Los Jinetes De Los Cielos: El Origen

Capítulo 25

Al escuchar mi impactante declaración, tanto Dharai como Nuros quedaron confundidos con el significado de mis palabras, parecían que trataban de pensar en la razón por la que dije tal afirmación.

Pero Dharai, sabiendo tal vez, que era una pérdida de tiempo seguir dando vueltas a sus pensamientos, sin concluir nada, dijo:

—No entiendo lo que quiere decir con su declaración, señorita Vritragon.

—Bueno, sabes que hemos estado aislados durante cien mil años —expliqué con cuidado—. Aunque conozca la historia y las costumbres del mundo, nuestras circunstancias particulares nos dejan con una brecha enorme, un vacío de cien mil años en el que no sabemos nada del mundo exterior, y eso es algo muy difícil de ocultar.

Con esas simples palabras, les expreso la mayor preocupación que he tenido desde que descubrí que mi estadía en la barrera iba a ser un asunto de largo plazo, lo que aumentaría de manera drástica las posibilidades de encontrarnos con seres de otras razas.

Por eso, pasé todo el día, pensando en una solución y esta era la que mejor encajaba para nuestras circunstancias, así que continué expresando la idea que desarrollé:

—Por lo tanto, si decimos que somos parte de un asentamiento humano que se ocultó en las cordilleras Rubbersilu para huir de la esclavitud antes de que empezara la guerra. Los extranjeros no dudaran mucho del hecho de que no tengamos sentido común alguno sobre la situación actual del mundo.

—Ohh ya entiendo —dijo Nuros después de escuchar mi explicación—. Pero profe ¿las cordilleras Rubbersilu no son muy peligrosas y de difícil acceso? Es por eso que nadie quiere venir aquí, sobre todo seres tan débiles como los humanos.

—Sí, así es, pero entre la esclavitud eterna y ser comido por una bestia despertada, muchos prefieren lo último —respondí con la intención de aclarar su inquietud de forma casi automática. Luego hice una pausa cuando me di cuenta de algo muy inusual.

—¿Cómo sabes el nombre de esta cordillera? —Pregunté con suspicacia, pues esa era algo que no estaba en los libros de textos escolares—. Esa información fue censurada para los jóvenes dragones por orden del consejo de ancianos. Y no intentes darme alguna excusa barata, sé que no lo harías a menos que hubiera un motivo oculto o te brinde algún beneficio.

Dharai al escuchar mi declaración le dirigió a Nuros una mirada aguda dándole a entender que no le estaba gustando para nada mi declaración.

—Solo queríamos disfrazarnos de bestias despertadas para una broma —se defendió el chico indignado—. Así que, con el fin de hacerlo más realista y terrorífico, investigamos en la biblioteca del papá de Sereina, sobre las bestias despertadas más terroríficas que existían en el exterior.

Su defensa solo me hizo dar dolor de cabeza, pero como ya era de noche y no quería tener más preocupaciones y pasar otra mala noche, determiné con sabiduría, ignorar el asunto y seguir con la creación de nuestras identidades.

Al parecer, Dharai tenía los mismos pensamientos, ya que ignoró al chico el resto de la noche y se concentró casi de manera exclusiva en mis explicaciones.

Las cuales no fueron tan extensas, debido a que no cambié mucho las dinámicas y los roles que poseíamos para evitar actuaciones antinaturales o deslices mortales, por lo que creyendo que la hoja que les di sería más que suficiente, solo me centré en las costumbres y particulares que poseía los seres humanos.

Al final, nuestra historia de portada quedó como la de un grupo de humanos que salió de su asentamiento secreto, para explorar las cordilleras y recolectar materiales para la investigación de nuevas pociones.

Nuros sería mi estudiante y ayudante, mientras Dharai era nuestro guardaespaldas que nos protegería de los peligros que habitan las cordilleras.

Como la guerrera tenía un rango muy alto para ser un simple guardaespaldas para alguien con antecedentes comunes, se dispuso que siempre llevara una pulsera que suprimiera su aura a un magíster de bajo nivel.

Esperábamos que esa tapadera nos ayudara a proteger nuestras identidades reales y no termináramos por recurrir a medidas extremas como el asesinato, para proteger nuestras vidas.




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