Los Secretos de la Magia 2:"El Vacío"

El Brillo de las Tres Flores y Travesuras Reales

El tiempo en el palacio de Astra voló entre risas, preparativos y una paz que parecía inquebrantable. Los meses pasaron llenos de expectación hasta que, finalmente, el gran día llegó. Las tres pequeñas luces de Lyra y Óscar nacieron en una noche despejada, iluminando la habitación no con llantos estruendosos, sino con un resplandor cálido que emanaba de sus pequeñas y curiosas extremidades.

Las trillizas fueron bautizadas con nombres de la naturaleza: Esmeralda, Lily y Flor. Eran idénticas a su madre, pero con el toque divertido de su padre. Sus colitas de lámpara eran la sensación del palacio; cuando estaban felices, brillaban con un blanco puro, y cuando tenían hambre, parpadeaban como luces de emergencia, volviendo loco al pobre Óscar y un día Oscar estaba mirando a sus hijas y la bebes lo miran y prenden sus colitas de lámpara a máxima luz y Oscar se frota los ojos por que le ardieron feo y Lyra se burla de Oscar.

Un día, mientras la familia descansaba en el salón principal, Jake se encontraba sentado en un sofá, tratando de leer un libro sobre estrategias mentales. De repente, sintió que lo observaban. Al bajar el libro, se encontró con seis ojitos brillantes.

Esmeralda, Lily y Flor estaban sentadas en fila frente a él, completamente inmóviles, con sus colas de lámpara encendidas al máximo, mirándolo fijamente sin parpadear.

Eh... hola... —susurró Jake, moviéndose un poco hacia la izquierda.

Las tres cabecitas giraron al unísono hacia la izquierda, manteniendo la mirada clavada en él. Jake, el hombre que no le temía a los ejércitos de sombras, sintió un escalofrío.

¡Lyra! ¡Óscar! ¡Ayuda! —susurró Jake con voz temblorosa—. ¡Me están analizando el alma! ¡Tengo miedo!
Óscar solo soltó una carcajada desde la cocina.

¡Tranquilo, Jake! ¡Solo están viendo si eres un buen juguete o un tío aburrido!

Mientras las trillizas aterrorizaban tiernamente a Jake, en el otro extremo del salón, el ambiente estaba un poco más... movido.

Para celebrar la llegada de las trillizas y la unión de la familia, Saphira entró al salón cargando tres objetos brillantes. Tal como lo prometió, había construido tres cunas especiales de cristal reforzado.

Funcionan con energía solar durante el día y con la luz de sus propias colas por la noche —explicó Saphira con orgullo—. Tienen sensores de movimiento: si una llora, la cuna empieza a mecerse automáticamente con el ritmo de los latidos del corazón de Lyra.

Óscar lloró de alegría y Lyra abrazó a su amiga. El palacio estaba lleno: tres bebés nuevas, dos niños creciendo rápido y un equipo de héroes que ahora eran más como una gran familia ruidosa.



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En el texto hay: fantasia épica, guerra epica, leyendas y profecias

Editado: 28.05.2026

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