Los Hilos Del Amor

DEJAR IR

DEJAR IR

-mi amor, quiero hablar contigo-

-esperame un momento, le coloco el buzo a mi hija-

-ven, siéntate, quiero comentarte algo que he estado pensando-

-a ver, dime-

-me dijiste que en el registro civil de Aurora; solo aparece tu apellido y no el del padre-

-sí,Aurora solo tiene mi apellido-

-quiero, darle el mio a ella-

-¿estas seguro?-

-sí, ya somos una pareja y me gustaría que Aurora llevara mi apellido-

-no sé, como se hace ese papeleo-

-ya averigüe todo, debemos ir a Bogota..-

-pero, ¿tu trabajo y el mio?...-

-ya hable con mi hermana, me dijo: que no hay ningún problema y en mi trabajo ya me dieron permiso-

-me gustaría volver a Bogota y volver a ver a mi madre. El otro día que hable con ella la note triste-

-¡vez, podemos ir este lunes!-

-¿este lunes?-

-sí, iremos a la notaria a averiguar cual es el procedimiento-

-esta bien, ire alistando lo que tengo que llevar. Espero que la señora Amalia nos de hospedaje-

-¡claro que lo hará, ella ama a Aurora!-

El regreso de Darly a Bogota era cuestión de un par de días.

Luego de tres meses de la llegada de Hernan; podría darse el reencuentro entre ellos. El esta alistando todo para poner en marcha el negocio.

-hijo, ¿crees, que para este lunes ya podremos abrir la pasteleria?-

-sí, ya esta casi todo listo-

-ojala, que nos vaya bien. Estoy muy nerviosa-

-tranquila, veras que poco a poco la clientela vendra-

-eso espero-

El lunes, aunque era inicio de semana, le fue bien a Hernan y a su madre. Vendieron algunos pasteles y otras cosas. Ese mismo día, ya cayendo la noche, llega Darly a la casa de mi madre.

-espero que la señora Amalia nos de la posada- comenta Leonel, bajando el equipaje del taxi,

-ella nos quiere mucho, Aurora es como si fuera su nieta-

-¿aun esta dormida?-

-sí, apenas subimos al taxi se durmio-

-voy a golpear- dijo Leonel, cargando el equipaje,

-¡ya voy, un momento!- grita mi madre,

-Darly... ¿qué paso?- con asombro, pregunto mi madre,

-¡buenas tardes!, señora Amalia-saluda Darly,

-¡buenas noches!-replica Leonel,

-ja, ja, ja, si, creo que ya son buenas noches- comenta mi madre,

-buenas noches- corrigió Darly,

-dame a Aurora, la voy a acostar a su cuarto y luego les traigo cafe-

-gracias, señora Amalia-

-sigan y tomen asiento, ya vuelvo-

-¡estan golpeando la puerta!- advierte Leonel,

-voy a abrir- contesta Darly,

-¡hola, Mauricio!-

-¡hola Darly, qué gran sorpresa!-

-¡hola, Mauricio!-

-hola, Leonel y ese milagro que nos vienen a visitar-

-ja, ja, ja, venimos a hacer unos tramites en la notaria- contesta Darly,

-no me digan; que se van a casar-

-ja, ja, ja, aun no, pero si lo haremos- dijo Leonel, Darly solo sonrió,

-¿y Aurora?- pregunte,

-se la llevo tu madre, para que descanse-

-ire a verla, ya vuelvo-

-aqui les traigo el café, sirvansen-

-muchas gracias- agradeció la pareja,

-¿ya llego Mauricio?, se me hizo escucharlo-

-si, fue a ver a Aurora- responde Leonel, tomando su café,

-¿vas a quedarte donde tu madre?- pregunta la mía,

-no, señora Aurora, le quería pedir un favor-

-si lo puedo hacer, lo hago sin ningún problema-

-¿sera, que nos puede dar posada por un par de dias?-

-¡claro hija!, aqui siempre serán bienvenidas y tu también Leonel-

-gracias, señora-

-pero tendrán que arreglarse en el cuarto donde dormías, esta tal como lo dejaste-

-¡en serio!, ¿y eso, señora Amalia?-

-es que las extraño tanto que decidimos con Mauricio: dejarlo así por un tiempo-

-Aurora y yo, también los extrañamos-

-¿cómo ha estado, señora Amalia?- interrumpe Leonel.

-con más trabajo-

-eso es bueno, y ¿Mauricio sigue con Sandra?-

-sí, con una que otra pelea, pero ahi van juntos-

-como quisiera ver a mi amiga- comenta Darly,

-¿Darly, vas a ir a ver a tu madre?- pregunta Leonel,

-sí, arreglo las cosas en el cuarto y voy a verla-

-me parece bien, seguro te extraña- comenta mi madre,

-lo sé-

-Aurora no se despierta- interrumpo,

-hijo, ya te sirvo café-

-la bendición, madre. Lo había olvudado-

-ja, ja, ja,-rie Darly,

-que Dios, te bendiga-

Luego de unos minutos de conversa, Darly y Leonel arreglaron las cosas en el cuarto y ella salio a ver a su madre.

-¡ya voy!- dice Irma,

-¡señorita Darly, siga!-

-hola,Iirma, vengo a ver a mi madre-

-esta, en el comedor-

-gracias, ire a verla-

Sin que la señora Aurora se de cuenta, Darly se le acerca y la abraza.

-¡hija, que alegría de verte!-

-tambien, me alegra verte-

-¿dónde está Aurora?-

-en la casa de: la señora Amalia-

-¡quiero, ir a verla!-

-mañana, puedes ir y jugar con ella-

-sí, porque tu padre esta por llegar-

-me gustaría: verlo y saludarlo-

-entonces, colocare otro juego de utensilios para que cenes con nosotros-

-gracias-

-¿veniste sola?-

-no, vine con Leonel. El se quedo con Aurora-

-llegó, tu padre- advierte su madre,

-sí, ya escuche el auto- comento Darly,

-¡Irma, llevame estas cosas al cuarto!- se escucha decir a don Manuel,

-si, señor-

-¿Aurora en dónde esta?-

-en el comedor-

Don Manuel entro al comedor y al ver a su hija, dijo:

-¡y ese milagro, que vienes a ver a tus padres!-

-¡la bendición!-

-¡que Dios te bendiga!-

-quise, pasar a saludarlos-

-¿porqué no trajiste a la niña?-

-esta dormida-

-¡irma, ya puedes servir la cena!- interrumpe la señora Aurora,

Ya en la cena el señor Manuel comento:

-me parece falta de consideración de tu parte, no haber traído a la niña-

-padre, tu te impusiste ese castigo; al decirme que ya no era tu hija-




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