“No, no, la enciendo, que no me parece bien que tú sí y yo no, si total es manía personal” y Sofía enciende la cámara mientras piensa qué chico más guapo. No porque tenga intención de nada, simplemente el chico es objetivamente guapo, y ya habían estado en más reuniones y sabe que además de guapo es gracioso y sorprendentemente inteligente, pero por otro lado al verle se ha dado cuenta de lo que ya pensaba, que no tendrá más de 30 años, de hecho duda mucho que llegue a ellos, y se ha sorprendido pero tampoco sabía muy bien el motivo, sabía que era joven.
Alza un poco la vista para mesarse el pelo y ajustarse la camisa, no para estar más o menos guapa sino para no dar la impresión de dormida en una reunión donde debiera estar despierta y aprieta el botón. La cámara hace un parpadeo, negro, blanco, gris, verde y aparece su imagen.
“Como verás no la enciendo porque no salgo especialmente favorededora, la cámara de este portátil no es demasiado buena”