Llegó la hora de cumplir una cita.
-¡Sandra, es Mauricio!- grita su madre,
-¡ya bajo, que me espere cinco minutos!-
-ya escuchaste, ¿quieres seguir a la sala-
-no, muchas gracias, aquí la espero. ¡Hola, Zeus! ¿cómo has estado?- saludo al perro de Sandra. Zeus mueve la cola y lo consiento.
-¡vamos, Mau!- interrumpe Sandra,
-¿llevamos a Zeus?- le pregunto,
-ja, ja, ja, creo que se invitó solo-
Nos dirigimos al parque, cerca de ahí hay una pizzería.
-Entonces, vamos por la pizza- le sugiero,
-¡sí, vamos!- responde Sandra, mientras Zeus anda oliendo por todas partes,
Es una noche tranquila y con buena compañía. Entre Sandra y yo, hay una conexión que va más allá de la amistad.
Luego de comer la pizza, nos sentamos en una banca del parque.
-si que está haciendo frio- comenta Sandra,
-es una noche muy fría y parece que va a llover- le respondo, sentándome a su lado,
-¡Mau, por qué no me abrazas!-
-esta bien, así nos damos calor- le comento y miro como Zeus se acuesta a mis pies,
Era extraña la sensación de tener a Sandra en mis brazos. Era como si fuéramos algo más que amigos.
Luego de un momento, se recostó en la banca, apoyo su cabeza en mis piernas; me quedo mirando y no aguante la tentación de darle un beso. Ella lo acepto y sonrió.
Ese fue nuestro primer beso, aunque con sabor a pizza.
Desde esa noche todo cambio, no le dije que fuera mi novia, hace tiempo ya lo era.
La fui a dejar a su casa, le di otro beso. Lo nuestro ha comenzado y el testigo fue Zeus.
MI suerte en el amor contrastaba con la de Hernan. El, aunque con alguno que otro problema, seguía trabajando duro para volver a casa.
-¡Hernan, limpia las mesas que ya van a abrir!- grita la señora patricia,
-¡sí, señora, acabo de trapear el piso y voy a limpiarlas!-
-¡pero muévete, que se nos hace tarde!-
“Quiere que le trapee y limpie las mesas al mismo tiempo, que le pasa a esta señora”, piensa Hernán, enjaguando el trapero,
Así transcurrían los días para mi amigo, cada día con más ganas de seguir hacia Miami.
-otra noche, que nos dejan lavando los platos-murmura Hernán, colocándose el delantal,
-tranquilo, además tu vives cerca- comenta Jorge, dándole ánimos a su amigo,
-solo espero, que no se quiebre un plato...-
-mira, ya nos falta poco-
-sigamos, pronto acabaremos- advierte Hernán, enjaguando un plato,
-sí, échale ganas y pronto acabaremos- anima Jorge,
-ya nos quedan, solo cuatro platos y nos vamos-
-ja, ja, ja, mira, en esa mesa hay otros para lavar- advierte Jorge y va por ellos,
-ja, ja, ja, traelos, que los lavo de inmediato-
-Jorge, ¿con quién viniste a EEUU?-
-vine con siete amigos. Se quedaron cosechando frutas, yo me vine a esta ciudad-
-nosotros, éramos cuatro, dos amigos murieron en la selva del Darien y mi otro amigo consiguió novia y se quedo con ella-
-que triste y ahora solo quedas tu,¿piensas volver a Colombia?-
-sí, pienso reunir dinero, luego volver a ver a mi madre y a mi novia,
-¿has hablado con tu novia?-
-no, su padre no me puede ni ver, su madre me dijo que Darly ya no vive en su casa-
-que triste lo que me estás contando, ¿qué piensas hacer?-
-quiero llegar a Miami, tengo solo un nombre, tengo que darle la mala noticia de que su hermano murió en la selva-
-es tu única opción de saber: cómo están tu madre y tu novia-
-sí, tengo tantos deseos de hablar con ellas-
-Sigue, echándole ganas al trabajo-
-tienes razón. Mira, este es el último plato-aviso Hernán, sacándose el delantal,
-vez, ya es hora de irnos a descansar-
-¡al fin, terminamos!-grita Hernán.
Terminaron de lavar los platos, lo mismo hacía Darly en casa de mi madre.
-gracias, hija, ve a ver a tu pequeña, yo termino de arreglar la cocina-
-bueno, señora Amalia, que descanse-
-lo mismo, hija, ve y descansa junto a tu hija-
Darly llegando a su pieza agradece:-gracias, Mauricio, por cuidar a mi hija-
-solo la estoy mirando, parece que soñara-
-ja, ja, ja, sabe sonreír dormida, ¿has mirado a Sandra?-
–sí, ¿adivina que paso?-
-a ver, ¿qué pasó ahora entre ustedes?-
-nada malo, ¡nos besamos!-
-¿que? Ja, ja, ja, que les dije, que iban a terminar siendo novios-
-creo que solo era formalizar, porque nos comportábamos como novios-
-ja, ja, ja, no necesitas decirlo, ¿vas a ir a su casa y pedirle permiso a su madre?-
-ja, ja, ja, es lo que toca hacer, además su madre es muy agradable-
-sí, ella es muy buena persona, me apoyo mucho cuando viví con ellas-
-mañana ire a hablar con la madre de Sandra y pedirle permiso para ir a visitarla-
-ja, ja, ja, ya conoces a Sandra, seguro te juega una broma-
-ja, ja, ja, mejor descansa, mañana hablamos- le dije y le di un beso en la frente a la bebé.
Era el día de ir a ver a la madre de Sandra, timbré y salió ella.
-¡buenos días!- señora-
-¡hola, Mauricio! ya te llamo a Sandra, sigue a la sala y la esperas-
-gracias-
Llegó Sandra, le di un beso y le comento:-hasta hoy, no se el nombre de tu madre-
-ja, ja, ja, se llama Sandra-
-ja, ja, ja, con razón no me acordaba, llámala, para decirte que somos novios-
-ja, ja, ja, ya lo sabe, con mi madre no tenemos secretos-
-y yo, que venía con tantos nervios-
-tranquilo, mi madre es bien descomplicada-
-eso veo, Pero no crees que debo pedirle permiso para venir a verte-
-¡madre, ven un momento!- grita Sandra y me abraza,
-¿qué desean los novios?-
-hablale, Mau- ordena Sandra,
-señora Sandra, ahora que sabe que soy novio de Sandra, le pido permiso para venir a visitar a su hija-
-claro, tu me caes muy bien, Pero yo no me llamo sandra-
-¡lo siento!, Sandra me dijo que ese era su nombre- me disculpo y mi novia se ríe,
#11824 en Novela romántica
#6456 en Otros
#1118 en Humor
ilusion, amor desilusion encuentros inesperados, romance a escondidas amor celos
Editado: 29.12.2025