Steve mira hacia la entrada con sigilo y disimulo observando el paso firme y directo de Mike que se encaminaba al mostrador donde se encontraba Nicole simulando que leía, el porte de Mike era imponente y su figura se hacía notar, el cabello, la barba y su forma de vestir se sentía como una presencia extraña algo raro que no se podía explicar con palabras pero Steve lo sentía, la luz que rodeaba a Mike era verde sin nada raro un verde como cualquier verde de una persona liberada, Steve pensó de inmediato de que no se podia compar con él y mucho menos ante los ojos de Nicole.
Nicole sigue con el rostro enterrado en la revista simulando que ni siquiera había notado a Mike, Steve observaba algo alejado de ellos en silencio simplemente parado al lado de una de las estanterías llenas de productos, Mike se apoya sigiloso en el mostrador de Nicole y extiende una mano colocando un dedo encima de la revista de Nicole y bajando la lentamente, la mirada de Nicole se posó en los ojos de Mike que sonreia con picardía, las mejillas de Nicole se tornaron rojas y no pudo contener una sonrisa de felicidad genuina.
—Pareces ocupada — le dijo quitándole de las manos la revista y colocandola a un lado. — ¿A ti que te parece que hago? — preguntó con ironía en su voz. —Ahora mismo no estás haciendo nada, solo hablas conmigo.
—Eso es hacer algo — ríe desviando la mirada un momento y recordarndo a Steve que observaba en silencio mientras mantenía una cara sería. Nicole se aclara la garganta y se recompone colocándose de pie.
—Por cierto él es Steve un amigo que conozco desde pequeña venimos de la misma ciudad — dice mirando a Steve y Mike respectivamente—.Y Steve el es Mike un.... Amigo que conocí hace poco. Steve lo mira y estira la mano acercándose a él, Mike haría lo mismo estrechandose la mano, Steve notaría el agarra firma y fuerte de Mike y Steve apretaria un poco más fuerte.
—Gusto en conocer un amigo de Niki — dice con una leve sonrisa. —Si, es un placer igualmente — contesta y sueltan sus manos, Steve mira a Nicole.
—¿Niki?, nunca te ha gustado que te digan así — alega frunciendo el ceño en señal de confusión. —Bueno pero ahora ya no — realiza una pausa corta mintras piensa—. No significa que me puedas decir así te lo advierto — dice señalandolo.
A Mike esto le hace gracia y mire su reloj. —Escucha Niki debo irme quería pasar a verte, puede que venga de nuevo más tarde quiero hablar de algo contigo — camina a la salida—. Un placer Steve talvez nos volvemos a ver. Se despide y se marcha y Nicole se despide de el aún atraves del espejo mientras el sube a su coche.
Steve observa la sonrisa en la cara Nicole quería decirle lo que pensaba, pero ella nunca lo escucharia y tampoco quería contradecirla así que forzó una sonrisa y miro a Nicole.
—Yo también me voy tengo que hablar con Kieran. A ver si así ya se queda tranquilo.
—Esta bien, ve hablaremos después — le dijo dándole un puñetazo juguetón en el hombro. Steve se toma en hombro fingiendo dolor haciendo una mueca exagerada. —Nos vemos Nicole — ella asiente y le sonríe, Steve sale de la tienda con inquietud en su interior.
Con un paso constante mientras revisaba su teléfono Steve se dirige a su ex trabajo para esperar a que Kieran salga de ahí aunque faltaban algunas horas para ello, así que mejor decide pasar por algún sitio a comprar un helado, recordó un sitio cerca de ahí en el cual se vendían unos helados riquísimos con caramelo super adictivos. Cuando se encaminaba a dicho lugar escuchó un llanto imposible de ignorar venía de un callejón que se encontraba al lado de una farmacia, Steve se asomó para tratar de ver algo, no logro ver nada pero el llanto seguía en el aire así que con curiosidad se adentro en el callejón que para su suerte no era oscuro ni aterrador incluso estaba bien iluminado por el sol que llegaba a alumbrar todas las paredes y también era amplio. Steve siguió caminando hasta que llegó al contenedor de basura y fue entonces cuando notó que el llanto provenía de ahí adentro, con las manos temblando y con creciente miedo abrió el contenedor y al ver en su interior se hizo presente la imagen de un niño que estaba sentado abrazando sus piernas y una luz roja rodeándolo, el niño miro a Steve tenía la cara lastimada y sucia tenía un ojo cerrado pero parecía como aplastado llevaba puesta una camisa de The Flash sucia y algo rota de los bordes el niño en sus manos tenía un muñeco de peluche este mismo superhéroe el cual sostenía con su manita con todas sus fuerzas, Steve abrió los ojos y la boca formando una "o" con los labios.
—Niño ¿que haces ahí? ¿Necesitas ayuda? — le bombardeo con preguntas, el niño dejo de llorar y negó con la cabeza secándose las lágrimas.
—Ven sal de ahí de una vez — le extiende la mano esperando que la sostenga, el niño lo toma de la mano y se levanta lentamente tambaleándose y Steve lo toma por debajo de los brazos y lo saca del contenedor dejándolo en el suelo, sacude las ropas del niño y le sonríe tomándolo de los hombros.
—¿Como terminaste ahí? — le preguntó. El niño con dificultad en el habla dudo en contestar. — Otros niños me metieron ahí — las lágrimas del niño amenazaron con salir nuevamente. Steve observa con detenimiento el ojo cerrado del niño, —te lastimaron.
—No, yo nací así, me hace falta un ojo, me molestan con eso — su voz rota haciendo un esfuerzo por contener el llanto. —Entiendo, pero tienes un poco de sangre en la nariz, ¿vives lejos de acá?. —No muy lejos creó — dijo abrazando su muñeco. —¿Quieres que te lleve a tu casa?—.Podemos pasar por un helado si quieres. El chico se aleja un poco, —eres un extraño — se aferra a su muñeco. Steve le sonríe —haces bien en desconfiar pero quiero ayudarte — le acarició la cabeza. El niño bajo la mirada y Steve le tomo de la mano suavemente y salió con el del callejón con paso lento Steve se adaptaba al andar del niño. —¿Como te llamas? Yo soy Steve.
—Soy Ben — respondió con su vocesita.