El centro comercial era un caos de cristales rotos y alarmas. Henry se encontraba en lo alto de una estatua, disparando flechas de drenaje que apagaban las luces de la ciudad, mientras decenas de drones de prensa sobrevolaban la zona, transmitiendo en vivo a todo el mundo.
¡Sal de donde estés, "Ángel Caído"! —gritaba Henry, cargando una flecha de sombra pura—. ¡Muestra tu verdadera cara a tus queridos humanos!
Desde un callejón cercano, los héroes de Astra y los Elementos ultimaban su estrategia. Raphael y Jenifer se miraron con complicidad
Escuchen, no podemos dejar que las cámaras vean ese goteo negro —susurró Raphael—. Jenifer, Estrella, ¡lancen el show de luces!
En un segundo, Estrella y Apolo saltaron al centro de la plaza y empezaron a emitir destellos dorados y rosados tan potentes que las cámaras de los drones solo veían una mancha blanca brillante. Jenifer usó su hipnosis visual para crear ilusiones de arcoíris y mariposas flotando por toda la calle
¡Miren, ciudadanos! ¡Es un desfile de esperanza! —gritaba Apolo, posando para una cámara mientras los drones se sobrecalentaban por el brillo.
En medio de la confusión de luces, Luz salió volando hacia Henry. Intentó invocar su espada celestial, pero al chocar contra la flecha de sombra de Henry, ocurrió lo que todos temían.
La flecha de Henry no era para herirla, era un catalizador. Al contacto, la sustancia negra que goteaba de la mano de Luz reaccionó violentamente, expandiéndose como una explosión de tinta que cubrió gran parte de la plaza, apagando incluso el brillo de Apolo. Luz se quedó suspendida en el aire, rodeada por un aura de garras negras que se movían solas, sus ojos tornándose completamente oscuros
¡Eso es! ¡Libera al monstruo! —rio Henry, preparándose para grabar el momento final.
Luz empezó a temblar, perdiendo el sentido de quién era. La oscuridad le susurraba que destruyera todo. Pero antes de que lanzara su primer ataque, algo la rodeó por la espalda.
Ángel había volado hacia ella, envolviéndola en un abrazo firme. Su cuerpo estaba al rojo vivo, emitiendo un calor volcánico que empezaba a evaporar la sustancia pegajosa de Luz.
¡Luz, escúchame! ¡No eres lo que Nihil dice! —gritaba Ángel, aguantando el frío de la oscuridad que intentaba congelar su piel de lava—. ¡Si quieres ser oscuridad, sé oscuridad, pero sé mi oscuridad! ¡No te voy a soltar aunque me conviertas en piedra!
La oscuridad de Luz golpeaba contra el pecho de Ángel, creando nubes de vapor, pero él no se movió. Poco a poco, el frío empezó a ceder ante el calor del Rey de la Lava. Los ojos de Luz recuperaron su brillo dorado y la sustancia negra se retrajo hasta desaparecer.
Henry, furioso porque su plan de "monstruo en vivo" había fallado gracias al abrazo, intentó disparar de nuevo, pero Oliver aumentó la gravedad de su arco, haciendo que la flecha cayera directamente a los pies de Henry
¡Se acabó el show, amargado! —gritó Leo, lanzando una bola de fuego que hizo que Henry tuviera que saltar de la estatua para no quemarse el trasero
Los drones, confundidos por las luces de Jenifer y el vapor del abrazo de Ángel, solo captaron una imagen borrosa de dos héroes abrazados en medio de una neblina mística
¡Vaya! —dijo un periodista en vivo—. ¡Parece que no era un monstruo, era una escena romántica de alto presupuesto!