Los Secretos de la Magia 2:"El Vacío"

¡Operación Pañal de Lava y Luz!

Pasaron los meses y la mansión Astra se había convertido en un campo minado de almohadas y manuales de paternidad. La barriga de Luz era ahora una esfera de poder absoluto que hacía que los muebles flotaran cuando ella estornudaba.

Ángel entró por la puerta principal cargando treinta bolsas de compras. — ¡Llegué! Traje pañales antibalas, chupones de piedra pómez y... ¡espera! ¿Luz?

Luz caminaba hacia él para recibirlo con un beso, pero justo cuando iba a tomar una bolsa de manzanas, se escuchó un sonido como de un globo de agua gigante explotando contra el mármol.

Luz se quedó congelada. Miró al suelo, luego a Ángel, y soltó un grito que hizo que los cristales de la mansión vibraran—.
¡AAAAAAAHHHH! ¡ÁNGEL, SE ROMPIÓ EL GRIFO! ¡EL GRIFO CELESTIAL!

Ángel, al ver el agua, entró en un cortocircuito mental. Soltó todas las bolsas; las manzanas rodaron por el suelo y un frasco de pepinillos explotó.

¡MANTENGAN LA CALMA! —gritó Ángel, mientras corría en círculos prendiéndose fuego por el estrés—. ¡ESTÁ PASANDO! ¡CÓDIGO VIOLETA! ¡AYUDA!

De repente, la mansión se convirtió en una película de humor

Oscar bajó las escaleras rodando, envuelto en su propia pijama, gritando: — ¡Yo no sé nada de bebés, solo sé de lámparas! ¡¿Le pongo humo verde al bebé?!

Juan y Mateo llegaron con cascos de construcción y una carretilla. — ¡Trajimos cemento por si hay que sellar algo! —gritó Mateo, mientras Juan intentaba soplar con su guadaña para "secar el piso".

Evelyn llegó corriendo, pero resbaló con una manzana y salió volando como un proyectil de hielo, aterrizando directamente sobre Williams, quien la atrapó en el aire mientras decía: — ¡Tranquilos todos, yo tengo fuerza, yo cargo a Luz!

Lucy, por el susto, soltó un hipo eléctrico que electrocutó la cafetera, haciendo que esta empezara a disparar café hirviendo a chorros por toda la cocina.

Luz estaba sentada en el sofá, gritando y apretando la mano de Ángel con tanta fuerza que la mano del Guerrero de Lava empezaba a crujir.

¡Ángel, si no haces algo ahora mismo, te juro que los gemelos nacerán con alas y te llevarán volando al Vacío! —gritó Luz entre contracciones.

Jennifer estaba grabándolo todo, por supuesto. — ¡O sea, literal, el *engagement* de este parto va a ser histórico! ¡Ángel, muévete, pareces una tostadora averiada!

Simón llegó con un manual al revés: — ¡Aquí dice que hay que ponerle una toalla caliente! —y procedió a ponerle la toalla en la cabeza a Oscar por accidente.

Selene entró a la sala con una calma aterradora, cargando a Miguel. El pequeño Miguel miraba el caos con los ojos muy abiertos, sosteniendo su biberón.

¡Quítense, montón de inútiles! —rugió Selene—. ¡Ana, trae el agua! ¡Saphira, prepara las mantas! ¡Ángel, deja de gritar, que vas a asustar a los niños antes de que salgan!



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En el texto hay: fantasia épica, guerra epica, leyendas y profecias

Editado: 16.03.2026

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