Los Hijos Que Le Crie A Mi Esposo

PRÓLOGO

LOS HIJOS QUE LE CRIÉ A MI ESPOSO

Durante años creí que tenía la vida que quería, no una vida perfecta, no soy tan ingenua, pero sí una vida que me había costado sangre, trabajo y demasiadas noches sin dormir. Con treinta y siete años, un matrimonio de doce años, una casa que había ayudado a construir desde cero, un restaurante que llevaba mi nombre y un puesto que muchas mujeres habrían matado por conseguir.

Era la mano derecha de Adrián Castellanos, uno de los hombres más poderosos de Texas, un CEO exigente y mando, mi trabajo era duro, pero me había ganado mi lugar a pulso. Nadie me había regalado nada, pero cada esfuerzo tiene su recompensa y la mía eran mis niños. Mateo, Isabella y Valentina.

Mis sobrinos, aunque, para mí, esa palabra siempre se había quedado demasiado pequeña, yo los había visto crecer. Había estado en sus cumpleaños, en sus enfermedades, en sus rabietas y en esas pequeñas cosas que solo entiende alguien que ha cuidado de un niño de verdad, no había tenido hijos, pero ellos llenaban ese espacio sin que yo se los pidiera. Por eso, cuando aquella mañana recibí la llamada de mi esposo diciéndome que su madre estaba enferma, no pensé demasiado en ello.

Una gripe, eso fue lo que me dijeron que tenía a mi suegra en el hospital y que, por alguna razón, estaba haciendo que Diego quisiera quedarse varios días con ella.

No sospeché nada. ¿Por qué habría de hacerlo? Diego era mi esposo. Lo que yo no sabía era que aquella enfermedad no iba a ser lo peor que le ocurriera a mi familia, la gripe de mi suegra fue apenas la primera ficha que cayó, en un juego donde yo era un peón útil.

Pronto comprendí que llevaba años viviendo en medio de una mentira que había sido cuidadosamente construida a mi alrededor y lo peor no era descubrir que me habían mentido era descubrir quiénes habían estado mintiéndome a la cara sin pestañar, todos lo sabían menos yo, algunas traiciones no llegan de golpe pues primero se sientan contigo a desayunar. Te llaman hermana y dicen que te aman, mientras te dejan creer que tienes la familia perfecta.

Hasta que un día descubres que la olla podrida llevaba años hirviendo detrás de tu espalda. Y tú…eras la única que no olía la mierda.

💌 PALABRAS DE LA AUTORA

Querida lectora:

Si llegaste hasta aquí, gracias por darle una oportunidad a esta historia.

Valeria está a punto de descubrir que, a veces, las personas que más amamos son precisamente las que más pueden lastimarnos.

No quiero contarte demasiado. Prefiero que seas tú quien descubra cada secreto, cada mentira y cada decisión junto a ella.

Solo te advierto una cosa…

Esta historia viene cargada de drama, traiciones, decisiones difíciles y muchos momentos en los que probablemente vas a querer entrar en la pantalla y gritarle a más de uno. 😂

Espero que disfrutes la historia, que la vivas con Valeria y que me acompañes hasta el final.

Y si un capítulo te hace enojar, llorar o querer lanzar el celular contra la pared… ven a contármelo en los comentarios. 😂❤️

Gracias por leerme, comentar, votar y acompañarme en cada nueva historia.

Con cariño❤️




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