Los Lunes con Chía

Capítulo 10: El hombre que llegó demasiado temprano

LOS LUNES CON CHÍA

Capítulo 10 — Lunes

El hombre que llegó demasiado temprano

Publicado: Lunes por la mañana | Aksanera | Invierno

✦ Antes de la hora ✦

Don Abel Engregor llegó a la radio a las seis y veinte de la mañana.

El programa comenzaba a las ocho.

El vestíbulo todavía tenía varias luces apagadas cuando apareció con un abrigo marrón, una bolsa de papel bajo el brazo y la expresión tranquila de quien no veía nada extraño en presentarse una hora y cuarenta minutos antes de una entrevista.

GUARDIA: Don Abel, el estudio todavía está cerrado.

DON ABEL: Llegué temprano.

GUARDIA: Bastante temprano.

DON ABEL: Eso dije.

A las siete ya estaba en la sala de espera, con una taza de café y las revistas acomodadas por tamaño. El operador interpretó su silencio después del primer sorbo como aprobación. No lo era exactamente.

Chía llegó a las siete y doce con una taza térmica en la mano.

No era café.

Era té de bergamota, preparado durante cuatro minutos exactos porque la caja indicaba entre tres y cinco y Chía consideraba irresponsable dejar un margen de ciento veinte segundos sin investigar.

Encontró a Don Abel frente al ventanal del pasillo, mirando cómo Aksanera empezaba a aclararse detrás de los edificios.

CHÍA: Llegó temprano.

DON ABEL: Eso me dijeron.

CHÍA: El programa comienza a las ocho.

DON ABEL: También me dijeron eso.

Chía miró la bolsa de papel sobre la mesa.

CHÍA: ¿Trajo pan?

DON ABEL: No sabía si en la radio desayunaban.

CHÍA: Desayunamos.

DON ABEL: Entonces estuvo bien traerlo.

No mencionaron la madrugada en la panadería ni la mujer sentada dentro de un espejo. Don Abel solo miró la taza térmica.

DON ABEL: ¿Cambió de bebida?

CHÍA: Estoy reduciendo la cafeína.

DON ABEL: Entiendo.

Lo dijo sin pedir otra explicación.

A las siete cuarenta y cinco Chía se sentó frente al espejo del camerino.

Miró su reflejo durante tres segundos.

El reflejo sostenía una taza que no correspondía con los recuerdos de todos los lunes anteriores. Chía levantó la comisura derecha. El reflejo hizo lo mismo.

Sobre la mesa, junto al guion, había uno de los panes que Don Abel había traído. Pequeño, redondo, con una marca sencilla sobre la corteza.

El pan del domingo.

Chía tomó aire, se levantó y salió hacia el estudio.

Lista.

— — —

✦ APERTURA ✦

Sonido de intro musical. Percusión ligera, dos acordes de guitarra y el ruido suave de una bolsa de papel abriéndose.

CHÍA: ¡Buenos días, chips! Son las ocho en punto en Aksanera. El cielo está despejado, el frío está haciendo su trabajo con una disciplina admirable y ustedes están escuchando Los Lunes con Chía, auspiciado por Recursos Municipales Aksanera.

(pausa, con la sonrisa oyéndose en la voz)

CHÍA: Donde todos mantenemos un espacio limpio.

(la música baja)

CHÍA: Yo soy Chía Loudest y hoy tenemos a un hombre que llegó una hora y cuarenta minutos antes del programa.

DON ABEL: Una hora y treinta y nueve.

CHÍA: El minuto que tardamos en encontrarlo también cuenta.

DON ABEL: Entonces una hora y cuarenta.

(risas del equipo)

CHÍA: Mi invitado no aparece en monumentos. Aparece en las costumbres de Aksanera. Durante cuarenta años, mientras la ciudad dormía, estuvo en la calle Miramar preparando el trabajo que nosotros encontrábamos terminado al despertar.

CHÍA: Muchos conocen el pan del domingo: después de misa, antes de un turno o camino a una casa donde no sabían qué decir. Durante cuatro décadas pasó por las manos del hombre sentado frente a mí.

(el sonido leve de Don Abel acomodándose junto al micrófono)

CHÍA: Don Abel Engregor, panadero nocturno de la Panadería Engregor, actualmente en su primer lunes sin turno desde hace cuatro décadas. Bienvenido oficialmente a Los Lunes con Chía.

(aplausos del equipo)

DON ABEL: Muchas gracias, Chía. Buenos días a todos.

CHÍA: ¿Está nervioso?

DON ABEL: No.

CHÍA: Vamos a tener que trabajar para conseguir una respuesta dramática.

DON ABEL: Puede intentarlo.

CHÍA: Acepto el desafío. Empezamos.

— — —

✦ BLOQUE 1 ✦

Recursos Municipales Aksanera — Las preguntas de la radio

Jingle institucional. Una escoba se desliza sobre una vereda. Campanilla breve.

VOZ EN OFF: Recursos Municipales Aksanera. Una ciudad limpia empieza antes de que usted despierte. Aksanera, donde todos mantenemos un espacio limpio.

Jingle de cierre.

CHÍA: Primera pregunta. Después de cuarenta años trabajando de noche, ¿qué hizo la primera noche en que ya no tenía que ir a la panadería?

DON ABEL: Me desperté a las once y diez. La alarma sonó cinco minutos después. Me vestí para trabajar y recién en la cocina, al ver los zapatos junto a la puerta, recordé que ya no tenía turno.




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