Los Hijos de Galileo. Crónicas de un Regreso Inesperado

La Caja Tonta

Desde que la flota Galileo aterrizó forzosamente en este planeta, las misiones de exploración comenzaron a tratar de dilucidar sobre la habitabilidad del mismo, deambulando por todas partes en lo que básicamente podría llamarse, caravanas de expedición.

Los exploradores ya habían encontrado numerosos lugares donde podrían establecerse nuevos asentamientos humanos, no sin ciertos incidentes que provocaron la muerte de algunas colonias, pero esto no afectaba a la sostenibilidad de la especie gracias al sistema de soporte vital que aún se mantenía vigente en la única flota que seguía funcional. Si bien esta flota era incapaz de volver al espacio, al ser la nave nodriza contenía la tecnología e información necesaria para terraformar cualquier planeta con los recursos necesarios; agua, oxígeno y un ciclo de día y noche cerca de una estrella joven a una distancia prudencial.

Habiendo pasado algunos años desde el aterrizaje en este planeta, los exploradores ya sabían que habían vuelto al planeta tierra gracias a sus conocimientos durante los ciclos de hibernación, pero los colonos lo desconocían ya que estos eran producto del descongelamiento de embriones reservados para estos momentos.

El sistema central, gobernado por la diosa, se encargaba de la crianza de los nuevos colonos, quienes se desarrollaban con los conocimientos básicos para sobrevivir mientras los exploradores seguían investigando el planeta, especialmente cuando fueron encontradas ruinas de la antigua civilización que habitaba el lugar.

Los estratos geográficos indicaban grandes cataclismos climáticos donde predominaron ciclos de sequias e inundaciones. Gruesas capas de arena eran cubiertas alternadamente con tierra fértil y más arena, indicando una constante desertificación y reforestación del lugar. Cualquier rastro de civilización debió quedar enterrado hace mucho o eso se pensaba hasta que se descubrieron varios artefactos que llamaron la atención de la diosa.

En una zona aislada entre montañas había una mancha forestal, muy densamente poblada de tal manera que creaba una cúpula que apenas dejaba la entrada de la luz solar. En su interior y bajo un claro alumbrado por la luz del medio día, había un pequeño refugio, un lugar de habitación claramente humano, abandonado desde hace mucho tiempo atrás.

El refugio donde fue encontrado estaba aplastado por gruesas capas de desechos vegetales pero no había pasado el tiempo suficiente para que lo que se hallaba en su interior desapareciera. Más bien, todo lo contrario, fueron encontrados en un excepcional estado de conservación.

Herramientas primitivas descritas como útiles de cocina y herramientas de alimentación, estaban desperdigadas por toda la casa como si cada cierto tiempo hubiesen cambiado de lugar y, según la el líder del grupo expeditivo que encontró el refugio, sobre lo que aparentemente era un lugar de reposo, se hallaron los restos de una persona joven, rodeado de flores que eran traídas regularmente por las aves que habitaban el lugar.

Después de informar sobre estas cosas, se nos fueron enviadas algunas cosas para examinar en la colonia más cercana con el fin de recabar información sobre los habitantes del lugar con cierta esperanza de que fueran una especie inteligente totalmente desconocida, a pesar de que claramente era un refugio humano.

No pocos exploradores conjeturaron que podrían ser las flotas pérdidas durante el inicio de la misión al salir de nuestro planeta de origen, pero la diosa estaba segura de que estas fueron irremediablemente destruidas al perder sus motores y estrellarse contra la lluvia de meteoros que acompañó nuestro despegue, por lo que las dudas se contenían y asumían que hemos vuelto a la Tierra.

Dado que la información que tenemos disponible es limitada, apenas hemos logrado entender el funcionamiento del aparato.

De forma cuadrada y muy voluminosa, estaba hecho de un material artificial pero relativamente frágil a la luz ultravioleta. Dado que el sol brilla más que en la época de su creación, para transportarlo hubo que cubrirlo al notar que su estructura comenzaba a debilitarse.

Su cubierta tenía rastros de madera pulida de alguna forma y al frente una capa curva de cristal junto a unos controles rotativos cuya función aún desconocemos.

Examinando registros antiguos creemos que se trata de una versión muy antigua de la entonces popular “caja tonta” cuyo significado nos ha sido negado por el tiempo pero dada su inutilidad practica creemos muy adecuado.

La diosa ha desbloqueado información restringida acerca de este aparato por lo que ahora sabemos que es un medio de comunicación, uno tan primitivo que su tecnología fue abandonada varias veces quedando obsoleta poco después de nacer.

La fuente de alimentación de este aparato es muy compleja, Detrás de varios ciclos de transformación de la energía que van desde un voltaje medio a uno muy bajo hasta otro muy alto, su consumo era desmedido y peligroso, algunos documentos informan que solía explotar súbitamente cuando alguno de sus componentes era roto por accidente.

Incapaces de proveerle de energía eléctrica, analizamos sus sistemas de comunicación.

Nuevamente nos enfrentamos a un sistema complejo cuyos datos se transmitían de tal forma que ninguno de nuestros sistemas puede analizarlo.



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En el texto hay: futuro, ciencia ficcion, distopia

Editado: 24.05.2018

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