Los próximos días hay miles de fiestas y a todas estoy invitada. Soy el centro, lo mejor, una modelo, no una asesina. Me cuentan emocionados sus momentos favoritos, como maté a las chicas del 11 o cuando ataque a Marina con Lia. También me hablan de Rowan, Carla, y Cowen. Nadie sospecha que el brebaje de Carla era para envenenar. Incluso algunos los lloran, como si los hubieran conocido…ni siquiera yo lo hice.
Un niño pequeño me muestra emocionado una hacha de juguete con pintura roja y la lanza esperando impresionarme. Nunca deja de impresionarme el Capitolio.
Haymitch insiste en que debo ser lo que el dijo, salvaje y fría, pero no entiendo porqué.
Hoy es mi ultimo día en el Capitolio, hoy es la fiesta en la mansión de Snow. Mientras me preparan el equipo sale a hablar algo con Effie y entra Haymitch, por primera vez en días estamos solos.
Se me revuelve el estomago al notarlo atrás mio del espejo, me giro a el. Esta tan cerca, su respiración, sus ojos su…niego con la cabeza.
-No que? No quieres te te explique que pasa?
-Ah eso.
-Escucha -comienza a hablar rápido- el otro día, cuando saliste de la arena Snow me dijo que eras un “perfecto ejemplo de vencedora”. Con Plutarch-
-Quien es Plutarch?
-Da igual. El me dijo que el Capitolio te ve como una “ganadora complaciente” y escúchame bien Ellie, todo lo que demostraste en la arena lo van a tomar y moldear a lo que ellos quieran, ahora tu tienes la opción.
-Opcion de que?
-De obedecer o pagar las consecuencias
-Me matarán!?
-Shhh, no. No pueden matar a un vencedor, es muy publico. Pero no tienen problema con tu tia, con tus amigos, asi que ya sabes.
-Pero-
-No. Ellie ya sabes, lo que mas te aconsejo es seguir las ordenes y el resto lo vemos en casa.
En casa. En la aldea de los vencedores, mi nueva casa.
La fiesta en la mansión de Snow es mucho mas elegante que el resto. Mucha comida, mucha gente. Haymitch me presenta a Plutarch, un vigilante.
-Te llevas bien con un vigilante?
Haymitch estaba a mi lado y me rodea el hombro.
-Sonrie para la foto.
Susurra en mi oído.
-Aquí no, muñeca.
No puedo decir nada, nunca. Haymitch siempre me calla o dice “cuando lleguemos a casa” y finge una sonrisa.
Effie por su lado me exhibe por todos lados, presentándome a gente importante como su vencedora. Es incomodo aunque no lo haga con mala intención, lo se. Pero esas personas son las extrañas, me siguen con la mirada a donde sea que vaya.
Asi que ahí vuelvo a la mesa de Haymitch a verlo beber, hasta que Effie me encuentra otra vez.
En la madrugada cuando vamos a la estación me despido de Effie y subo al tren, Haymitch atrás mio. Me voy a la habitación que use cuando venia al Capitolio y me pongo un pijama. Vuelvo a la sala donde Haymitch ya se instalo a beber, el olor a alcohol ya lleno la sala.
-Por qué aun no avanzamos?
El no responde.
-Haymitch por que no estamos avanzando?
-Ve a tu habitación
-No
-Ve a tu habitación!
-NO! NO IRE AHORA!
Entra un empleado del Capitolio.
-Ya subimos el ataúd, señor Abernathy. En minutos me informan que nos vamos.
Rowan.
Un cosquilleo recorre mi espalda y suspiro. Miro a Haymitch.
-Te lo iba a decir, pero-
-Donde esta? -pregunto al empleado del Capitolio-
Voy a uno de los uno de los últimos vagones y ahí esta la caja de madera, una de las mas simples que hay, asi están todos los otros tributos, helados y encerrados, para siempre. Así casi quede yo, ahí esta en niño que jure proteger.
Vuelvo al sofá con el nudo en la garganta tan duro de duele, pero no digo nada.
Me siento en la barra, me sirvo en un vaso de la botella de licor blanco y bebo.
La vida de un vencedor.
…
Ya estamos por llegar al 12. Me saco el pelo de la cara con cuidado porque me duele la cabeza, ayer tome tanto que me quede dormida en la barra y ni soñe nada.
Haymitch me despertó muchas horas antes, para poder recomponerme.
-Te juro que dormir me habría hecho mejor.
-Te quejarías despertara o no. Además debes estar decente para las cámaras.
-Y podría haberlo hecho cuando despertara
Veo como pierde la paciencia fácilmente, pero respira para calmarse.
-No. No porque te pedí que te prepararan una sopa para la resaca y te la vas a beber ahora.
Ya no hay estilistas, ni equipo ni nada, solo yo y un poco de ropa en el vagon. Luego de beber la sopa me pongo algo cómodo y me peino. No se si debo maquillarme y más.
Llamo a Haymitch pero no responde, voy a buscarlo por el tren y lo encuentro comiendo en la mesa.
-Bien, ya no parecer borracha
-No puedo decir lo mismo de ti
- Y que quieres ahora?
Cuando llegamos a la estación siento una alegría inmensa al ver mi tia Sae esperándome en primera fila, veo como su expresión se suaviza cuando nos miramos
Me viene una oleada de vergüenza por todo lo que hice, todo ella lo vio, pero ahí esta esperándome. También están las Everdeen, los McCoin, los Hawthorne, la madre y abuelos de Rowan. Muchos periodistas y cámaras.
Agacho mi cabeza al salir del tren y cuento hasta diez para calmarme.
-Recuerda que tu tienes la opción ahora, muñeca.