Camino hacia su casa, ella me pregunta:-¿vamos al trabajo de Darly?-
-tal vez, se enoje-
-no, ella me dijo: porque nunca han ido a visitarme al trabajo-
-si es así, vamos- le respondo y cambiamos de dirección. Llegamos y ella nos dijo:-hola, tomen asiento en esa mesa. Que alegría que hayan venido-
-hola, Darly, hay bastante gente- expresa Sandra,
-todos los días es así, termino casi muerta-
-hola, Darly, nos traes dos vasos de agua- le ordenó y sonrió,
-ja, ja, ja, algo más-
-que sean dos cafés con almohábanas- ordena Sandra, y me pega un puño en mi brazo,
´-Ja, ja, ja, no vayan a pelear aqui-
-¡Darly, ayúdame a llevar estos platos!- exclama un joven,
-uy, ¿quién es el?- pregunta Sandra, mirando al joven,
-es Leonel, también es mesero-
-esta guapo-
-sandra, aquí está sentado tu novio- le digo, un poco molesto,
-ja, ja, ja, deja tus celos, es solo un comentario-
-ya vuelvo, y no peleen- nos aconseja Darly, dirigiéndose hacia una mesa,
-no sé, Pero veo muy feliz a Darly en este lugar-
-crees, que se vuelva a enamorar-
-y que tiene si lo hace, ella es libre de hacer lo que quiera con su corazón-
-solo pregunto, lo digo por Hernán-
-ummm, Hernán, aún no sabemos si sigue con vida-
-claro que está vivo, ha de estar trabajando para volver y casarse con Darly-
-creo que entre Hernán y ella, ya nada será igual-
-¡silencio! viene Darly- le susurro, y me acomodo en la silla,
-listo, aquí está su pedido-
-Darly, ¿te gusta leonel?-
-que cosas dices, somos amigos de trabajo-
-umm, para mi, que hay algo más-
-ya deja de decir tonterias- le recrimino, recibiendo el café,
-¡qué!, tonterías, cualquiera se da cuenta que hay química entre los dos-
-ja, ja, ja, ya te dije que somos amigos. Ya vuelvo, voy a atender a otra mesa-
-mira a Darly, observala- me advierte Sandra, tomando su café,
-¿qué pasa?, no veo nada raro, ahora si-
-ja, ja, ja, si miraste como se sonrien-
-pense que ella, iba a amar siempre a Hernán-
-ella está muy dolida con el, lo que le hizo nunca se lo va a perdonar-
-todo, lo hizo por ella-
-Mau, Darly no le pidió que hiciera ese viaje, fue una decisión egoísta por parte de tu amigo-
-en eso tienes razón, ojalá que solo sean amigos por el bien de Hernán-
-yo estoy feliz por mi amiga, ojalá se enamore otra vez-
Nos despedimos de Darly y nos dirigimos a casa de Sandra. Iba pensativo.
-¿qué te pasa?-
-nada, solo me siento mal por mi amigo-
-el, tomo una decisión y ahora debe asumir las consecuencias-
-lo sé, Pero siento tristeza por el-
-tal vez, se consiga una por alla- insinúa Sandra muy seria,
-ya, Sandra, lo bueno es que ya llegamos-
-¿cómo, que lo bueno!-
-estoy, cansado de caminar-
-ah, ya me estaba imaginando otra cosa-
-como siempre-
-como siempre,¿qué?-
-nada, ya es muy tarde, creo que nos vemos otro dia-
-ja, ja, ja, hasta que te salvaste de venir esta noche-
-sí, gracias a Dios- le contesto y le doy un beso,
-ja, ja, ja, mejor vete, antes que te dé con el zapato-
-ja, ja, ja, si, apresurare el paso-
Lo que decía Sandra de Darly y Leonel, era verdad. Entre los dos podra pasar algo.
Sin saber, que está perdiendo al amor de su vida, Hernán llega feliz a su cuarto por haber encontrado trabajo. Ahora trabajará de mesero como Darly.
-¡ven, Hernán!, seguro que no has comido- exclama Ester,
-no, Pero conseguí trabajo y empiezo mañana-
-vez, por aquí hay muchos restaurantes, ahora te caliento algo para que comas-
-muchas gracias, señora Ester-
-sientate por ahi- comento Ester, parando una olla en la estufa,
-el restaurante queda cerca de aqui- le informa mi amigo,
-que bueno, así podrás venir pronto a descansar-
-sí, no veo la hora de irme a dormir-
-ten, no es mucho, Pero te calmara el hambre-
-con esto quedare lleno, muchas gracias- comento Hernán, empezando a comer,
-espero, que te vaya bien en el trabajo-
-eso espero, muchos empleados hablan español-
-hay bastantes latinos, trabajando en Houston-
-que suerte, porque no entiendo nada de inglés-
-yo, cuido a un señor y en esa casa hay tres mexicanos trabajando ahi-
-que bien, se siente un alivio oír que hablan español-
-sí, uno se siente en casa- expresa Ester y sonrió.
Ahí, estuvo Hernán, hablando con la señora Ester, hasta bien tarde. Luego se fue a dormir.
Nunca imagino que el amor que un día se juro con Darly, se está desvaneciendo.
-Darly, ¿quieres ir a comer algo a lo que salgamos?- invita Leonel,
-claro, aunque no tengo mucho tiempo, mi hija me está esperando-
-¿cuándo la puedo conocer?-
-un día de estos, casi no salgo de la casa-
-que te parece, si salimos el domingo-
-suena bien, hoy lo hablamos-
-bueno, voy a arreglar esas mesas y salimos-
-vamos, te ayudo- dijo Darly. Luego de unos minutos salieron a comer algo.
-me has hablado tanto de Aurora, que ya siento que la conozco-
-ja, ja, ja, es que no se hablar de otra cosa-
-me has dicho: que su padre se fue y no volvera-
-sí, es lo mejor para las dos-
-¡mira!, entremos ahí para comer algo- propuso Leonel, indicándole el lugar,
-bueno-
-sientate, ahora vemos que pedimos- dijo Leonel, sentándose a su lado,
-gracias, eres un caballero-
-ja, ja, ja, y tú, una princesa-
¿Era el principio de una relación?. Eso lo diría el tiempo.
Los días seguían pasando y con Sandra nos graduamos.
-¡al fin, terminamos el bachillerato!- le comento a mi novia,
-ahora, a bailar, se dijo- exclamó Sandra y se puso a bailar,
-¿vas a hacer fiesta de grado?- le pregunto,
-sí, solo para familiares, ¿tu, vas a hacer fiesta?-
#11824 en Novela romántica
#6456 en Otros
#1118 en Humor
ilusion, amor desilusion encuentros inesperados, romance a escondidas amor celos
Editado: 29.12.2025