Los lujos a mí no me importan solo a ti

Capitulo 2: Dos carpetas y una carta

Federico había pasado toda la noche entre risas falsas y luces cegadoras. El casino lo envolvió con su música metálica y el tintinear de las fichas; en el VIP, rodeado de mujeres que lo miraban con una mezcla de interés y cálculo, se sentía invencible. El whisky corría, las apuestas, y él se convencía de que la vida era un juego que siempre podía ganar.

Pero al abrir la puerta de su departamento, el silencio lo golpeó como un puñetazo. No había rastro de Sofía: ni su perfume en el aire, ni su abrigo en el perchero, ni su voz preguntando enojada “¿porque llegas tan tarde?”. Federico busco en cada rincón, llamando por su nombre.

Sofia… Sofia ya llegue no te escondas¡¡¡

Pero la ausencia era absoluta. Sacó su teléfono con manos temblorosas. Intentó marcar, enviarle mensajes de texto, buscarla en redes. todo está bloqueado. Como si Sofía hubiera borrado su existencia de un plumazo.

En la mesa del comedor, sin embargo, había una carpeta de cuero gastado y una carta doblada con cuidado. Federico la tomó con nerviosismo. La carpeta contenía fotografías, recibos, pequeños recuerdos del viaje y momentos compartidos: pruebas de una vida que él había descuidado. la carta escrita a mano, escrita con la caligrafía de Sofía decía:

Federico,

No me fui por falta de amor, sino por exceso de vacío.

Tus noches en el casino, tus juegos de seducción, tus lujos… todo eso me hizo invisible. yo no quería joyas ni copas caras, quería tu mirada, tu tiempo, tu verdad.

Me lo negaste desde el día que nos casamos.

Estas carpetas es lo que queda de nosotros,

Lo demás lo dejo atrás.

  • Sofia

Federico abrió la segunda carpeta y ve que eran los trámites del divorcio y ve su firma. Federico dejó caer la carta y los trámites del divorcio sobre la mesa. El eco de las palabras lo atravesó más fuerte que cualquier derrota en el casino. por primera vez, entendió lo que había apostado todo y lo perdido.

Por otra parte, Sofía despierta en una cama muy cómoda en la mansión que dejó Doña Lucero en el capítulo anterior. Sofía se levanta, ducha y desayuna para ir a trabajar en la Liverpool, al llegar sus compañeros de trabajo se enteran de su divorcio con Federico y la miran con mucha admiración por que sus amigas Martha y Isabella sabían perfectamente que Federico se gastaba el dinero de Sofía en apuestas en el casino y en el VIP así que ellas después de trabajar la llevarán a una cafetería, ir de compras en la plaza Cachanilla y ir a un restaurante.

_ Estás bien Sofi, como te fue en tu divorcio. dijo Martha con preocupación.

No siento absolutamente nada durante mi… Un momento, ¿cómo saben de mi divorcio?. dijo Sofia confundida.

Ah, el muy migajero de Federico me mandó una foto ayer en la noche diciéndome que si sabía algo de ti, y le dije “que yo sepa no”. dijo Isabella con fastidio.

Y que bueno que te divorciaste de ese ojo alegre apostador porque desde que te casaste con el nomas te traía problemas a cada momento,

te llegaban cobradores de deudas en tu puerta y te destrozaban tu departamento como locos desquiciados. dijo Martha con enojo.

Si, tienen razón. dijo Sofia con tristeza: hasta mi madre me advirtió muchas veces que no me ilusionaba con él, ahora ya voy viendo las consecuencias.

Y hablando de casa. ¿En dónde estás viviendo ahora?. preguntó Martha.

En una mansión que me heredó una doña que me encontré en la calle ayer al mediodía. respondió Sofía: sus hijos que son unos malcriados hijos de p#ta, le aventaban madres peleando por la herencia, así que la doña me dio a escondidas de sus hijos para que no me la quitaran.

No friegues. Dijo Isabella sorprendida.

Qué les parece si después de trabajar iremos a un restaurante o a la Plaza Cachanilla, les parece. Dijo Martha.

O un evento donde hay muchachos solteros. dijo Isabella

Ay Isabella tu y tu masoquismo. dijo Martha con fastidio otra vez.

Unas horas después, Sofia y sus amigas van a la cafetería de Starbucks planeando qué harían para el aniversario de Liverpool, Sofía ve a Oscar por primera vez, sus ojos se miraban rojos e hinchados de tanto llorar por horas.

Pobre muchacho realmente la quería. pero esa zorra se atrevió a engañarlo con tantos hombres adinerados. dijeron Isabella y Martha con enojo.

¿De qué hablan?. pregunto Sofia.

Del video que se hizo viral hace 2 meses, Rosalia le fue infiel con su exmarido Oscar quien se la pasaba horas trabajando para complacer a esa gata rompehogares. y 2 días después le dio el divorcio a esa mosca muerta con todo y pruebas, pero la muy cínica e hipócrita no quería divorciarse de él pero su papá la amenazó con enviar sus fotos íntimas con los hombres que se acostó. dijo Martha mostrando su celular hacia Sofía.

“Oscar, será el joven que armaba ruido en su casa ayer”. se preguntó Sofía a sí misma.

Oigan, ahora regreso.

Dale con todo chica. dijo Isabella.

Sofía se armó de valor para confesar lo que se siente que alguien te engañaron y te roben a tus espaldas sin que te des cuenta. y toma una dura decisión pero firme en divorciarse de la persona equivocada, pero minutos después rompe en llanto frente a Oscar, y el joven la consuela.

Buenas tardes, ¿me puedo sentarme con usted?. preguntó Sofía con una voz calmada.

Como quiera, me da igual. dijo Oscar con la voz quebrada.

Vi tu video hace unos meses y se lo que se siente cuando alguien te mienten todo el tiempo. dijo Sofia con tristeza: mi ex marido siempre me robaba dinero en apuestas y siempre me engañaba con otras mujeres en las discotecas. todo el tiempo me decía como: “lo que haga con su vida no era mi problema” “y que si tomo prestado tus ahorros, estamos comprometidos grabate eso” Oo “Yo soy hombre y puedo divertirme” en verdad me molestaba mucho que dijera eso *snif* snif* me equivoque con el *snif*.

*se levanta de la silla* hey esta bien esta bien… no llores, tranquila.




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