¿Qué es amar?
Septiembre 2019.
A la edad de once años, descubrí que me había enamorado por primera vez, cuando lo miraba o incluso me observaba, mis mejillas se volvían ligeramente rosas; el estómago se revolvía. Pero lastimosamente y como toda mi vida lo ha demostrado el amor nunca ha sido para mí.
Obviamente no es por haberme creído un error, es solo que al parecer me bautizaron con sal en vez de con agua bendita.
El que era mi mejor amigo desde primaria, obviamente heterosexual.
Creo que fui iluso al pensar que alguien se fijaría en mí.
¿Quién se fijaría en alguien tan roto?
En alguien que soñaba despierto, con dragones, dioses, magos y un amor imposible que solo vivía en mis pensamientos.
Y no volví a saber más de él hasta junio del año siguiente.
Donde solo me buscó para decirle a sus amigos: “Él es el chico con voz de niña”
Eso hizo que mi voz se quebrara ligeramente, pero fingí perfectamente que no me afectó.
Al fin acabo. ¿A quién le importa mis emociones?
Solo debía fingir una sonrisa y ya.
¿Por qué me rompería?
No tengo porque romperme más, ¿verdad?
Oh quizás. ¿Sí?