Los prejuicios de alta costura.

Cap 7: La coreografía de un desastre anunciado.

"Comedia no apta para personas de buenos principios... ni para personas profesionalmente cuestionables"

La mañana seguía su curso como cualquier otro día en la ciudad.

Los rayos del sol iluminaban las avenidas mientras el sonido de cláxones y pasos apresurados se mezclaban.

El calor era agradable reflejo de esa hermosa mañana primaveral.

Personas iban y venían cargando café, bolsas y preocupaciones comunes.

La ciudad respiraba vida.

Pero dentro del Grand Gallery... nada parecía pertenecer a la misma realidad.

Las enormes puertas de cristal aislaban el ruido del exterior, era otro mundo.

Ahí dentro no existía la mañana.

Solo luces cálidas, perfumes caros y whisky servido a una hora moralmente cuestionable.

El eco elegante de tacones resonando sobre mármol oscuro. Y susurros cargados de prejuicio flotando suavemente entre vitrinas iluminadas.

El centro comercial perteneciente a la empresa Lumine & CO había dejado de parecer un mall hacía horas.

Ahora era una galería exclusiva y pretensiosa de alta costura convertida en pasarela privada.

Camarógrafos cuidadosamente seleccionados se desplazaban lentamente entre las instalaciones mientras modelos, estilistas y asistentes caminaban bajo enormes estructuras de cristal adornadas con conceptos primaverales.

Flores, tul, seda y colores suaves.

Las vitrinas exhibían vestidos como si fueran piezas de museo.

Nada ahí parecía diseñado para personas normales.

Todo pertenecía al universo cuidadosamente construido por la división de Tendencias de Alta Costura de Lumine & CO.

Y aquella mañana... era su territorio.

Mercy dominaba el entorno con una presencia cálida y delicada, como si representara todo lo que una frágil flor podía ofrecer.

–Necesito que cuando camines inspires exactamente lo que esta colección transmite... frescura, elegancia y personalidad.

La temporada de primavera estaba entrando en su última etapa.

Durante tres años consecutivos, Mercy había dominado las tendencias primaverales en las pasarelas más exigentes y elitistas de la industria.

Su nombre era prácticamente sinónimo de primavera dentro de la industria de alta costura.

Pero este ya no parecía ser su ciclo.

Rebi y aquella absurda tendencia de oscurecer la primavera habían logrado cautivar a demásiadas personas.

Flores negras, tul gris, opulencia y romance decadente.

El verano ya se encontraba a la vuelta de la esquina y Mercy solo quería terminar la temporada con un último gran despunte.

–Pronto entraremos a las colecciones de verano —comentó con suavidad mientras observaba a las modelos —aunque también domino ese ciclo... no es mi fuerte.

Adrien observó en silencio una de las vitrinas iluminadas antes de responder con tranquilidad —Ahí podrás acabar con Rebi. Dudo mucho que ese absurdo concepto de oscurecerlo todo funcione durante el verano.

Sus ojos recorrieron lentamente las enormes pantallas llenas de flores y tonos cálidos.

—La primavera podía adaptarse un poco a esa estética decadente... pero el verano exige otra cosa.

Hizo una pequeña pausa.

—El verano necesita vida. Exceso. Intensidad. Y Rebi solo sabe ofrecer oscuridad y opulencia... que patético.

El sonido elegante de los tacones seguía resonando sobre el mármol oscuro mientras varias modelos atravesaban lentamente la enorme pasarela improvisada entre vitrinas iluminadas.

Mercy observaba cada detalle con atención.

—No bajes la mirada al girar- comentó con suavidad. —La colección necesita seguridad, no timidez.

La modelo asintió nerviosamente.

Adrien permanecía sentado junto a Mercy, observando meticulosamente el desfile de prueba.

Sus miradas recorrían a las modelos con una precisión incómoda, como si cada pequeño error pudiera arruinar toda la colección.

Y entonces... algunos fotógrafos comenzaron a murmurar, se movian de un lado a otro abriendo camino.

Varias asistentes acomodaron rápidamente su postura.

Incluso una modelo tropezó apenas al verla aparecer.

Blair avanzó por el corredor principal como si el lugar entero le perteneciera.

Tac. Tac. Tac.

Vestía de negro y caminaba con una naturalidad ofensivamente perfecta.

Ni siquiera parecía estar esforzándose.

Un camarógrafo levantó inmediatamente su cámara.

Otro hizo lo mismo.

Muchos los siguieron.

Blair apenas les prestó atención.

—¿Ese tul sigue ahí? —preguntó mirando una de las vitrinas florales.

Una asistente dudó. –Es parte del concepto pri...

—Parece decoración de baby shower caro.

Silencio.

Adrien soltó una pequeña risa silenciosa.

Nadie dentro del Grand Gallery discutía los comentarios de Blair.

Ella no era únicamente la super top model principal de la división de Tendencias.

Era también la consejera personal de Mercy.

Los fotógrafos seguían capturando imágenes de ella incluso mientras hablaba.

Porque era irritantemente fotogénica.

Blair recorrió lentamente las vitrinas antes de hablar.

—Todo esto sigue siendo demasiado "agradable".

Una asistente frunció apenas el ceño.

—¿Perdón?

—La alta costura no debería hacer sentir cómoda a la gente. Debería hacerlos sentirse pobres.

Silencio.

Mercy sostuvo su mirada. Blair era brutal, prejuiciosa y excesivamente superficial.

Y en un mundo como ese... sobrevivir lo era todo.

Silencio.

Las luces cálidas del Grand Gallery se reflejaban sobre el mármol oscuro mientras varios fotógrafos seguían capturando imágenes de ambas como si estuvieran viendo un duelo cuidadosamente coreografiado.

Los asistentes y modelos intentaban mantener la compostura.

Las conversaciones entre Mercy y Blair siempre arrastraban el ambiente hacia ese punto.

Silencios incómodos. Miradas tensas y críticas disfrazadas de consejos profesionales.




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