Los Guardianes de la Piedra Mágica

Decima tercera parte

Selene era el nombre de la mujer, el nombre que le había dado Luna. Era una de los Guardianes, los descendientes de los Antiguos. Vivía en este reino desde hace años, tratando de dominarlo y purificarlo.

· No quiero saber nada de vosotros ni de vuestras piedras -dijo Selene, con hostilidad-. Os pido que os marchéis de aquí y no volváis nunca más.

· Por favor, Selene -dijo Elanor, con súplica-. No seas así. Necesitamos tu ayuda para cumplir nuestro destino y nuestra misión.

· ¿Qué destino? ¿Qué misión? -preguntó Selene, con burla.

· Te lo contaré todo -dijo Elanor, con confianza-. Pero primero tienes que mostrarnos tu piedra y tu espíritu. Tal vez podamos conectar nuestras piedras y hacer que se comuniquen.

· No pienso hacer eso -dijo Selene, con rechazo-. No os mostraré mi piedra ni mi espíritu. No quiero conectarlos con los vuestros. No quiero tener nada que ver con vosotros.

Selene se dio media vuelta y se alejó de ellos. No quería escucharlos ni verlos más. Quería que se fueran de su reino y de su vida.

· Espera, Selene -dijo Elanor, con angustia-. No te vayas. No seas nuestra enemiga. Sé nuestra amiga.

Elanor corrió tras Selene, tratando de alcanzarla y convencerla. Ewan y los Cinco la siguieron, sin saber qué hacer. Nadie sabía qué pasaría después, pero todos sentían que estaban ante un problema y un peligro.

· Elanor logra convencer a Selene de que se una a ellos y le muestra su piedra y su espíritu. Selene se sorprende al ver que su piedra blanca se conecta con la piedra azul de Elanor y la piedra verde de Ewan. Los tres espíritus se saludan y se reconocen como amigos. Selene se disculpa por su actitud y acepta ayudarlos a encontrar a los otros Guardianes y a los otros portadores de las piedras.

· Elanor no logra convencer a Selene y esta se escapa con su piedra y su espíritu. Elanor y los demás la persiguen, pero son atacados por el ejército del rey cruel, que también quiere las piedras. Elanor y los demás tienen que luchar contra los soldados y escapar de ellos. Selene se da cuenta de que está en peligro y decide volver con ellos para ayudarlos.

· Elanor no logra convencer a Selene y esta se vuelve contra ellos y les roba sus piedras y sus espíritus. Selene se alía con el hechicero malvado, que le promete darle más poder y conocimiento. Elanor y los demás quedan indefensos y son capturados por la banda de ladrones, que los llevan a su escondite. Allí conocen a otro de los Guardianes, que es el portador de la piedra amarilla, la piedra de la tierra.




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