-¡Darly, lleva este pedido a la mesa ocho!- ordena Martina, mesera del negocio,
-alista lo demás, ya vuelvo- responde Darly, recibiendo la bandeja,
-por fin un descanso, hoy ha venido bastante gente- comenta Andrea, la administradora,
-que cansancio, me sentaré un momento- expresa Darly, tomando una silla,
Leonel se le acerca y le propone:-¿salimos el domingo?-
ella, con un gesto de asombro, responde:-claro, pero salimos con mi hija-
-la invitacion es para las dos. Ire, por ti a las tres de la tarde-
-esta bien, llegaron otros clientes- avisa Darly,
-ja, ja, ja, ni descansar se puede- comenta Andrea,.
Darly tiene una cita que alejaría a Hernán de su corazón. El, con la ilusión de volver a ver a su amada, sigue trabajando.
-Hernan, dile a Margoth que se de prisa, los acerco a la estación- exclama Saúl desde su auto,
-ahi viene- contesta Hernán, abriendo la puerta para que se suba Margoth, quien dice:-gracias, eres un caballero-
Ya rumbo a la estación, Saúl comenta:- bastantes clientes tuvimos hoy-
-estoy cansada, creo que llegó a la casa y me voy a dormir-
-todos, terminamos cansados- expresa Hernán,
-bueno, ya llegamos- avisa Saúl, deteniendo el auto,
Hernán terminó otro día de trabajo. El tiempo era su enemigo y el día de la cita de Darly llegó.
-a ver, Aurora, déjate colocar la camisa-
-ja, ja, ja, entonces, te quedas en la casa-
-no te rías, pequeña traviesa-
-ja, ja, ja, y eso, que no se deja vestir la princesa- interrumpe mi madre,
-ja, ja, ja, señora Amalia, ayúdeme a vestir a esta traviesa- pide ayuda Darly, entregándole la camisa a mi madre,
-a ver, Aurora, vamos a meter está manito por aquí… y la otra por acá… listo-
-el saco, por favor-
-esta manito, por aquí y está otra por acá y listo-
-ja, ja, ja, de usted si se deja, muchas gracias-
-las dos, están hermosas-
-voy a salir con Leonel, ya ha de estar por llegar-
-me cae bien ese muchacho, hacen linda pareja- comenta mi madre, arreglando la chaqueta a Darly,
-solo somos amigos, ya hemos salido otras veces-
-yo lo veo, muy interesado en ti-
-no creo, solo somos amigos- respondió Darly, y se acercó a mirar por la ventana,
-ahi está, ya vuelvo, señora Amalia- exclamo ella, cargo a su hija y salio a la cita.
-¡que les vaya bien!- gritó mi madre y miró, como la joven pareja se iba hacia el parque.
Leonel impresionado por la belleza de Darly y su hija, les dijo:-estan hermosas-
-gracias, la hermosa es Aurora- agradecio ella, dándole un beso en la mejilla a su hija,
-las dos están hermosas, si alguien las mira voy a sentir celos-
-ja, ja, ja, no exageres-
-ja, ja, ja, ven, sentémonos en es banca- manifestó Leonel, ayudando a Darly a sentarse,
-gracias, hay bastante gente-
-si, por lo menos nos dejaron una banca-
-ja, ja, ja, Aurora está dormida, parece la bella durmiente-dice Darly, tapándola con una ruana pequeña,
-Darly, creo que te has dado cuenta de lo que siento por ti- le insinuó Leonel, sentándose a su lado, ella se sonrojo, dejo pasar unos segundos, para responder:-sí, también siento cosas por ti-
El le tomo la mano y le dio un beso, ella lo recibió y luego sonrió,
Leonel le sonrió y pregunto:-¿quieres ser mi novia?-
Darly volvió a sonreír y dijo sí, y se volvieron a besar.
El amor que un día se juraron Hernán y Darly, llegó a su final.
Mi amigo sigue en su trabajo, día tras día. Hasta que decidió seguir su camino.
-que lastima que te vayas. Estoy muy contento con tu trabajo- comenta Saúl, en su escritorio,
-quiero, seguir hasta Miami-
-aqui está el dinero que me pediste que te guardara, ten mucho cuidado que son bastantes dólares-
-lo are, gracias por guardar mis ahorros-
-toma, es una carta de recomendación, te servirá para conseguir trabajo-
-gracias, me será de mucha ayuda-
-Hernan, te deseo la mejor de las suertes, espero que vuelvas a tu casa y seas feliz con tu novia-
-eso espero, gracias por todo, joven Saúl, me despediré de mis amigos y seguiré mi camino-
Saúl le estrecho la mano y le dijo:- gracias por tu trabajo-
Hernán salió de la oficina, se despidió de sus amigos y le comento a Margoth:-hasta aquí llegamos-
-ja, ja, ja, si, hasta aquí llegamos, te voy a extrañar-
-yo también, espero que alguien te acompañe a la estación-
-ojala, que el joven Saúl me siga llevando-
-aprovecha y conquistalo-
-ja, ja, ja, el ya tiene novia-
-bueno, Margoth, lo último que nos queda es darnos un abrazo-
-Perdon qué llore, te has convertido en un hermano para mí-
-lo mismo pienso, eres esa hermana que nunca tuve, ja, ja, ja-
-que te vaya bien, que seas feliz con tu novia-
-gracias, que Dios te oiga- le agradecido Hernán y se dieron un largo abrazo.
Fue a la posada por sus cosas y le dijo a la señora Ester:-muchas gracias, por ser como una madre para mí-
-¡ay, hijo!, como me gustaría que te quedaras-
-gracias por sus consejos, por la comida; cada plato era delicioso-
-cocine con tanto cariño para ti-
-lo sé, por eso siempre estaré agradecido con usted-
-bueno hijo, que te vaya bien y acuérdate de esta vieja-
-Siempre lo are- susurro Hernán, y sus lágrimas se deslizaron por sus mejillas,
Lo mismo pasa en el rostro de Ester.
Salió rumbo al terminal para seguir hacia Miami.
Está vez llego a Mobile, Alabama. Se bajó del autobús y empezó a preguntar:-señora, ¿dónde encuentro un lugar donde hospedarme?-
-I don´t speak spanish-
- lo siento -
-Señora, ¿habla español?-
-sí, joven, ¿qué desea?-
-busco, un lugar donde hospedarme-
-tienes que caminar unas dos cuadras en esa dirección, por ahí, encontrarás dónde hospedarte-
-muchas gracias-
Se dirigió Hacia el lugar, asombrado de mirar tantas cosas en las vitrinas que nunca miró en Colombia.
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Editado: 29.12.2025