Las luces blancas del hospital acentuaban las ojeras bajo los ojos del médico y el agotamiento marcado en su expresión.
El cuello de su bata estaba ligeramente arrugado y llevaba los guantes de látex medio retirados, como si hubiera salido demasiado rápido de la habitación.
Todos guardaron silencio de inmediato.Incluso Demioz dejó de moverse por un segundo.
El zumbido de las luces fluorescentes volvió a sentirse demasiado fuerte.—¿Familiares de Tyler Simms?
Pogue fue el primero en reaccionar.Enderezó ligeramente la espalda y dio un paso al frente mientras se pasaba una mano por la nuca con evidente nerviosismo.—Somos sus amigos… ¿cómo está, doctor?
El médico acomodó la tabla clínica contra su pecho y soltó un suspiro corto antes de responder.—Logramos estabilizarlo. Estará bien.
La tensión pareció romperse apenas.Como una cuerda demasiado estirada finalmente cediendo.
Reid cerró los ojos un instante y dejó caer la cabeza hacia atrás con alivio contenido.
Incluso soltó el aire lentamente entre los labios, como si hubiera estado aguantando la respiración durante minutos enteros.
Selene sintió que el pecho le ardía al recuperar el aire.Sus hombros rígidos se relajaron apenas y sus dedos temblaron ligeramente junto a su cuerpo.
Kate cerró los ojos unos segundos mientras llevaba una mano a su pecho.
Pogue bajó la cabeza con alivio evidente.
—Ya pueden pasar a verlo… pero solo familiares por ahora —añadió el médico
mientras revisaba rápidamente la tabla clínica.
Pogue asintió de inmediato.—Bien… iré a buscar a la señora Simms.
Luego giró la cabeza hacia Reid y Demioz.
Entrecerró los ojos con advertencia.—Y ustedes dos… compórtense.
Reid soltó apenas una exhalación nasal fastidiada.
Demioz simplemente sonrió de lado.
Pogue negó apenas con la cabeza y se alejó por el pasillo mientras se frotaba las manos con nerviosismo. Sus pasos resonaron suavemente sobre el suelo brillante del hospital.
Selene cerró los ojos unos segundos.Su respiración todavía seguía algo inestable por el ataque de ansiedad anterior.
Lentamente llevó una mano temblorosa hacia su pecho.—Ty está bien… —murmuró casi para sí misma—. Qué alivio…
Sus palabras salieron apenas en un susurro quebrado.
Demioz soltó una risa baja.Estaba nuevamente recargado contra la pared con los brazos cruzados y una expresión claramente fastidiada.—Sí… qué maravillosa noticia simms está sano y Salvo.
El sarcasmo goteaba en cada palabra.
Reid volteó los ojos con irritación inmediata.La poca calma que había conseguido duró exactamente tres segundos había desaparecido estaba a punto de explotar.
Pero Selene hablo primero alsando la voz dejó escapar un suspiro cansado.Se masajeó lentamente las sienes con los dedos, cerrando los ojos apenas un instante.—Ya es suficiente…
Su voz sonó agotada.Mosleta frágil.
Ambos voltearon a verla.
Selene levantó apenas la vista hacia Reid.—Reid… tranquilízate. Tyler te necesita y esto realmente no creo que ayude.
Reid apretó la mandíbula y apartó la mirada hacia el suelo brillante del hospital.Sus dedos seguían cerrándose en puños por pura tensión.
La tela del cabestrillo crujió apenas bajo la presión de su brazo.
Luego Selene giró lentamente hacia Demioz.Sus ojos se endurecieron apenas.—Y tú… por una vez podrías dejar de provocar a los demás solo para tu propio entretenemiento.
Demioz arqueó una ceja con falsa inocencia.Claramente divertido por su reacción.—¿Yo? Jamás, haría tal cosa amor.
Selene le sostuvo la mirada unos segundos.Cansada.Agotada.
La expresión en su rostro prácticamente gritaba no empieces.
Demioz terminó soltando un suspiro teatral..—Bien… solo porque tú me lo pides, cariño.
Se separó lentamente de la pared y caminó hacia ella.
Sus zapatos resonaron suavemente sobre el suelo encerado.Demasiado cerca.
Su presencia invadió el espacio personal de Selene mientras inclinaba apenas el rostro hacia ella con esa sonrisa arrogante tan propia de él.—Iré por algo para refrescarme.
Sus ojos recorrieron brevemente el rostro cansado de Selene claramente sentia precupasion por ella pero no lo admitiría.—Solo sonrió como siempre¿Quieres algo, amor?
Selene retrocedió apenas medio paso por reflejo.Casi inconsciente.
Sus brazos se cruzaron frente a su cuerpo automáticamente.Como intentando protegerse de aquella intensidad sofocante.—No, gracias.
Demioz inclinó ligeramente la cabeza observándola.Una pequeña sonrisa divertida apareció en su rostro.—¿Segura? Tal vez algo dulce te ayude a dejar esa cara de funeral.
Selene cerró los ojos un segundo antes de volver a mirarlo.Estoy bien ve.
Él soltó una pequeña risa nasal.—Suspiro bien… ya vuelvo Smaragdus.
Sin más, se dio media vuelta y comenzó a alejarse por el pasillo con las manos en los bolsillos.
Una enfermera pasó junto a él empujando una camilla vacía y automáticamente se apartó apenas al sentir su presencia intimidante.
Demioz ni siquiera la miró.
Reid esperó a que estuviera lo suficientemente lejos antes de golpear la pared con frustración.
El golpe seco resonó otra vez por el corredor.
Una pareja sentada al fondo levantó la vista sobresaltada antes de volver rápidamente a lo suyo.
—En serio… ese imbécil es insoportable.
Reid se pasó ambas manos por el rostro lentamente y comenzó a caminar en pequeños círculos.
La ansiedad parecía desbordarse de él en cada movimiento.
Selene no respondió.Permanecía quieta mirando el suelo mientras jugueteaba distraídamente con las mangas de su ropa.
Retorciendo ligeramente la tela entre sus dedos.
Reid la observó unos segundos also una ceja antes de bajar la voz.—¿Estás bien?
Selene parpadeó lentamente, saliendo de sus pensamientos.—Sí… yo…
Tragó saliva.Sus ojos descendieron apenas hacia el suelo forsando una sonrisa.—Solo estoy cansada.Y era verdad.Se veía agotada almenos emocionalmente.