Los prejuicios de alta costura.

El confesionario de la moda.

"Comedia no apta para personas de buenos principios."

—¿Qué si me considero una buena persona? —Sonreí a la cámara, ladeando apenas el rostro para que la luz resaltara mejor mis pómulos.

—Por supuesto. Creo que la bondad es como un buen perfume; si no tienes uno de calidad, mejor no salgas a la calle. Me esfuerzo cada día por inspirar a los demás a través de mi trabajo y, sobre todo, de mi impecable gusto.

《Es una pregunta innecesaria, ¿que si soy una buena persona?, oye soy una chica filantropa, genio... ¿acaso no ve mis redes sociales?, ahí subo mis acciones altruistas, doné un lote de uniformes de alta costura —con costuras reforzadas en hilo de seda, por supuesto— al internado menos agraciado del estado.

Pobres niños, las paredes se están cayendo, pero ahora tienen un corte entallado que les resalta la silueta. Si no los adoptan ahora, es que la gente no tiene sentido del estilo, a eso le llamo un buen marketing y por supuesto una noble acción.》

El entrevistador solo observaba mi mirada dulce y continuó.

—Brooke, diriges a un equipo de cincuenta personas. ¿Cuál es el secreto para ser una líder tan querida?

Acomodaba mi cabello sutilmente mientras miraba la cámara, me gustaba cuidar cada detalle de mi.

—El secreto es que no hay secreto, el respeto mutuo es esencial, escucho cada idea, cada sugerencia... creo firmemente que el talento puede venir de cualquier lugar. Mi puerta siempre está abierta para quien quiera aprender.

Sí, claro. Ojalá fuera tan sencillo dirigir a cincuenta personas. Tengo que fingir que convivir con ellos no me agota para mantener el trabajo a flote. Si yo no estuviera ahí, convertirían cada decisión sencilla en una reunión de tres horas.

Aunque… esa cámara me está ensanchando la cintura. Qué lente tan poco favorecedor.

En fin, talento tienen, supongo. El verdadero problema es que todavía necesitan que alguien les explique cómo utilizarlo correctamente.

Mi puerta siempre está abierta, por supuesto... para que entren, observen cómo se hacen las cosas y procuren no tocar nada.》

Al ver a la asistente del entrevistador senti alivio.《Bueno… hermosa sigo estando. El problema es que esta cámara no está captando la magnitud completa del asunto.》

—Si, eso había oído que en tu oficina casi nunca estas, que te la pasas mas con tu equipo de trabajo, ahora veo una de las claves de tu exito, bueno Brooke— siguió hojeando su libreta.

—Todos nos hemos preguntado, ¿que ha tenido que sacrificar una chica tan joven y exitosa como tú para llegar a la cima?

Me tomé un segundo, mirando hacia una ventana inexistente con una melancolía qué me habría ganado un Oscar.

—El tiempo, supongo— Suspiré —He sacrificado horas de sueño, vacaciones y muchos momentos personales. Pero cuando veo un uniforme terminado, se que cada segundo de soledad ha valido la pena por el arte.

《Sobre todo he sacrificado momentos personales... emm aunque pensándolo bien estar trabajando es mejor que ir cada fin de semana a cenar con mis abuelos, mi madre siempre me obliga a sentarme a lado de mi abuelo y eso es una tortura, tengo que fingir que no veo la funda de su celular... ¡es un calzon de corazones!, a veces siento que lo hace adrede, siempre es una funda con un diseño mas deplorable》

—¿Qué opinas de Jesse?, mi pregunta es necesaria ya que ustedes son considerados por muchos como los jóvenes mas talentosos de la actualidad.

Al oir su nombre, tome aire intentando que mi sonrisa dulce no se desdibujara porque la entrevista se trataba de mi no de ese arrogante.

—Él es mi mejor amigo y la persona más talentosa que conozco, me encanta su espontaneidad y su agilidad mental para crear diseños que nadie más en su rubro sería capaz de concebir, es un genio.

《Es un morboso machista que se cree un genio incomprendido, un cretino de lo peor... solo somos amigos porque disfrutamos mutuamente molestarnos y es divertido.》

—Espectacular, Brooke, me ha encantado esta entrevista, eres una mujer encantadora

Al terminar la entrevista, me levante y le regale a la cámara tres lindos gestos, minutos después recibí una llamada, era mi jefe, planeaba una junta... seguramente algo importante tenia que decirnos.

Mientras tanto, en el ala opuesta del edificio, el ambiente era drasticamente distinto. El aroma a flores blancas de Brooke fue reemplazado por el olor a café cargado y una energia algo oscura.

Jesse ni tan siquiera miraba a la camara estaba revisando su reloj

—¿Que si me considero una buena persona? —Jesse soltó una carcajada breve—. Por supuesto.

Se inclinó hacia la cámara hasta invadir el espacio del lente, con una confianza que rozaba la insolencia.

—Mira, seguramente alguna santurrona ya te dio un discurso sobre caridad, bondad y la importancia de ser querido —dijo Jesse mientras regresaba a su asiento con una elegancia descuidada—. Pero esa pregunta solo preocupa a las personas que temen dejar de recibir invitaciones.

Se recostó cómodamente.

—Yo organizo las fiestas. La opinión del resto es apenas parte del entretenimiento.

El entrevistador carraspeó, todavía incómodo por la cercanía de Jesse, y consultó la siguiente pregunta.

—Diriges un equipo de cincuenta personas. ¿Cuál es el secreto para ser un líder tan querido?

Jesse se recostó en el asiento y observó al entrevistador como si acabara de contar el peor chiste del siglo.

—¿Querido? —repitió, saboreando la palabra con visible diversión—. No estoy aquí para que me quieran. Estoy aquí para que confíen en que sé exactamente lo que estoy haciendo.

Se acomodó uno de los puños de la camisa.

—El secreto es bastante sencillo: ellos hacen bien su trabajo, yo consigo que su trabajo parezca extraordinario y todos fingimos que mi personalidad no es un inconveniente.

​Se señaló a sí mismo con un dedo largo y elegante.




Reportar




Uso de Cookies
Con el fin de proporcionar una mejor experiencia de usuario, recopilamos y utilizamos cookies. Si continúa navegando por nuestro sitio web, acepta la recopilación y el uso de cookies.