Los Hilos Del Amor

EL PESO DE UN SECRETO

-parate y sentémonos, no quiero verte llorar- dijo su madre, ayudándolo a incorporarse,

-todo lo que hice, fue en vano-

-¿qué te dijo ella?-

-no hablé con Darly... La miré, besándose con alguien-

-debias haber hablado con ella- comento su madre, acariciándole el cabello a su hijo,

-en lo que ella escribió en la carta; dejo muy claro que lo nuestro había terminado hace mucho tiempo-

-¡pero ella tiene que decirte muchas cosas!- exclamo la señora Leticia,

-no sirve de nada, lo que ella me diga-

-hijo, tendrías que haber hablado con ella-

-ya no lo hice, me voy a mi cuarto- expreso Hernán, secándose sus lagrimas,

-ya te subo, algo de comer-

-gracias, pero no tengo hambre- contesto Hernan y siguió subiendo las gradas.

"Como me duele ver a mi hijo en ese estado, desearía decirle la verdad", pensó su madre, entre la tristeza que reflejaban sus ojos.

Esa noche mi amigo, no paro de llorar por haber perdido el amor de Darly.

En la mañana siguiente, se levanto con el dolor latente en su alma y se dirigió a hablar con su madre.

-¡la bendición, madre!-

-¡que Dios te bendiga¡. Ya te sirvo el desayuno-

-madre, te gustaría colocar un negocio en la casa; para vender tus pasteles-

-¿con que dinero? Ademas, no tenemos mucho espacio-

-podemos, construir dos habitaciones en el patio de a tras y dejar el frente para el negocio-

-ya te dije: ¿con qué dinero?-

-tengo,unos ahorros de lo que trabaje en EEUU-

-primero: termina tu bachillerato-

-luego, cuando el negocio empiece a funcionar, termino mi bachiller-

-¡ay, hijo!, me gusta la idea. Ademas, en este barrio celebran por todo-

-por eso te lo digo. podemos ampliar la cocina para hacer los pasteles-

-esta bien, pero quien te hará ese trabajo-

-ya se quien, tu no te preocupes; veras que todo saldrá bien-

A Hernan solo le queda seguir con su vida.

Lo mismo hacia Darly; que vestía a su hija para llevarla a la guardería.

-a ver, Aurora, deje que la peine que va a llegar tarde a la guardería-

-¡mami, no quiero ir!-

-Aurora, hágale caso a su madre- interrumpe Leonel, arreglándose la chaqueta,

-ya se me hace tarde, la voy a llevar asi- comento Darly, cargando a su hija.

-mi amor, hoy no te puedo acompañar al trabajo, tengo que llegar al trabajo temprano- se disculpa Leonel,

-esta bien, cierra la puerta, ya me voy-

Leonel se despidió con un beso a cada una.

Todo esta en una aparente calma; gracias a que Darly no sabe que Hernan esta vivo y regreso a Bogota.

Sandra y yo, no sabíamos que Hernan ha vuelto de Cali.

-¡hija, es Mauricio!- grita mi suegra,

-¡ya bajo, que me espere cinco minutos!-

-ya la oíste, lo mismo de todos los dias- dijo su madre y sonrió,

--Sí, señora Stella, pero ya estoy acostumbrado-

-ja, ja, ja, se nota-

-¡ya, mi amor, vamos!- interrumpió mi novia,

-por lo menos, fueron menos de cinco minutos-

-¡quieres, que vaya al baño y me arregle más!-

-no, solo comentaba, nada más-

-que les vaya bien- grita mi suegra.

Así empezamos un nuevo día, caminando hacia la universidad.

-¿qué pasaría con Hernan?- pregunto,

-no sé, ¿crees que ellos vuelvan a estar juntos?-

-no lo creo, Darly esta muy herida como para perdonarlo-

-esperemos que las cosas se arreglen entre ellos-comento Sandra, tomándome de gancho,

-¿te dejo algún numero telefonico?- le pregunto de sorpresa.

-no, solo la dirección del almacén donde iba a trabajar-

-pense, que te había dejado un numero de telefono-

-me dijo: que me mandaría el del almacén con su madre-

-no creo, que ella te lo de-

-ja, ja, ja, yo si no me asomo por alla-

-será, esperar a que mi amigo vuelva de cali-

-¡caminemos más rápido, que voy a perder la primera clase!- exclama mi novia, casi llegando a la universidad.

En el alma de Hernan, el dolor se sentía como una daga clavada en su pecho.

-madre, ya vuelvo. Iré en busca de Mauricio y Sandra; a estas horas han de estar por llegar de la universidad-

-bueno, no te demores para la cena-

Hernan camino caris bajo, hacia la casa de Sandra; pero se quedo a unos metros de ella. Se sentó y espero.

Al mirarlo, me asombre y le pregunte:

-¿cuando llegaste?-

-¿qué paso con Darly?- interrumpe Sandra,

-hola, muchachos, volví ayer-

-tan rapido- pregunta Sandra,

-sí, no tenia nada que hacer en esa ciudad-

Con asombro le pregunto:

-¿hablaste con Darly?-

-no, ella ya tiene una pareja. ustedes... ¿sabían de eso?-

-mas o menos- responde Sandra,

-no entiendo...-

-la había observado en compañía de alguien, pero no sabia si eran pareja-

-¿porqué no hablaste con ella?- vuelvo a insistir,

-me dejo una carta: en ella me deja claro; que ella siguió con su vida y yo ya no estaba en ella-

-tenias que haber hablado con ella- le reclama Sandra,

-¿para que? si para ella ya todo termino-

-Hernan, tenias que haber hablado con Darly.Ttal vez, te quería decir algo importante- le comento,

-si ella siguió con su vida, así me duela el alma, no me interpondré en su camino-

-y ahora ¿qué piensas hacer?- le pregunto, sentándome a su lado,

-¿vas a volver a EEUU?- pregunta Sandra,

-no, quiero colocar un negocio en la casa; para vender los pasteles que hace mi madre-

-que buena idea, pero donde lo pondrás- le pregunto, en medio de mi asombro,

-mi plan es: construir unas piezas a tras en el patio y dejar el frente de la casa para el local-

-me parece bien, porque por aquÍ no hay ni una pasteleria- expresa mi novia,

-ademas, mi madre podría ayudarles a surtir a tienda-le digo,

-en eso estoy pensando; pero por ahora empezare con la construcción de las dos piezas-

-bueno, muchachos, me voy; tengo que terminar un trabajo- advierte Sandra, dándole un beso en la mejilla a Hernan.




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