Los lujos a mí no me importan solo a ti

Capitulo 5: El peso de las desiciones

Oscar caminaba sin rumbo fijo después de aquel encuentro con Rosalía. Sus pasos lo llevaban por calles que conocía de memoria, pero su mente estaba atrapada en su laberinto de emociones. La firmeza con la que había rechazado volver con ella lo llenaba de una extraña mezcla de alivio y culpa.

La noche caía, y con ella los recuerdos. Se preguntaba si había sido demasiado duro, si en su negativa había dejado escapar la posibilidad de sanar viejas heridas. Pero al mismo tiempo, sabía que regresar significaba traicionarse a sí mismo, volver a un mundo de apariencias y lujos que nunca le habían importado.

En su departamento, el silencio era abrumador. Encendió una lámpara y se dejó caer en el sillón. El eco de las palabras de Rosalía lo perseguía: “No puedo seguir sin ti”. Oscar cerró los ojos y respiró hondo. No era fácil cargar con la certeza de haber sido el centro de la vida de alguien, y al mismo tiempo negarle la esperanza.

Las horas pasaron lentas. Oscar tomó una libreta y comenzó a escribir, intentando ordenar lo que sentía. Cada palabra era un desahogo, un intento de darle forma al caos interno. Descubrió que lo que más le dolía no era la súplica de Rosalía, sino la sombra de lo que habían sido juntos: los momentos de ternura, las risas compartidas, los sueños que alguna vez parecieron posibles.

Sin embargo, en medio de esa tormenta emocional, también emergió una claridad: había elegido seguir adelante, aunque el camino fuera solitario. Su decisión no era contra Rosalía, sino a favor de sí mismo. Y esa convicción, aunque dolorosa, lo fortalecía.

Oscar se levantó, miró por la ventana y vio las luces de la ciudad titilan como estrellas caídas. Sonrió con melancolía. Sabía que el pasado seguiría tocando a su puerta, pero también sabía que tenía la fuerza para mantenerla cerrada. Oscar se paró unos minutos y comenzó a marcar a Sofía.

Bueno?. contestó Sofia.

Hola Sofia. respondió Oscar

¿Oscar? Perdóname pensé que eran los de la compañía, por poco no iba contestar. ¿Cómo conseguiste mi número?.

Oh, Isabella me escribió tu numero. Quería saber si me podía quedar en tu casa esta noche.

Claro. dijo Sofía contenta, Te mando mi dirección.

Gracias. dijo Oscar.

Al llegar a la mansión de Sofía, ella lo recibe con un cálido abrazo de bienvenida y al entrar las manos de Oscar no dejan de temblar. Sofía al notarlo sabía que algo no andaba bien y le preguntó qué le pasaba si sucedía algo en su trabajo. A lo que Oscar dijo que no era eso y sin opción le explicó que en la nueva cafetería que abrieron el año pasado se encontró con su expareja Rosalia. Y Sofía lo miró con una expresión algo de miedo y confusión. Y Oscar conteniendo la calma que él pueda su ex quería que volviera con él pero él se negó rotundamente y que según ella ya sabía lo que había entre Sofia y él.

¿Qué pasa? preguntó Sofía con preocupación ¿Pasó algo en tu trabajo?

No, no es eso. dijo Oscar con miedo y rabia.

En la cafetería en la que abrieron el año pasado me reencontré con mi ex Rosalía por sorpresa, quería que volviera porque según ella no podía seguir viviendo sin mi pero me negué por completo hasta la muy loca me siguió a todas partes después de que solicite el divorcio y la orden de restricción, hasta se enteró que teníamos entre tu y yo. por eso quería quedarme en tu casa contigo para que me dejara en paz.

Sofía, con miedo por dentro, recordó que en su reencuentro con Federico le había advertido de que tuviera cuidado con Rosalía ya que él era uno de sus amantes. Sofía para no decirle nada sobre su reencuentro ella acepta que Oscar se quede en su casa y si él quisiera puede mudarse con ella.

Claro que puedes quedarte a dormir aquí. Dijo Sofía. Pero si quieres también puedes venir a vivir aquí.

¿mudarme aquí contigo?. preguntó Oscar. *risa pequeña* Muchas gracias.

No hay de que. respondió Sofía.

Mientras tanto Rosalia seguía buscando desesperadamente a Oscar que lo siguió hasta su departamento para aclarar todo desde hace tres meses, pero los vecinos al ver a la mujer del video le avientan objetos e insultando de mil maneras para que se vaya del departamento.

OSCAR. grito furiosa. MAS TE VALE QUE ABRES LA PUERTA DE INMEDIATO MALDITO, *toc toc toc* OSCAR ALEJANDRO HERNANDEZ JIMENEZ ABRE LA CH#@DA PUERTA C#¡@JO.

CÁLLATE MALDITA GOLFA. gritó una de las vecinas del departamento.

YA LARGATE ZORRA DESVERGONZADA. contestó un padre de familia.

ESTÁS ARMANDO ESCÁNDALO POR ESE MUCHACHO YA DEJALO EN PAZ. grito una ama de llaves.

VETE CON TUS AMANTES P#@A BIEN QUE ERES MUY BUENA PARA ABRIR LAS PATAS CON MEDIO MUNDO PERO A TU MARIDO LO MATAS TRABANJO. contestó un hombre de 70 años.

LÁRGATE, FUERA, DESVERGONZADA, ZORRA, LARGATE.

Rosalía al escuchar tales palabras ofensivas Rosalia sale corriendo llorando hasta llegar a su vehículo. Así que Rosalia saca su celular y ve en el Facebook y ve que se hizo viral un video donde salía Rosalía y Oscar con su abogado viendo que Oscar le entregaba los papeles de divorcio y como su padre la avergonzó enfrente de ellos.

Y al ver los comentarios ve que todas estaban hablando mal de ella. los comentarios decían cosas como:

Maldita p#ta ese era mi esposo gata rompehogares.

Eres un asquerosa interesada.

Como pudiste hacerle esto a tu marido, eres una zorra.

Eres una cínica alcahueta, para que lo quieres si de todos modos no sabes ni cómo valorar a la persona que te amo durante un año.

Rosalia quedó tan devastada que apagó su celular y comenzó a llorar adentro del carro toda la noche.




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