Los Hijos Del Olvido

El Quinto Nivel

No hubo suelo al inicio. Solo caída. Una caída tan larga que el cuerpo dejó de sentirla, y la mente comenzó a preguntarse si la caída misma era el infierno. Hasta que…

Gabriel abrió los ojos y decidió que la caída terminaba.

Con solo pensarlo, el espacio se dobló
y ambos aterrizaron suavemente sobre una superficie que parecía hecha de obsidiana líquida..Elías jadeó.

—¿Acabas de ordenarle al universo dejar de caernos?

Gabriel, exhausto pero altivo, respondió:

—La gravedad es negociable.

Un trueno resonó como si la dimensión respondiera con sarcasmo..El quinto nivel tomó forma. No era carne..No era vacío. Era una ciudad..Una ciudad muerta. Calles llenas de cadáveres petrificados..Edificios derrumbados. Pantallas rotas mostrando una frase que parpadeaba:

ESTO ES LO QUE SERÁN.

Elías tragó saliva.

—Se parece a nuestro mundo.

Gabriel tocó un muro. El material reaccionó se volvió ceniza.

—Nos está mostrando el resultado si fracasamos.

Eryom habló dentro su voz temblaba:

Aquí no pelean con demonios externos.
Aquí pelean con lo que temen volverse.

Un ruido extraño interrumpió la tensión un carrito de supermercado rodando solo con una sirena navideña desafinada:

Jingol, Jingol, Jingol, fail…

Elías se quedó mirándolo.

—¿Qué es eso?

Gabriel suspiró.

—Literalmente un jumpscare económico.

El carrito chocó contra un muro y una pantalla emergió con texto:

Promo: 2 traumas por el precio de 1.

Elías murmuró:

—Este lugar necesita medicación.

Gabriel respondió:

—Este lugar es la medicación. Pero en sobredosis.

Ambos rieron nerviosamente. Porque si no reían llorarían. Una puerta se abrió sin que alguien la tocara. Dentro había una sala interminable llena de versiones alternativas de ellos mismos. Cada uno mostraba un destino distinto: Gabriel convertido en un dios sin corazón. Gabriel esclavo del cielo, sin voluntad. Gabriel sin Elías roto, deshumanizado. Gabriel con poder absoluto pero sin nombre.

Elías vio lo suyo:. Un Uriel convertido en fuego puro, sin cuerpo. Un Uriel que odia a Gabriel por necesitarlo. Un Uriel que nunca fue amado por nadie..Un Uriel que muere en silencio, sin ser recordado. Ambos sintieron una punzada..La dimensión habló como un juez:

—Cada uno es una versión de lo que podrían ser si toman un solo camino equivocado.

Gabriel dio un paso al frente y dijo:

—Muéstrame la peor versión.

Y apareció. Gabriel convertido en trono del cielo. Sin rostro. Sin alma..Una herramienta. Un arma. Sin amor..Elías tembló.

—Gabriel eso casi te pasó.

Gabriel respondió, con voz suave:

—Por eso te necesitaba.

Y esa frase.abrió una grieta en la dimensión
como si el amor fuera dinamita.

Las versiones alternativas comenzaron a caminar hacia ellos..Todas. Pasos sincronizados..Miles..Un ejército de posibilidades todas monstruosas..Elías levantó una mano. Su fuego se encendió dorado, azul, rojo un fuego que nacía del amor y del miedo..Gabriel respiró hondo y entonces su aura explotó. No en destrucción. En protección. El suelo se partió y una cúpula de luz los envolvió:

—No permito que ni una sola versión de mí
lastime al él.

Elías rió entre dientes mientras las lágrimas caían.

—No sé si esto es romántico o una amenaza tóxica.

—Ambas — susurró Gabriel

Con un movimiento de alas la cúpula se expandió.y las versiones estallaron en polvo de ceniza luminosa..Cuando la batalla terminó las calles empezaron a llenarse de gritos. No humanos.

Almas humanas.

Miles. Dolor. Abandono. Gente pidiendo ayuda. Pero ninguna voz decía un nombre. Hasta que una sí:

—Gabriel…

La voz de un niño. Adrián niño..No imagen..No ilusión.

Un fragmento real del alma humana de Adrián.

Gabriel cayó de rodillas.

—No…...no sabía que una parte mía quedó atrapada aquí.

Elías lo abrazó.

—No tienes que salvarlo solo..Somos dos.

Gabriel, con los ojos llenos de luz y llanto, respondió:

—No, Elías. Somos tres. Eryom también está conmigo.

Eryom habló su voz tembló con amor:

. Siempre estaré con ustedes.

Elías sonrió y por primera vez
su tristeza y felicidad coexistieron.

El suelo tembló. Las almas gritaron más fuerte. La ciudad empezó a deshacerse y una puerta de luz negra apareció. Una voz profunda, antigua, sin forma habló:

ENTREN. EL DOLOR YA NO ES SU ENEMIGO. PERO LA VERDAD SÍ LO ES.

Gabriel tomó aire..Elías tomó su mano. Eryom habló dentro.

Está esperando.

Y sin mirar atrás.entraron.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.