Los Secretos de la Magia 2:"El Vacío"

Construcción Mágica y un Regalo del Vacio

La noticia de los gemelos transformó la mansión en un hormiguero de actividad. La tregua de la Jefa seguía vigente, pero nadie quería quedarse de brazos cruzados esperando el regreso de la "abuela" postiza más temida de Astra.

Ángel y Luz decidieron que el cuarto de los bebés debía estar en el ala más alta, donde la luz del sol y el calor de la tierra se encontraran. Juan y Mateo se ofrecieron voluntarios para la construcción, pero como era de esperarse, su entusiasmo superaba su habilidad.

¡Yo me encargo de que tengan una brisa fresca para dormir! —gritó Juan, agitando su guadaña de tormentas.

¡Y yo haré las cunas de la piedra más fina! —añadió Mateo, cargando su arco de piedra.

El resultado fue un caos total. Juan creó un pequeño tornado dentro de la habitación que empezó a succionar las cortinas, mientras Mateo, al intentar detenerlo, levantó pilares de roca del suelo que casi atraviesan el techo. Evelyn tuvo que entrar corriendo para congelar el tornado antes de que la habitación saliera volando.

¡Ustedes dos, a sus cuartos! —gritó Evelyn, limpiándose el polvo de la cara—. ¡Van a dejar a los bebés sin casa antes de que nazcan!

Para calmar los ánimos, Jennifer tomó el mando.

¡O sea, literal, esto necesita organización! Vamos a hacer un Baby Shower de gala. ¡Globos, brillantina y muchos regalos!
Jennifer movilizó a todos. Jenifer usó su hipnosis para que los muebles se acomodaran solos y se vieran "divinos", mientras que Lucy, ya recuperada de su noche de copas, ayudaba a colgar las luces con pequeñas descargas eléctricas controladas.

En medio de la fiesta, cuando Luz estaba abriendo ropita de bebé tejida por Maya, sonó el timbre. No había nadie en la puerta, solo una caja envuelta en papel de sombras que goteaba una extraña neblina oscura.

¿Es de la Jefa? —preguntó Oscar, acercándose con cautela con su lámpara verde.

Al abrirlo, no había ropa ni juguetes. Dentro había un sonajero hecho de obsidiana del Vacío y una nota escrita con sangre fría:

"Felicidades a los futuros padres. Un regalo para que los gemelos se acostumbren a la oscuridad que pronto heredará este mundo. Con afecto, el Coronel Nihil."

El ambiente de fiesta se evaporó. Ángel apretó el sonajero de obsidiana y este se calentó hasta volverse lava líquida en su mano, destruyéndolo.

Nihil sabe... —susurró Luz, abrazándose a sí misma—. Sabe de los bebés y los está marcando como sus enemigos desde antes de nacer.

Selene dio un paso al frente, con su guadaña de luna oscura brillando. — Que lo intente. Esos niños tendrán a los mejores guerreros protegiéndolos.



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En el texto hay: fantasia épica, guerra epica, leyendas y profecias

Editado: 16.03.2026

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