El círculo literario seguía creciendo, la vida de Oscar y Sofía se había llenado de momentos sencillos pero profundos. Tras la derrota definitiva de Estefania, la paz que tanto habían defendido finalmente se asentaba en sus días. Era como si cada palabra compartida, cada gesto cotidiano, se convirtiera en un símbolo de libertad.
Una tarde, Oscar invitó a Sofía a caminar por el centro histórico donde solían reunirse al inicio de su amistad. El sol caía lentamente, tiñendo el cielo de tonos dorados y rosados. Sofía sin sospechar nada, disfrutaba del aire fresco y de la compañía de Oscar, quien parecía más nervioso de lo habitual.
Se detuvieron frente a una banca de madera, la misma banca donde había hablado sobre sus sueños por primera vez. Oscar tomó la mano de Sofia con delicadeza y la miró con una mezcla de ternura y decisión.
__ Eh…
__ Sofia… __ dijo Oscar con una voz un poco temblorosa pero emocionada __, hemos pasado por tormentas, por sombras y por pruebas que parecían imposibles. Pero cada una de ellas me ha demostrado que contigo todo vale la pena. No quiero que nuestra historia sea solo capítulos de lucha y resistencia… quiero que sea también capítulos de amor y esperanza.
Oscar sacó un pequeño anillo que había guardado en su bolsillo. El brillo de la pieza reflejaba lo que él quería transmitir: autenticidad, sin lujos ni apariencias.
__ Sofía… ¿Quieres casarte conmigo? __ preguntó Oscar con él con el corazón latiendo con fuerza.
Sofia lo miró con lágrimas en los ojos, sorprendida pero llena de alegría. Sonrío y respondió sin dudar:
__ Sí, Oscar. Quiero estar contigo… Siempre.
El abrazo que siguió fue más que un gesto: fue una promesa de un nuevo comienzo. Federico y Mirabel, habían llegado discretamente para acompañarlos, aplaudieron desde la distancia, celebrando la unión que nacía en medio de la paz conquistada.
Oscar y Sofía por fin entendieron que podían dejar las sombras atrás. Lo que habían construido juntos era más fuerte que cualquier amenaza, y ahora se abría ante ellos un futuro lleno de esperanza, autenticidad y amor verdadero.
__ (“Ve con él Sofia, te lo ganaste”) __ pensó Federico, luego miro a Mirabel y preguntó:
__ Bueno, ¿y qué quieres hacer ahora Mira?
Y Mirabel respondió con calma:
__ ¿Ahi que ir a comer alguna parte y dejarlos a solas? ahora que la pesadilla por fin ha terminado.
__ Suena bien.
Luego llegaron a un restaurante de mariscos, solo para conversar un poco como si fuera su primera cita, y pensando que harían después. Como, cambiarme de empleo o ahorrar un terreno.
Quizás pueda ahorrar un terreno para poder vivir nosotros juntos como compañeros de cuarto ¿que dices? __ dijo Mirabel dudando.
__ Nah… Prefiero una casa ya construida que comprar un terreno, saldrá más costoso pero prefiero eso que andar comprando materiales para construirla.
__ Bueno eso si… Ya pensaré en otra cosa.
__ ¿Pensare? mejor dicho “Pensaremos en otra cosa” acuérdate que no estas haciendo tu sola __ dijo Federico riendo mientras Mirabel se enfada por que la corrigieron.
Mientras tanto, Oscar y Sofía estaban paseando dentro de la Plaza Cachanilla como una cita romántica. Oscar vio un vestido de boda bordado con rosas blancas alrededor de la falda larga y esponjosa, y se le ocurrió la idea de recrear una réplica exacta del vestido. Así que tomo una foto para mandarla a hacerla.
__ Guau… mira mi amor que hermoso vestido, Ojala quisiera uno para nuestra boda.
__ Sí, es precioso __ dijo Oscar contento con el teléfono en el bolsillo de su abrigo.
#525 en Fanfic
#6937 en Novela romántica
drama amor adolescente dolor y perdida, traicion matrimonio nuevos comienzos
Editado: 19.05.2026