Los Secretos de la Familia Barrie #1

14. MISTERIO

CAPÍTULO CATORCE – MISTERIO

“Debilidad y tracción I”

 

19 de febrero del 2022

El frío de la calle me daba tristeza, era febrero y no tenía nadie, no tenía a quien festejar un cumpleaños ni padres quien me quisiera como yo lo había deseado. Odiaba a mi familia, odiaba a todo el mundo que solo vivía con mi propia soledad.

Caminaba sin rumbo, solo caminaba. Odiaba a la gente que me hizo daño y a las que lo ocasionó y eso tenía que ver una venganza, ¿lo malo? Que no sabía dónde estaban. Era muy pequeña de mentalidad que no supe guardar su nueva dirección.

Creé una cuenta de un blog mientras tomaba un capuchino y escuchaba Alicia Keys en la cafetería, busqué todo Estados Unido sin parar hasta que los encontré: Beverly Hills.

No podía hacer nada por el momento y tenía que hacer algo para que no sospechen como lo hicieron en varias personas. Me mudé a Los Ángeles y comencé a investigar a cada familia que habitaban, uno me sorprendía y otros eran muy aburridos… pero al fin a cabo, eran mentiras y secretos de cada familia. Y así fue como comencé a revelar secretos.

Sin un sexo o vinculo de ninguna persona, sin vinculo bancarios o nombres y apellidos reales. Era algo que todos no saben que es, pero que lo llaman Misterio.

 

****

 

Observaba a cada persona ir murmurando cosas de las otras personas, no entendía de quien estaba hablando, hasta que la vi. Me escondí y las personas se callaron al verla venir.

—Hola vecina, un gusto verla por aquí

—Qué bueno. Vine por aquí para decirles que no estoy interesada en comprar un terreno en tu ciudad, tengo una vida perfecta con mi marido y la verdad no prefiero irme a un lugar donde solo viven del día a día

—Pero Renata, ese terreno es grande y fuera de una zona mala…

—Igual, no me importa ese terreno pero no es mi obligación comprarlo si no lo quiero ¿o sí?

—Claro, claro, está bien

—Bueno, ya que no tengo nada que hacer por aquí. Me retiro —la mujer llevaba un abrigo azul, caminaba sin decir un hasta luego.

—Te dije que no le dijera nada. ¿Acaso no recuerdas la ley de Los Barrie?

—Eso no tiene nada que ver con la vestimenta

—La tiene y mucho, tienes que estar bien vestida para que te aceptes y mírate, estás con pijama sucia

—¿Será por eso? Ay, entonces ya fui. Moriré en pobreza

—Lo siento amiga

—Oye, por casualidad ¿tú no quieres…?

—¿Acaso me has visto como una Renata Barrie? Yo no tengo lujos, joyas de oro, zapatos y ropa coleccionadas…

—Bueno Okay, solo te lo proponía

Me fui a la casita pequeña que nadie conocida —al parecer —en Beverly Hills, abrí el ordenador y comencé a escribir.

 

 

PRÓXIMO SÁBADO LA SEGUNDA PARTE DE "DEBILIDAD Y TRACCIÓN"

Gracias por leer, espero que te guste. No olvides comentar y compartirlo, así me ayudarías. 




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