Los Secretos de la Familia Barrie #1

28. RENATA BARRIE

 

CAPÍTULO VEINTIOCHO– RENATA BARRIE

“Plan B R&A: Hallar a Bianca”

 

Aquellos vecinos se convirtieron en mis peores enemigos, en vez de un cuchicheo sobre mi presencia, ahora son cartas anónimas en mi puerta diciéndome que me vaya de Beverly Hills.

—Amor, ¿Qué haces afuera? —dijo William metiéndome a la casa

—¿No puedo estar afuera?

—No después de que Misterio revele nuestros secretos

—Pero si todavía no ha sacado los tuyos, ¿tienes miedo de que saqué tu versión malo, eh?

—Estás hablando tonterías por culpa de Alonzo

—¿Por qué estas llegando últimamente temprano?

—No tengo trabajo, todos se fueron a mi competencia

—Me estás mintiendo, me escondes algo

—¿De qué hablas mujer?

—Fui ayer a tu trabajo mientras te ibas hacia la carretera de Canadá, me dijeron que las ventas eran pocos pero que sí había en un porcentaje pequeño de personas. Ahora te pregunto, ¿por qué lo ocultas? ¿por qué me mientes en mi cara?

—No era necesario decírtelo

—Soy tu esposa, William. ¿Desde cuando me ocultas cosas, eh?

—Debo irme, hablamos luego

—No tenemos nada que hablar luego, es ahora.

—Renata… no sigas por favor, te lo pido —dijo retrocediendo hasta la puerta de entrada.

De inmediato llame a Alonzo —que por cierto, no podía verlo hoy porque estos días he estado media pensativa por el beso que nos dimos —, iba a decirle que empezaríamos el plan R&A, Plan B no porque eso significaba Plan Barrie y eso quedó hace tiempo en el olvido. ¿Amaba a William? Sí, dios mío lo amaba pero no estaba segura que fuera amor de verdad, sino era más un obsesión.

 

2018

 

¿Alguna vez te has sentido nerviosa o nervioso por algo muy importante en su vida? Estaba frente al espejo observándome detenida como me quedaba el elegante vestido blanco, sí, me iba a casar con el amor de mi vida, William Barrie.

Sería una Barrie más, la universidad había quedado y sólo quedaban los exámenes finales para graduarme con William.

—Hola Renata —dijo Esteban, mi amigo que conocí ingresando a la universidad.

—¡Ay! ¡Esteban! ¡Estás aquí!

—Tenía que venir a tu boda

—Te adoro mucho, hasta ahora no puedo creer que me voy a casar con el hombre perfecto

—Si… espero que sea el indicado para ti, Roma —bajo la mirada hacia el piso, —Pero… te tengo que decir que… eres la chica que más… admiro, la chica que siempre guardara en mi corazón, esa persona que me volverá loco cuando me encuentre en la cocina. Te adoro y espero que nada te pase. Siempre estaré ahí, contigo

 

PRESENTE

Si de algo había aprendido, es a saber cómo afrontar aquellos recuerdos: “Si quieres saber un consejo, te digo que huyas de él”, “Estoy casada con él, Esteban”, “Te amo ¿no lo entiendes? Nosotros nos entendemos”, “Vete de mi vida, sólo lo malogras”. Una lágrima salió de mis ojos y de inmediato lo retiré. Esteban había dejado cartas y yo nunca los leí, al momento en que abrí, me enteré que me necesitaba.

 

 

Hola Renata,

Te habla Esteban (espero que me recuerdes), yo venía a contarte que me detectaron cáncer en el estómago, estoy en un tratamiento y espero curarme, no sé si quieres pero me gustaría verte, saber cómo te encuentra, enserio después de esa pelea que nos separó. No he parado de pensar que lo mejor era dejarlo así, como lo que fuimos antes de que te casaras: mejores amigos.

Estoy en el hospital de Nueva York, espero que algún día puedas verme.

Te quiero mucho, Esteban. 15/12/20

 

 

 

Hola Renata,

Te habla Esteban, venía a decirte que después de un año que no supe si recibiste la carta o que no me ha respondido, me dejo claro que mi presencia ya no quieres. Pero no me puedo ir sin decirte lo que paso conmigo.

¿Recuerdas el día en que te dije que me detectaron cáncer en el estómago? Bueno, la cosa es que avanzó demasiado rápido, el doctor me daba chequeo tras otro, un día tuve que dar una cirugía para que me quite el maligno que tenía y lo hicieron, pero dentro de unos meses me volví a sentir mal y era porque el cáncer volvió a surgir. De nuevo hice el tratamiento pero la cosa era muy diferente… solo me queda este mes para vivir, así es, ya no tengo cura en esto y voy a morir y ¿sabes algo? Al menos no me quejaré de todos los recuerdos que hice mal contigo, no me quejaré del dolor que tengo justo ahora, que dejaré descansar a varias personas si me voy. Podré estar en paz y eso me alegra.

¿Recuerdas el día en que te dije que tenía miedo a la muerte instantáneo? Bueno, al menos mi muerte no es así, sino anticipado. Con una bata de hospital, sin cabello y todo peladito mi cabeza, sonriendo y sobre todo, con el pensamiento que serás fuerte y valiente en demostrar tu fortaleza, ¿lo recuerdas? “Siempre seré la más original del planeta, seré la imagen que tú conociste”, “A mí nadie me dice que hacer, a mí nadie me chantajea con mis ocultos secretos, yo los mandaré”.

 

Te quiere mucho y para siempre, Esteban. 12/04/21

 




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