La mañana después de aquella, Oscar caminaba por las calles de guia turística de Mexicali con la mente encendida por los recuerdos de la pasión que lo había envuelto. El bullicio de la ciudad parecía distante, como si todo lo que lo rodeaba estuviera cubierto por un velo de humo. No esperaba que el pasado lo alcanzara tan pronto.
En la esquina de una cafetería Coffee Street, una silueta conocida lo detuvo. Rosalia, su exmujer, estaba allí. Su mirada ardió con la intensidad de alguien que había esperado demasiado tiempo. El corazón de Oscar dio un vuelco: no era casualidad, ella lo había estado buscando.
Oscar. dijo Rosalia con voz firme, aunque sus ojos temblaban. No sabes cuánto he deseado encontrarte. he recorrido cada rincón, cada rumor, cada sombra que pudiera llevarme a ti. No puedo seguir sin ti. regresa conmigo.
Y te olvidas de la orden de alejamiento que firmaste. Dijo Oscar con repudio.
¿Orden de alejamiento? ¿Qué? qué orden?. Dijo Rosalia cayendo su máscara de mujer bondadosa.
Por si no lo sabias, hace 3 meses atrás te entregue los papeles del divorcio pero como no te tomo la molestia de leerlo primero le dije a mi abogado que también solicitaría la orden de alejamiento en tu contra: Después de todas tus infidelidades con tus amantes adinerados, todas tus falsas promesas y todo el vacío excesivo, crees que quiero regresar contigo. dijo Oscar con ira y con lágrimas en los ojos.
Rosalia. respondió Oscar con voz grave pero firme. No puedo. no quiero regresar atras. Lo nuestro termino entiéndelo, y aunque me busques mil veces y me ruegues que te perdone no volveré contigo.
Ella apretó los labios, luchando contra las lágrimas. El orgullo que siempre la había acompañado parecía quebrarse frente a la firmeza de Oscar.
¿Es por ella verdad? dijo con un dejo de reproche, refiriéndose a Sofía, la mujer que había visto junto a él en la fiesta de ayer.
Oscar negó con la cabeza lentamente.
No es por nadie, es por mi mismo. Y aunque salga con quien quiera o con quien no ese ya no es tu asunto. Con tus falsas promesas, tus falsas apariencias, tus lujos falsos y tu falso amor no me importan en lo absoluto y si me chantajeas con un “te vas a arrepentir” pues te tengo noticias. De lo que me arrepiento desde que te conocí fue casándome con una cualquiera como tu.
Rosalia retrocedió un paso, como si esas palabras tan ofensivas fueran un golpe. La multitud en la cafetería miraba a Rosalía a su alrededor, indiferente, pero para ellos el tiempo se había detenido. Oscar la miró por última vez, con una mezcla de decepción y firmeza, y se dio la vuelta.
Rosalia se quedó sola, con la certeza de que había perdido no solo a un hombre, sino a la última oportunidad de recuperar lo que alguna vez creyó eterno.
Mientras tanto Sofía y sus amigas iban caminando dando un paseo por toda la Plaza Sendero, compraban ropa nueva, fueron al cine, compraron cosméticos y accesorios, todo bien. Hasta que Isabella vio a Federico en la salida de la plaza. Isabella lo vio con desprecio hacia Federico después de todo el mal que le hizo a su amiga. Federico las vio y corrió hacia Sofía y sus amigas.
Sofia. dijo Federico con la mirada alegre y frustrada.
Qué quieres, todavía que vienes a verla otra vez no te basto con robarla y hacerla infeliz, desgraciado y malnacido. Dijo Martha con repudio hacia Federico.
Mas te vale que no intentes chantajear emocionalmente a Sofía de lo contrario llamaremos a seguridad. dijo Isabella con enojo.
No no esperen, solo vine a felicitar a Sofía. dijo con una voz dañada por exceso de alcohol.
¿De que me querías felicitarme? pregunto Sofia.
Quiero felicitarte por tener una mejor vida que yo nunca te he dado por mis descuidos, deseo que seas muy feliz con esa persona que encontraste. dijo con la voz quebrada: Sin embargo, debes tener cuidado de Rosalía.
¿Rosalia? “¿no era la ex mujer de Oscar? ¿porque me lo adviertes hasta ahora?”. preguntó Sofía a sí misma.
¿Por qué le dices que tenga cuidado con esa mujer? ¿A qué te refieres con eso?
Porque yo era uno de sus amantes. dijo con arrepentimiento. no causarte más problemas Sofia, solo era eso lo que quería decir. sin más que decirle se dio la vuelta y se fue y esa era la última vez que Sofia ve a Federico, sin reclamos y sin peleas y eso era lo que le parecía muy extraño de su parte por que antes de que fueran novios Federico nunca apartaba la vista de Sofía siempre que hablaba con puros hombres
*Yo también deseo que seas muy feliz a lado de la persona que quieres estar* dijo Sofia pensando. y sin nada más que decirle a Federico se dio la vuelta y se fue.
Al llegar a casa Sofía se sentía tan agotada de tanto caminar y haber cargado bolsas tan pesadas. su teléfono sonó con una notificación de mensaje de texto, era su madre preguntando cómo estaba. Sofía con confianza le cuenta a su madre Claudia había salido con un muchacho, explicó con tanta confianza que hasta terminó explicando que tuvo relaciones sexuales.
No más no se pasen de listos tu y ese tal Oscar, Entendiste. Dijo doña Claudia.
Si mama. respondió Sofía. Aunque Sofía en el fondo quería volver a hacerlo.
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Editado: 22.02.2026