En medio del caos gravitacional, el aire en la sala cambió. Simón, que giraba sin control como un trompo, chocó contra un estante y, en un acto de puro instinto, extendió sus brazos para sujetar a Aelia. A pesar de que se pasaban el día peleando y robándose la comida, el miedo a ser capturados por los Elementos despertó su vínculo de sangre
¡No dejes que nos separen, Aelia! —gritó Simón, aferrándose a su hermana mayor como si fuera un niño pequeño
Aelia, a pesar de estar flotando boca abajo, sacó una de sus pociones de magia oscura de entre sus ropajes y la rompió contra su propia mano. Un aura de protección negra los rodeó a ambos, bloqueando por un segundo la presión gravitacional de Oliver
¡Nadie toca a mi hermano! —sentenció Aelia con una mirada feroz que incluso hizo que Luz retrocediera un paso—. ¡Será un tonto, pero es mi tonto!
Lucas, que seguía pegado al techo con la dignidad por los suelos, vio la oportunidad. Aprovechó el estallido de energía de la poción de Aelia para impulsarse usando su tridente gris. Con un grito de rabia, lanzó el tridente hacia la ventana principal de la mansión
El cristal estalló en mil pedazos. El aire fresco de la noche entró a la sala, rompiendo el vacío que Oliver había creado. Lucas, haciendo una pirueta desesperada en el aire, enganchó con sus brazos a Simón y Aelia, quienes seguían abrazados con fuerza
¡Se acabó el tiempo de juego, Elementos! —exclamó Lucas mientras se lanzaba hacia el exterior—. ¡La próxima vez que nos veamos, el Coronel Nihil no será tan paciente con sus "invitados" villanos!
Los tres villanos del Vacío desaparecieron en la oscuridad del bosque, dejando tras de sí un rastro de humo púrpura y un silencio sepulcral en la sala, solo interrumpido por el viento que soplaba a través de la ventana rota.
Oliver bajó su espada, suspirando con frustración
Se escaparon... La poción de esa chica interfirió con mi frecuencia de gravedad. Son más astutos de lo que parecen cuando trabajan juntos.
Leo corrió hacia la ventana rota, mirando hacia el bosque sombrío
¡Oigan! ¡Ese tipo se llevó mi plato! ¡Lucas se escapó con la vajilla de la mansión!
La Jefa se cruzó de brazos, mirando con desprecio el desastre
Son ratas, Williams. Ratas que saben cuándo abandonar un barco. Pero ahora Nihil sabe exactamente quiénes están aquí y que los de Astra se han unido a nosotros
Ángel, que seguía un poco aturdido tras su desmayo romántico, se levantó del suelo sacudiéndose la ropa
Bueno... al menos la mente de Luz sigue siendo mi lugar favorito, aunque me hayan pillado —murmuró, ganándose un pisotón de Luz en el pie.
Saphira miró a todos los presentes: los 12 Elementos, los héroes de Astra y los villanos aliados
Mañana al amanecer empezaremos el entrenamiento real. Ya no hay secretos, ya no hay dudas. Nihil vendrá con todo, y más nos vale estar listos
Miguel se acercó al cristal roto, recogió un pedacito de galleta que Simón había dejado caer y se lo comió
Eran buenas galletas. Deberíamos pedirle la receta antes de la gran batalla final.