Las vacaciones no habían terminado pero había decido volver a la escuela para visitar a Ceres y a sus amigas. Había preparado algunos postres para el día de hoy y también preparo algunas comidas saladas que esperaba que pudieran probar para saber si podía o no meterlos al menú del restaurante.
Además, quería hablar con Ceres sobre algo que le había estado pasando pues Zeus no supo que responderle. Quizá Hades y ella sepan algo.
Pero pasaría por el cuarto de Dafne primero.
Cuando toco, nadie contesto por lo que pase ahora al cuarto de Ceres pero de nuevo nada ¿Estarán reunidas en el jardín almorzando? Quizá deba ir para allá antes que cualquier cosa.
Mientras avanzaba note que la biblioteca estaba clausurada— ¿Q-qué paso aquí?
Algo había explotado en el piso más alto y alrededor había restos de lo que parecía un combate, lo que de alguna forma me lleno de inquietud ¿Ceres habrá estado involucrada? Esperaba que no pero…
— ¿Artemisa?— Preguntó Minerva detrás de mí, lo que me sorprendió— Ah, ya viste esto…
— ¿Q-qué paso?— Fue lo único que pude preguntar.
—Yo tampoco se los detalles pero tiene algo que ver con los hermanos Rinaldi y ninguno esta como para preguntarles. Creo que hasta fueron citados al tribunal… Son demasiadas cosas las que pasaron— Minerva apretó los labios.
— ¿Dafne? ¡¿El tribunal?! ¡¿Por qué?!— No pude evitar hacer una mueca, apretando con fuerza mi canasta de comida.
—Lo siento, como te dije, no tengo idea y Ceres…
— ¡¿Qué pasa con ella?!— Pregunte mirándola con los ojos muy abiertos.
Minerva me llevo a su cuarto pero, ya había estado aquí, entonces ¿Me había ignorado?
La presidenta del club toco la puerta y la única respuesta fue el silencio. Al menos no fui a la única que se lo hizo.
—Volví, fui a conseguir algo de comida ¿Quieres desayunar?— Preguntó Minerva, sosteniendo en sus manos también una bolsa con comida. No la note hasta ese momento. El tono de Minverva cambio tras un silencio, levemente más animada— ¡Y también vino Ceres! ¿No quieres verla? ¡Trajo postres!
Silencio.
Debía ser grave si de verdad no había comido nada.
— ¿C-Ceres?— Me acerque a la puerta y la toque suavemente— ¿Estás bien? ¿Qué paso?
Silencio.
—Ha estado así desde ayer, creo que, sea lo que sea que paso, la afecto mucho… Hades ha salido de vez en cuando y solo recibe la comida pero no me ha querido decir nada— Explico Minerva.
— ¿Y si…?— Comencé.
—Hay una barrera, ni otro ser mágico ni humano puede entrar— Minerva también pensó en todas las formas que podía para entrar a hablar con ella. Se sentía igual de desesperada de no poder ayudarla.
— ¿Zeus?— Lo llame.
—Es una barrera fuerte— Acepto mi amigo, cruzándose de brazos— Podría mermarla de a poco pero no sé qué tanto tardaría y tomando en cuenta que es Hades quien está detrás de ella, quizá la regenere con la misma velocidad que yo la pueda mermar.
Negué con la cabeza. No funcionaria. Ya sabíamos que Hades y ella eran muy fuertes.
— ¿Ceres?— Volví a llamar— ¿Podemos hablar? Sea lo que sea que haya pasado, no estás sola ¿Si? Estamos contigo, Minerva y yo y… Estamos preocupadas, queremos hablar ¿Podemos? Solo un poco...
Silencio.
—Escucha, traje bocadillos que hice con mi mamá, algunos son para ver que opinan, y quizá podamos ponerlos en el menú, ya sabes pero tu opinión, la de Dafne, la de Minerva, es importante, así que…
Más silencio.
—Me quedare a su lado— Le dije a Minerva.
—Te acompañare…
—Ve a descansar— Detuve a Minerva. Ya había notado sus ojeras y si estuvo aquí desde ayer, entonces no debió dormir en cama y seguramente estaría adolorida— Yo hare guardia por hoy ¿Si? Por favor…
—No debes preocuparte por mí, puedo…
—De verdad, estaremos bien, la cuidaré bien, te lo prometo— Le insistí.
—Bien pero hablarme cualquier cosa— Me dijo y comenzó a caminar hacia su edificio, estirándose.
—Lo hare, descansa— En cuanto se fue, me gire hacia la puerta y me senté frente a esta, entonces comencé a rebuscar entre los postres de mi canasta— Ceres, hice este con fresas y chocolate, es muy dulce pero es delicioso, por eso pensé en hacerlo pequeño aunque tiene una pinta increíble así de grande…
Me la pase explicándole sobre los postres, y aunque no podía verlos, esperaba estarlos describiendo bien, aun así, me sentía impotente y mi cuerpo temblaba por alguna razón que no entendía.
Logre escuchar algunos ruidos cerca de la puerta pero nadie abrió, ni siquiera Hades.
¿Qué diablos había pasado? ¿Qué paso con Dafne? ¿Con Ceres? ¿Todo tendrá relación? Quería ver a Ceres, quería ver que estuviera bien, también quería ver a Dafne, claro pero ¿Por qué tendría que ir a juicio?
—Este es el último, se ve delicioso pero es salado, con jamón y queso, creo que podría servir como tentempié— Asegure sosteniéndolo en mi mano— Quizá servirlo con algo de salsa de tomate o quizá hasta picante.