meses después para seguir como jugadora independiente, tal como su ídola Jessica Suárez. Como despedida, recibió un regalo simbólico: un fusil M16.

Un año después, cambios legales y migratorios provocaron su deportación. El mundo enfrentaba una nueva crisis: la proliferación de Droits ilegales y los crímenes asociados a ellos.
La campaña de defensa liderada por Jessica Suárez fue utilizada como excusa para imponer licencias gubernamentales avaladas por Falcon Robotics.

Para no ser separada de Venator, Amanda solicitó una licencia… que fue rechazada una y otra vez. Finalmente, regresó a Chile.

Gracias al apoyo de Jessica, logró acreditar una licencia legal y continuar como parte de la campaña. Un año después, ambas se enfrentaron en la final de Letalshot. Amanda fue derrotada, pero conquistó al mundo entero por su sencillez y su vínculo con Venator.

El éxito trajo contratos millonarios y sacó a su familia de la pobreza.
Pero también reveló verdades oscuras: los secretos de Letalshot, Falcon Robotics y la fundación Xonaca125.

Jessica le advirtió: pertenecer al círculo de las grandes ligas tenía un precio.
Silencio.
Tecnología ultra secreta.
Dinero manchado.

Bernardo Neri, dueño de todo, aseguraba estar construyendo el futuro del Cyberpunk, convencido de que la humanidad estaba mal diseñada y debía evolucionar… cueste lo que cueste.

Cuando Yetzel Vargas derrotó a Jessica y se coronó campeón, Amanda volvió a rechazar la posibilidad de conseguir el titulo y renunció definitivamente a Letalshot.
Junto a Jessica, comenzó a reunir pruebas para detener a Neri.

Pero el destino tenía otros planes.

La noche del último torneo en 2019, con Neri fuera del país, Amanda infiltró la fundación Xonaca125. Robó archivos, planos, respuestas.
Lo que no sabía… era que aquello también la encontraría a ella.

“Lo encontré. No me busques, yo te busco y no te preocupes por mi, ellos no pueden contra mi.




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