Capítulo 15: Operación "Lámpara con Gabardina" y el Club de Fans Dorado
La escena en la Plaza Mayor era un caos de proporciones bíblicas. Apolo seguía flotando, rodeado de una multitud que gritaba, lloraba de emoción y le pedía que bendijera sus teléfonos móviles.
— ¡Oh, gran ser dorado! ¡Dime si mañana va a llover! —gritaba un hombre mientras intentaba tomarse una selfie.
— ¡Apolo, hazme un hijo que no necesite linterna! —gritaba una fanática con un cartel hecho a mano en tiempo récord.
Apolo, encantado con la atención, firmaba autógrafos usando un rayo de luz que quemaba ligeramente el papel.
— ¡Claro que sí, ciudadanos! ¡La luz es para todos! ¡Y sí, mañana habrá sol porque yo mismo voy a estar cerca!
El Escuadrón de Rescate (y sus Disfraces)
A unos metros, escondidos detrás de un camión de perritos calientes, los 12 Elementos, los de Astra y la realeza observaban la escena con horror. Saphira se masajeaba las sienes con frustración.
— ¡Rápido! No podemos dejar que siga ahí —ordenó Saphira—. Kira, Luna, traigan el "Kit de Incógnito".
Luna, usando su poder de creación, materializó una gabardina gigante, un sombrero de ala ancha y las gafas de sol más grandes de la historia.
— ¡Ángel, Leo, Liam! ¡Vayan por él! —gritó Luz, empujándolos hacia la multitud.
El Rescate más Ridículo del Mundo
Los tres chicos se abrieron paso entre la gente. Ángel tuvo que usar un poco de calor para que la multitud se apartara ("¡Cuidado, señora, traigo pizza muy caliente!"). Cuando llegaron a Apolo, le lanzaron la gabardina encima como si fuera una red para cazar mariposas.
— ¡Apolo, cállate y ponte esto! —susurró Leo, intentando bajarlo al suelo de un tirón—. ¡Pareces una explosión nuclear con patas!
— ¡Pero si me están pidiendo que sea el padrino de un hámster! —protestó Apolo, mientras Liam le encajaba el sombrero hasta la nariz.
El resultado fue desastroso. Apolo ahora parecía un detective de película antigua, pero la luz se filtraba por las costuras de la gabardina, haciéndolo parecer un árbol de Navidad envuelto en papel periódico. Además, las gafas eran tan oscuras que Apolo empezó a chocar con todo.
— ¡No veo nada! ¡Ciudadanos, creo que acabo de pisar a un policía! —gritaba Apolo mientras tropezaba con un hidrante.
Justo cuando estaban por arrastrarlo al callejón, un grupo de chicas reconoció a los Elementos.
¡Miren! ¡Son los chicos de la mansión! ¡Y traen al
Hombre Lámpara! —gritó una adolescente.
En segundos, Ángel fue rodeado por fans que querían tocar su armadura de lava, y Luz tuvo que empezar a firmar servilletas para que no la aplastaran. Incluso Jake y La Jefa, que observaban desde la sombra, se vieron envueltos en el caos.
¿Me firma este Shuriken de juguete, señora malvada? —le preguntó un niño a La Jefa.
La Jefa lo miró con ganas de lanzarlo a otra dimensión, pero Jenifer intervino:
¡Sonríe, Jefa! ¡La mala publicidad es mejor que ninguna! ¡Mira qué bien salgo en este TikTok!
¡Sáquenlo de aquí ya! —gritó Eris, mirando su reloj—. ¡Siento una perturbación... Nihil está viendo el directo en Instagram!
Raphael creó diez clones de sí mismo para formar una barrera humana, mientras Oliver usaba su gravedad para hacer que Apolo flotaran por encima de la multitud como un globo gigante disfrazado de detective
¡Adiós, mis fans! ¡Volveré cuando aprenda a usar los pantalones! —gritó Apolo mientras desaparecía por el cielo de la ciudad, dejando a miles de personas convencidas de que habían visto a un alienígena con mucho estilo