Los Guardianes del Calendario Sagrado

Capítulo 5: El Corazón del Tiempo Roto

El mundo estaba colapsando.

El cenote ya no era un lugar sagrado…
era una grieta entre dimensiones.

El cielo se quebraba como vidrio.

Y en el centro de todo…

Ah-Puch Oscuro seguía de pie.

Yaxkin al límite

Yaxkin respiraba con dificultad.

Su energía inestable lo envolvía como fuego y raíces al mismo tiempo.

—No… voy… a caer…

💥Se lanzó otra vez.

“Raíces del Sol Eterno”

Golpe directo.

Pero esta vez…

Ah-Puch lo detuvo con una sola mano.

Silencio.

—Ya te mostraste suficiente.

Un pulso oscuro lo atravesó.

—Ahora… rompe.

Yaxkin fue lanzado contra el suelo.

Su armadura comenzó a agrietarse.

—¡YAXKIN! —gritó Itzam débilmente.

El despertar del equipo

Itzam abrió los ojos.

Su cuerpo temblaba… pero se levantó.

—No… otra vez no.

Ixchel también se puso de pie.

—El tiempo… no puede terminar aquí.

Chak apretó los dientes.

—¡No me voy a rendir!

K’an sonrió con dolor.

—Esto ya se puso personal…

Balam desapareció en sombras.

—Cazador… listo.

Ixchel: el punto de quiebre

Ixchel cerró los ojos.

—Si el tiempo está roto…

Abrió los ojos.

Un brillo intenso explotó.

—Entonces lo reconstruiremos.

Su armadura cambió.

Más brillante. Más antigua.

—Nivel Lunar Completo…

El aire se estabilizó un segundo.

Despertar de los Guardianes

Uno por uno…

Sus energías crecieron.

Itzam: agua dorada viva
Chak: tormenta eléctrica pura
K’an: viento cortante dimensional
Balam: sombra viva absoluta
Ixchel: luz lunar estabilizadora

El suelo tembló.

Ah-Puch observó.

—Ah… por fin.

Sonrió.

—Así es como deben pelear.

El ataque combinado definitivo

Itzam gritó:

—¡AHORA!

Los cinco ataques se fusionaron.

“SINCRONÍA DEL CALENDARIO SAGRADO”

Una explosión masiva de energía ancestral.

El espacio se distorsionó.

El tiempo se rompió aún más…

Ah-Puch… inmóvil

Por primera vez…

El ataque lo alcanzó completamente.

Silencio.

El cenote desapareció en luz.

—¿Lo logramos…? —susurró K’an.

La verdad del dios

La luz se disipó.

Ah-Puch seguía ahí.

Pero… agrietado.

Su cuerpo oscuro se fragmentaba.

—Impresionante…

—Pero incompleto.

El cielo se volvió rojo total.

—Porque esto…

—no era mi verdadero cuerpo.

Silencio absoluto.

La revelación

El suelo se rompió.

Una figura gigantesca apareció detrás del cenote.

Más grande que una montaña.

Más antigua que el tiempo.

Ah-Puch Verdadero.

—Este… es solo mi eco.

Los guardianes quedaron congelados.

Ixchel susurró:

—Esto… es imposible…

El sacrificio de Yaxkin

Yaxkin, apenas consciente, se levantó.

—Entonces… escuchen…

Todos lo miraron.

—No van a ganar así…

Sonrió débilmente.

—Necesitan… sellarlo.

Itzam negó.

—¡No!

Yaxkin cerró los ojos.

—Este es mi destino… esta vez sí lo acepto.

Su energía explotó.

—¡RAÍZ DEL CORAZÓN DEL TIEMPO!

Una gigantesca raíz dorada se elevó hacia el cielo…

directo al cuerpo del dios.

El sello comienza

Ah-Puch rugió.

El mundo tembló.

—¡INSOLENTE!

Pero la raíz lo estaba envolviendo.

Ixchel gritó:

—¡YAXKIN, DETENTE!

—…ya es tarde —susurró él.

Última sonrisa

Yaxkin miró al cielo roto.

—Por primera vez… elijo proteger.

Sonrió.

—No huir.

La luz lo envolvió.

FLASH DE LUZ ABSOLUTA

Después del impacto

Silencio.

El cenote… desapareció.

El cielo… volvió parcialmente.

Pero Yaxkin…

ya no estaba.

Los Guardianes

Itzam cayó de rodillas.

—No…

Ixchel cerró los ojos.

—El tiempo… exige equilibrio.

Chak golpeó el suelo.

—¡Maldita sea…!

K’an no dijo nada.

Balam miró el horizonte.

—El cazador… cayó.

Ah-Puch, aún vivo

Lejos, en la grieta del cielo…

Ah-Puch aún existía.

Sellado… pero no destruido.

—Interesante…

—Esto apenas… comienza.



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En el texto hay: accion, aventura

Editado: 08.05.2026

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