Tras el caótico encuentro en el cuartel, La Jefa decidió que, por una vez en su vida, la supervivencia era más importante que su orgullo. Así que, en una procesión que parecía un desfile de circo interdimensional, todos los secuaces se mudaron al refugio de los Elementos.
El refugio estaba a reventar. Los villanos se sentían raros compartiendo el mismo aire que personas que olían a "esperanza" y "jabón de flores".
En la cocina, Oscar intentaba servirse un vaso de agua con su cola de lámpara verde, cuando Lucy, la heroína del trueno de Astra, se le acercó haciendo girar sus aros de electricidad con una sonrisa traviesa.
Vaya, pero qué lámpara tan... brillante tienes —dijo Lucy, guiñándole un ojo mientras una chispa saltaba de su dedo—. Me encanta la gente que tiene su propia fuente de energía. ¿Hacemos un corto circuito tú y yo?
Antes de que Oscar pudiera responder (o encenderse de los nervios), una sombra cruzó la habitación. Lyra apareció de la nada y, con un movimiento posesivo, rodeó el cuello de Oscar con sus brazos, apretándolo tanto que casi le saca los ojos
¡Ni se te ocurra, barbie eléctrica! —gruñó Lyra, mirando a Lucy con fuego en los ojos—. ¡No toques a mi osito! Él es propiedad privada y tiene garantía de villano. ¡Búscate tu propio accesorio de iluminación!
¡Lyra... no puedo... respirar! —alcanzó a decir Oscar, cuya lámpara parpadeaba como un semáforo roto—. ¡Y no soy un oso, soy un secuaz respetable!
Mientras tanto, en la sala, Jake estaba sentado en un sillón, harto de la energía optimista de Ángel, quien no dejaba de tararear una canción mientras miraba a Luz entrenar
Tu mente es un festival de ruido, Rey de la Lava —dijo Jake, entornando los ojos—. Veamos qué escondes que te tiene tan distraído
Jake activó su poder y se sumergió en el subconsciente de Ángel. Pero en lugar de encontrar planes de batalla, se topó con un escenario de "Cine de Media Noche". En la mente de Ángel, había una versión de Luz posando en una playa tropical, usando un traje de baño de seda celestial y enviándole besos mientras una palmera le abanicaba
¡Oh, Ángel! ¡Eres tan fuerte y tus rocas son tan grandes! —decía la Luz imaginaria mientras hacía una pose de modelo de pasarela
Fuera de la mente, el cuerpo de Jake empezó a temblar. Abrió los ojos de golpe y soltó una carcajada tan fuerte que Saphira casi suelta su cuchillo
¡JAJAJAJA! ¡WILLIAMS! —gritó Jake, señalando a Ángel—. ¡Tu amigo no es un héroe, es un pervertido de playa! ¡Deberían ver cómo imagina a Luz! ¡La tiene posando como si fuera la portada de "Modelos del Zodiaco" en traje de baño!
El silencio fue total. Luz se puso tan roja que sus espadas emitieron un pitido de sobrecalentamiento. Eris miró su reloj y murmuró: "A esta hora no debería ver estas cosas"
SAL DE MI CABEZA, COPIA BARATA DE WILLIAMS! —rugió Ángel, lanzando una almohada que se incendió en el aire—. ¡Es mi imaginación y yo la decoro como quiero!
Williams se dio un golpe en la frente con la mano.
Jake, te dije que no entraras ahí. Es un lugar oscuro y lleno de hormonas
Saphira intervino, tratando de recuperar la compostura mientras Kira y Luna se reían a carcajadas en el fondo
¡Basta de inspecciones mentales y de peleas por ositos! El Coronel Nihil no va a esperar a que Ángel termine su sesión de fotos imaginaria. ¡A entrenar!
Miguel pasó por al lado de Jake y le susurró:
¿Luz tenía un flotador de patito en la mente de Ángel? Porque si no, no es una buena playa.