Mientras en la mansión Saphira intentaba quitarle a Apolo la gabardina quemada y Ángel se quejaba de que una fan le había robado un mechón de pelo, en la dimensión del Vacío el ambiente era mucho más siniestro.
En una sala hecha de cristal negro y ecos, Simón, Aelia, Lucas y Henry estaban sentados frente a una pantalla de energía púrpura que repetía el video viral de la Plaza Mayor.
¡Mírenlo! ¡Es un foco gigante con patas! —se burlaba Lucas, señalando a Apolo—. Y los héroes parecen sus guardaespaldas de segunda mano. ¡Ese chico Leo salió con los ojos cerrados en todas las fotos!
Silencio —siseó Aelia, mientras Simón intentaba usar su cola de daga para pinchar la imagen de la pantalla—. Miren el fondo del video. Hay alguien que no está brillando como el resto
Una sombra masiva se proyectó sobre la pared cuando el Coronel Nihil entró en la sala. El aire se volvió gélido y el látigo en su cinturón emitió un chasquido eléctrico. Nihil no miraba a Apolo. Sus ojos estaban fijos en una figura que intentaba pasar desapercibida entre la multitud: Luz.
Nihil extendió su mano y la imagen se congeló y se amplió. La pantalla mostró a Luz en el momento exacto en que liberó una pequeña chispa para apartar a un fan; en ese instante, su aura se dividió perfectamente: un ala blanca radiante y un ala de penumbra absoluta
Así que... después de tanto tiempo, ha aparecido —murmuró Nihil con una voz que sonaba como piedras chocando—. Un Ángel Caído
¿Un qué? —preguntó Henry, apartando su pistola de flecha—. Yo solo veo a una chica con un vestido bonito y mal genio.
Es más que eso, idiota —rugió Nihil—. Es la unión de los dos mundos que ella rechazó proteger conmigo. Tiene el poder de la luz pura de Astra y la oscuridad profunda de mi Vacío. Si capturamos a esa chica, no solo destruiremos a los Elementos... destruiremos el equilibrio de todas las dimensiones.
El Coronel Nihil se acercó a la pantalla y acarició la imagen de la cara de Luz. Simón y Aelia retrocedieron, sintiendo la sed de venganza de su jefe.
Si ella es mitad oscuridad, significa que tiene una debilidad —dijo Nihil con una sonrisa cruel—. La oscuridad se puede tentar. Se puede corromper. Simón, prepara tus muñecos. Lucas, quiero que hackees todas las pantallas gigantes de esa ciudad humana.
¿Vamos a poner memes? —preguntó Simón, emocionado.
No —respondió Nihil—. Vamos a mostrarles a los humanos quiénes son realmente sus "protectores". Vamos a mostrarles al monstruo que Luz lleva dentro. ¡Que empiece la transmisión!
De vuelta en la ciudad, los televisores, celulares y vallas publicitarias empezaron a fallar. De repente, la cara distorsionada del Coronel Nihil apareció en todas partes.
Habitantes de la Tierra —su voz retumbó en los altavoces de las calles—. Disfruten de su "Ángel Dorado" mientras puedan. Pero tengan cuidado con la chica que camina a su lado. La luz que ven es una mentira... y pronto, ella misma les mostrará la oscuridad que los devorará a todos
En la mansión, Luz sintió un escalofrío que le recorrió la espalda. Miró su mano y vio cómo, por un segundo, la energía negra de su espada goteaba como tinta en el suelo.
Me ha visto —susurró Luz, mientras Ángel la tomaba de la mano, preocupado—. Nihil sabe quién soy