Los Guardianes del Calendario Sagrado

Capítulo 7: El Despertar del Guardián Divino

El cielo ardía en dorado.

Las antiguas ruinas mayas brillaban como si hubieran despertado después de miles de años.

Y en el centro…

Itzam flotaba en el aire.

El símbolo del corazón del tiempo brillaba sobre su pecho.

Zhar-Kel retrocedió lentamente.

Por primera vez…

parecía preocupado.

El miedo del vacío

—Ese poder… —susurró Zhar-Kel.

Ah-Puch observaba desde la grieta.

Sus ojos oscuros se abrieron más.

—No puede despertar todavía…

La oscuridad comenzó a expandirse violentamente.

—¡DETÉNGANLO!

Miles de criaturas del vacío descendieron del cielo.

Los guardianes resisten

Chak se levantó con dificultad.

—¡Todavía no terminamos!

Golpeó el suelo.

Rayos gigantes destruyeron varias criaturas.

K’an sonrió cansado.

—Ok… ahora sí estamos en problemas enormes.

Se lanzó al aire a toda velocidad.

Balam apareció entre sombras.

—Nadie tocará al heredero.

Ixchel protegía al pueblo con su luz lunar.

Pero aun así…

la oscuridad seguía avanzando.

La voz del calendario

Mientras flotaba, Itzam escuchó voces antiguas.

Miles de ellas.

Guardianes del pasado.

—“Protege el equilibrio…”

—“No dejes caer el tiempo…”

—“El poder divino exige sacrificio…”

Itzam apretó los ojos.

—¿Qué quieren de mí?

Entonces vio una visión.

Un enorme templo oculto entre estrellas.

En el centro…

una armadura dorada completa.

Más hermosa que cualquier otra.

La Armadura Divina del Calendario.

La elección

La voz volvió.

—“Solo quien acepta el dolor del tiempo puede usarla…”

Itzam recordó todo:

La batalla.
El miedo.
La pérdida de Yaxkin.
Sus amigos heridos.

Apretó el puño.

—No quiero poder para ser un dios…

Abrió los ojos.

—Lo quiero para protegerlos.

El símbolo explotó en luz.

Transformación divina

El cielo tembló.

Fragmentos dorados descendieron alrededor de Itzam.

Su armadura comenzó a cambiar.

Azul celestial
Oro brillante
Símbolos mayas vivos
Energía pura del tiempo

Detrás de él apareció un gigantesco dragón de agua y luz.

Ixchel quedó paralizada.

—El… Guardián Divino…

Chak sonrió.

—Sabía que ese loco podía hacerlo.

Zhar-Kel ataca

—¡NO! —rugió Zhar-Kel.

Energía oscura explotó.

—¡MUERE!

Desapareció instantáneamente.

Apareciendo frente a Itzam.

Pero…

Itzam detuvo el golpe con una mano.

Silencio total.

Los ojos de Zhar-Kel se abrieron.

—¿Qué…?

Itzam levantó lentamente la mirada.

Sus ojos brillaban dorado.

—Ya no peleo solo.

El poder del tiempo

—¡CORRIENTE DEL CALENDARIO ETERNO!

Un río gigantesco de energía atravesó el cielo.

Zhar-Kel intentó resistir…

pero su armadura comenzó a romperse.

—¡IMPOSSIBLE!

Fue lanzado contra la grieta.

Toda la oscuridad tembló.

Ah-Puch interviene

La gigantesca figura del dios apareció parcialmente.

Más enorme que antes.

Más monstruosa.

—Pequeño guardián…

El mundo entero vibró.

—No entiendes lo que acabas de despertar.

Itzam lo miró sin retroceder.

—Entonces explícame mientras te derroto.

Chak:

—Ok… eso sonó increíble.

El origen de Ah-Puch

Ah-Puch extendió su mano gigantesca.

Y el cielo mostró recuerdos antiguos.

Hace miles de años…

El Calendario Sagrado tenía un sexto guardián.

El más poderoso.

Pero fue traicionado.

Abandonado.

Consumido por odio.

Y convertido en Ah-Puch.

Todos quedaron en shock.

Ixchel susurró:

—Entonces… él alguna vez fue un guardián…

Ah-Puch sonrió tristemente.

—Yo protegí este mundo…
—Y el mundo me destruyó.

La duda de Itzam

Por un momento…

Itzam dudó.

Ah-Puch no parecía mentir.

—¿Entonces… por qué destruir todo?

La oscuridad cubrió el cielo.

—Porque el tiempo solo trae sufrimiento.

Silencio.

La respuesta

Itzam bajó lentamente.

Miró a sus amigos.

A la gente que seguía protegiéndose entre ellos.

A Chak ayudando niños.

A K’an sonriendo aun herido.

A Ixchel curando personas.

A Balam cuidando desde las sombras.

Y sonrió.

—No.

Miró directamente al dios.

—El tiempo también trae esperanza.

La guerra definitiva comienza

Ah-Puch abrió completamente los ojos.

—Entonces ven…

La grieta del cielo explotó.

Miles de monstruos comenzaron a salir.

—¡Guardianes!

Itzam levantó su arma divina.

—¡Protejan el mundo!

Todos levantaron sus energías.
Y el ejército del vacío descendió sobre la Tierra.



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En el texto hay: accion, aventura

Editado: 08.05.2026

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