Los días posteriores al encuentro con Rosalía fueron un torbellino de pensamientos para Oscar. Sin embargo, poco a poco, la claridad que había ganado al negarse a volver atrás comenzó a abrirle espacio a algo distinto: la posibilidad de mirar hacia adelante.
Oscar aún recuerda una tarde, mientras caminaba por el jardín, se había reencontrado con Sofia. Al inicio Oscar Y Sofía aún no se habían conocido ni eran cercanos en ese entonces. Sofía era una amiga de la universidad que había aparecido en su vida de manera inesperada en aquella cafetería de Starbucks. Su sonrisa tenía la frescura de lo cotidiano, y su conversación estaba libre de pretensiones. Sofía no hablaba de lujos ni de apariencias; hablaba de proyectos, de sueños sencillos, de la importancia de vivir con autenticidad.
Oscar. lo llamó Sofía por sorpresa mientras tomaban café bajos los árboles de la mansión en una madrugada de abril, ¿has pensado en lo que siempre te apasiono? ese taller de escritura que querías abrir, o quizás un proyecto que te saque de la rutina. dijo.
No, aun no pero lo pensaré. dijo sonrojando.
Y tu, ya pensaste en algo. preguntó Oscar. Bueno estaba pensando abrir una tienda de ropa o una joyería tal vez.
Oscar la miró sorprendido. Había olvidado cuánto le motivaba la idea de crear algo propio, algo que no dependiera de las expectativas de los demás. Sofía, con su manera directa y cálida, parecía recordarle quién era en esencia.
Esa conversación se convirtió en un punto de partida. Oscar comenzó a bosquejar ideas para un pequeño círculo literario, un espacio donde pudiera compartir historias y escuchar las de otros. Sofía se ofreció a ayudarlo, y juntos empezaron a planear encuentros en cafés, con la intención de reunir a personas que buscaran expresarse sin máscaras.
Mientras escribía los primeros borradores de invitaciones, Oscar sintió que la carga emocional del pasado se transformaba en energía para el futuro. No era un nuevo amor todavía, aunque la complicidad con Sofía despertaba algo en su interior. Era, sobre todo, una nueva amistad inesperada que le devolvía la esperanza.
Después de aquel baile romántico de la otra vez, Oscar tomó decisión dejar todo el pasado doloroso atrás y comenzar una nueva vida con la persona indicada que el destino quiso que se reunieran, y enfrentar amenazas de gente que se metan en su camino.
Por primera vez en mucho tiempo, Oscar no pensaba en lo que había perdido, sino en lo que estaba por construir. Y esa certeza lo llenaba de una paz que no había conocido en años.
Bueno ya me voy, Oliver y Felix me estarán esperando en el trabajo. Al rato empacare mis cosas del departamento. dijo Oscar apurado.
Está bien, ve con cuidado. respondió Sofía.
Al llegar al Starbucks Oscar ve que aún todavía no había gente en el local y pensó que había llegado tan temprano como siempre lo hace, al entrar solamente encontró a Felix limpiando el comedor de la cafetería y cantando Quiereme de los Bukis.
Ah buenos días Oscar. saludo Felix.: ¿Y eso que madrugaste tan temprano?
Es que no había puesto la alarma ayer en la casa de Sofía. dijo Oscar bostezando.
Ahhh haciendo el chucky chucky con Sofía otra vez ¿verdad? Escuincle travieso luego no te pases de copas con Sofi como la otra vez porque luego me dejas sin comer por tu culpa. dijo Felix con fastidio en su rostro.
Solamente lo hicimos una sola vez, no pensé que nos estarían esperando para ya irnos del salon.
No lo hace. Por eso te digo que no te pases de copas otra vez.
Okey Okey, no lo vuelvo hacer delante de tu presencia, ya me imagino que eso de ser soltero te está gustando todavía. dijo Oscar.
De hecho ya no. Dijo Felix. *Voltea Oscar con confusión*: Desde que Sofía trajo a sus amigas a la fiesta de antier me acabo de enamorarme de una de ellas.
¿Quién, Martha o Isabella?
Isabella. *levantando las cejas y con una mirada seductora*
Ah, a mi me criticas por pasarme bien con sofia pero tu en cambio te llevaste a Isabella a tu cama para hacer tus necesidades. Exclamó Oscar con asombro y enojo.
En mi casa mas no en una habitación de un salón de eventos. ¿Captas?. dijo Felix con una expresión muy fresa.
Mientras tanto en la Liverpool Sofia se encontraba limpiando en todos los pasillos hasta que escuchó gritos desesperados en el otro lado, camino hacia el demostrador y ve que ahí estaba Rosalia armando un escándalo y sujetada por guardias de seguridad exigiendo una explicación de sofía el ¿porqué se acostó con su exmarido? Pero los clientes incluyendo trabajadores y gerentes al ver a Rosalia ya sabían de la infidelidad con Oscar y de lo que ella lo había hecho sufrir.
AY qué escándalo ya saquela. dijo una madre acompañando a su hijo de 7 años.
Ya saquen a esa prostituta de aquí, quien sabe con cuantos hombres se va a querer acostar. dijeron una pareja.
Pero Rosalia solamente gritaba y pataleaba exigiendo hablar con la mujer que estuvo con su exmarido pero los guardias la jalonearon y se la llevaron. Al sacarla del lugar Rosalia les gritaba a los guardias y los amenazaba con demandarlos a todos por haberla echado pero Federico salió en defensa diciendo que ya los dejara en paz y que de lo contrario llamaría a la policía por acoso.
Ahh, Malditos los demandare cómo se atreven a sacar a la fuerza a una dama.
Más bien una gata igualada disfrazada de dama y es mejor que ya dejes de acosar a tu exmarido y a su novia. dijo Federico con voz firme.
Jamás voy a dejarlos en paz, esa gata tiene que entender que Oscar sigue siendo mio.
*Risa amarga* Lo quieres todavia, despues de haberlo engañado con tantos hombres revolcados en tu cama en la que también se dormia tu marido
*Bofetada* Eres un maldito infeliz, tú también te acostaste conmigo, le fuiste infiel a tu mujer que ahora se está aprovechando de mi Oscar, haz que esa mujer se aleje de él. Dijo Rosalia con reproches y berrinches de niña chiquita.
#443 en Fanfic
#5609 en Novela romántica
drama amor adolescente dolor y perdida, traicion matrimonio nuevos comienzos
Editado: 22.02.2026